Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
Indice


Abajo

Auto de la destrucción de Jerusalén

[Nota preliminar: Edición digital a partir del Ms. 14711 de la Biblioteca Nacional (España), ff. 139r-144r y cotejada con la edición crítica de Miguel Ángel Pérez Priego en Códice de autos viejos. Selección (Madrid, Castalia, 1988, pp.107-139). Recomendamos la consulta de esta excelente edición para la correcta apreciación de la obra editada.]



FIGURAS
 

 
VESPASIANO.
DOS PAJES.
UN SENESCAL.
UN JUDÍO.
LA MUJER VERÓNICA.
PILATO.
EL REY ARCHELAO.
UN CRIADO.
CLEMENTE.
DOS DUEÑAS.
ALGUNOS SOLDADOS.




 

Argumento.

 
    Devoto pueblo cristiano,
este misterio notad:
cómo el gran Vespasiano
siendo emperador romano
tuvo grave enfermedad, 5
    que jamás salud halló
en los sus dioses vacíos
hasta que Dios lo sanó,
cuya muerte prometió
de vengarla en los judíos. 10
    Y salió con grande armada
y militar aparato,
y por él fue derribada
Jerusalén, y asolada
la sinagoga y Pilato. 15
 

(Entra el EMPERADOR, con su cara de lepra, y el SENESCAL.)

 
EMPERADOR
    Inclinad vuestros oídos,
¡oh mis dioses inmortales!,
a mis ansias y gemidos,
y a mis penas y alaridos
y dolores desiguales. 20
    Pues que me constituistes
en tan suprema altitud
vos, mis dioses, me subistes,
¿por qué agora me abatistes
con falta de mi salud? 25
    Todo cuanto yo he podido
en toda mi monarquía
otra ley no he consentido,
sino adorado y servido
y honrado la idolatría. 30
SENESCAL
    Tan impaciente padeces
tus gemidos y pasiones
que a ti mismo te enflaqueces
y a los tuyos entristeces,
y quiebras los corazones. 35
EMPERADOR
    Ya mis orejas son llenas
de consuelo y parecer,
mas las llagas y las penas
de consolar son muy buenas
y malas de padecer. 40
    Los dioses en quien confío
me dieron la enfermedad.
No llores, senescal mío,
ruega a su gran poderío
que me otorguen sanidad. 45
SENESCAL
    Señor, no puedo creer
que nuestros dioses son tales,
ni que tengan tal poder
para quitar ni poner
la vida de los mortales. 50
    Mas ya sabes tú, señor,
que cuando por rey tinién
a César, tu antecesor,
hubo un gran predicador,
profeta en Jerusalén, 55
    al cual seguía mucha gente
porque daba sanidad
en el cuerpo y en la mente,
como médico excelente
de cualquier enfermedad. 60
    Y era tan maravillosa
su salud y su doctrina
que de envidia maliciosa
le dio muerte dolorosa
la sinagoga maligna. 65
    Y después de sepultado
resucitó glorioso,
y hay reliquias que han tocado
a su cuerpo consagrado,
que sana a cualquier leproso. 70
EMPERADOR
    Con la gran fe que en ti veo
grande consuelo me pones
y todo aqueso bien creo,
que con el mismo deseo
me lo han dicho otros varones. 75
    Por tanto, siervo prudente,
ve luego sin que reposes,
haz pesquisa entre la gente
d'ese profeta excelente
si creía en nuestros dioses. 80
SENESCAL
    En gran manera, señor,
me maravillo de vos;
nunca a dioses hizo honor,
qu'éste es del cielo señor,
hombre y Dios, hijo de Dios. 85
    Por tanto, sería bien
que un caballero fiel
se parta a Jerusalén
y alcance allá que nos den
alguna reliquia d'él. 90
EMPERADOR
    ¡Oh, amado siervo mío!,
si es como dices tú,
yo desde aquí te envío,
que en ver tu gran fe confío
del gran profeta Jesú; 95
    al cual quiero prometer,
si él sana los miembros míos
d'esta enfermedad tan fuerte,
que yo vengaré su muerte
en los pérfidos judíos. 100
    Luego a la hora te parte,
lleva diez hombres contigo;
y más quiero encomendarte
que a Pilatos de mi parte
digas esto que te digo: 105
    di que mando yo que ordene
de pagarme sin engaños
y que enojado me tiene,
que a qué causa me detiene
el tributo de seis años. 110
SENESCAL
    Señor, luego partiré,
rogad a Dios por buen viento.
Quedad con Dios.
EMPERADOR
Con él ve,
y él te guíe y te dé
buen viaje y salvamento. 115
 

