Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

171

83-6. Véase la nota 120-14 del tomo I de nuestra edición del Persiles. (N. del E.)

 

172

88-17. Alusión a tres de las siete maravillas del mundo: el sepulcro de Mausolo en Halícarnaso; el Coloso de Rodas, y el faro de Alejandría. (N. del E.)

 

173

[«murio» corregido del Apéndice de Don Quixote de la Mancha. Obras completas de Miguel de Cervantes Saavedra. Segunda Parte, edición de R. Schevill y A. Bonilla, 1941, Gráficas Reunidas S.A., Madrid, p. 460. (N. del E.)]

 

174

89-12. Alusión a las leyendas romanas de M. Curtius y de C. Mutius Scaevola. (Tito Livio: VII, 6; II, 12.) La del primero, fue relatada por Cueva (Coro febeo, folio 330 r.), en su romance de Cómo se arrojó Marco Curcio en el hoyo que se abrió en Roma. (N. del E.)

 

175

89-16. El texto: libra. (N. del E.)

 

176

89-17. El texto: citra. (N. del E.)

 

177

91-6. Compárense Cervantes, Quixote (II, 19) y el Diálogo de la Lengua (edición Boehmer; Bonn, 1895; pág. 355). Melchor de Santa Cruz de Dueñas, en la dedicatoria de su Floresta Española (Toledo, 1574), dice que «todo el primor y elegancia del buen decir, florece» en Toledo. (N. del E.)

 

178

92-4. Acerca de la burba, véase la nota 46-17 del tomo V de las Comedias y entremeses. (N. del E.)

 

179

[«mal mirada» corregido del Apéndice de Don Quixote de la Mancha. Obras completas de Miguel de Cervantes Saavedra. Segunda Parte, edición de R. Schevill y A. Bonilla, 1941, Gráficas Reunidas S.A., Madrid, p. 460. (N. del E.)]

 

180

94-11. Sospechamos que este Marqués sea el de Montesclaros, D. Juan de Mendoza y Luna, de quien dice Herrera Maldonado, en su versión de Sannazaro (1620):


   «Excelente Marqués de Montesclaros,
claro Parnaso a donde Apolo vive,
pensil florido de conceptos raros,
que con estrellas en el cielo escribe,
milagro más famoso que el de Faros:
para eternos laureles te apercibe,
pues en armas y letras puedes solo
vencer a Marte y enseñar a Apolo.»


Constan versos suyos en los Discvrsos del amparo de los legitimos pobres y redvccion de los fingidos, de Cristóbal Pérez de Herrera (Madrid, 1598). Diego Agreda y Vargas le dedicó su traducción de Leucipe y Cletifonte de Aquiles Tacio (Madrid, 1617), y Lope de Vega le alabó en La Hermosura de Angélica (Madrid, 1602). También Pedro de Reyna Maldonado le dedicó su Declaracion de las reglas que pertenecen a la Sintaxis (Madrid, 1622).

Hay poesías y obras en prosa, de Montesclaros, entre los manuscritos de Gayangos (hoy en la Nacional, núms. 475, 753 y 1080 del Catálogo de Roca).

Fue Capitán de las Guardas de Castilla, Consejero de Estado y Guerra, Virrey y Capitán general de Nueva España y del Perú y Asistente de Sevilla. (N. del E.)