771
El gabinete del doctor Lombroso, ed. cit., p. 38.
772
Luis de Hoyos Sainz, Técnica antropológica y antropología física, 2.ª ed., Madrid, Impr. del Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús, 1899, p. 42.
773
Telesforo de Aranzadi, prólogo al libro de José G. Quiza, Nociones de antropología y antropometría judicial. Métodos de identificación y del cotejo de escritos, Madrid, Victoriano Suárez, 1904, p. 7.
774
Revista Nueva, 25-VIII-1899. Silverio Lanza reelaboró y amplió sus teorías en sus últimos años: su versión definitiva apareció póstumamente en la antología de su obra que publicó Ramón Gómez de la Serna. Para una exposición descriptiva del concepto «antropocultura», consúltese el prólogo de Luis S. Granjel a Silverio Lanza, Obra Selecta, Madrid, Alfaguara, 1966, pp. 118-27, y José García Reyes, Silverio Lanza: entre el realismo y la generación del 98, Universidad de Salamanca, 1979, pp. 95-103. Por los años en que Silverio Lanza mostró interés por la experimentación antropológica mantuvo amistad y relación epistolar con I. Valentí Vivó, catedrático de Medicina Legal y Toxicología de la Universidad de Barcelona, quien, por cierto, a la muerte de Lombroso, le dedicó una muy elogiosa conferencia: La obra de César Lombroso (Barcelona, 1909).
775
José de Letamendi, Obras Completas, 2.ª ed., Madrid, F. Rodríguez Ojeda, 1907, IV, pp. 299-345. Las doctrinas de Letamendi al respecto fueron glosadas y discutidas, junto con las de Lombroso, por P. L. Peláez, en la memoria Los estigmas de degeneración, Granada, Publicaciones de la Gaceta Médica de Granada, 1897.
776
La crítica antilombrosiana de Letamendi en dicho artículo ocupa las pp. 110-5.
777
Datos de L. Jiménez de Asúa, en El criminalista, Buenos Aires, 1949, t. III, pp. 39-40.
778
Dr. Ángel Pulido, Datos para la biografía del doctor D. José de Letamendi, Madrid, 1898, p. 18 (citado por Tomás Carreras Artau, Estudios sobre Médicos-Filósofos Españoles del siglo XIX, Barcelona, C. S. I. C., 1952, p. 306). Pulido leyó en aquella sesión el discurso de Letamendi (ausente por enfermedad): un discurso sumamente contemporizador y cauteloso, con vistas a no herir las susceptibilidades de los adversarios.
779
En pasajes de «Madrileñas» y «Guía de Forasteros», los títulos en que Clarín recreó no sin humor los mencionados debates ateneístas; figuran en el libro escrito en colaboración con Palacio Valdés, La literatura en 1881 (Madrid, 1882, pp. 101-2 y 112-5). Ambos escritos ponen de relieve un hecho incuestionable: que cualquier tema acababa por cuestionarse y debatirse en irreconciliables términos políticos. Cfr. A. Ruiz Salvador, El Ateneo científico, literario y artístico de Madrid (1835-1885), London, Tamesis Books Limited, 1971, pp. 146-7.
780
Victoriano Garrido, La cárcel o el manicomio, Madrid, Casa Ed. de don José María Faquineto, 1888, p. 91.