(Llega el SENESCAL y su gente a Jerusalén.)

 
SENESCAL
    Buen judío, sabio honrado,
yo y esta gente de bien
habemos desembarcado
en Asuria, y llegado
hasta aquí a Jerusalén. 120
    Gran merced recebiré
nos recibáis al presente
en vuestra casa y terné
que servir, y pagaré
la posada largamente. 125
JUDÍO
    De grado os recebiremos,
noble caballero. Entrad,
que aunque no os serviremos
como merecéis, haremos
nuestra posibilidad. 130
    Y si a lo que sois venido
me descubrís, yo's prometo
que de mí seáis socorrido,
honrado y favorecido
en público y en secreto. 135
SENESCAL
    Pues que me dais vuestra fe,
no os tendré cosa escondida.
Señor huésped, yo's diré
de dónde soy y qué fue
la causa de mi venida. 140
    Señor, yo soy senescal
del emperador romano,
y él queda de lepra tal
que no sanará su mal
sino por divina mano. 145
    Y [ha] su sacra Majestad
sabido que ha cuarenta años
que un profeta de verdad
murió en aquesta ciudad,
que obró misterios extraños, 150
    que sanaba endemoniados
y a los ciegos daba luz,
y unos judíos malvados
de pura invidia indignados
le dieron muerte de cruz. 155
    Y dicen que cualquier cosa
que en su persona divina
ha tocado, es tan preciosa
que a los enfermos reposa,
da salud y medicina. 160
    Si pudiese negociar
que una reliquia bendita
le pudiésemos llevar...
Yo lo quiero bien pagar
porque dar se me permita. 165
JUDÍO
    Noble y discreto varón,
yo en vuestro servicio presto
digo que por el amor
vuestro y del emperador
quiero negociar aquesto, 170
    que cuando a cruz sentenciado
le llevaban a poner,
un paño en que fue alimpiado
su rostro y sudor sagrado
le dio una santa mujer. 175
    El cual como se limpiara,
quedó en el paño imprimida
tan al natural su cara
cual la muerte nos la para
fatigada y afligida. 180
    Y esta cara d'excelencia
quedó de tanta virtud
que cuantos con fe y creencia
van, y con cualquier dolencia,
a todos les dé salud. 185
SENESCAL
    Sed vos nuestro intercesor,
que yo la hable y la vea,
y cure al emperador,
y vos prometo, señor,
que muy bien pagado os sea. 190
 

(Sale la mujer VERÓNICA.)

 
JUDÍO
    Sálveos Dios, mujer honrada.
VERÓNICA
Bien vengades, noble gente.
JUDÍO
Esta compaña es llegada
a vuestra noble posada
a os hablar secretamente, 195
    porque se han informado
de misterios que se han visto
de aquella cara y traslado
del rostro deificado
que tenéis de Jesucristo. 200
    Porqu'está Vespasiano,
el emperador de Roma,
tal que no hay cirujano
que vuelva su rostro sano,
que de lepra no se coma. 205
    Y envíaos a suplicar
vais con él este camino,
que él lo quiere bien pagar
porque le vais a sanar
con aquel rostro divino. 210
VERÓNICA
    Sea secreto entre nos
este caso, honrado hombre,
que yo quiero irme con vos
sólo por honrar a Dios
y ensalzar su santo nombre. 215
    Del cual yo le alcanzaré
vida y gracia y sanidad,
y esto yo lo cumpliré
si en la católica fe
creyere su Majestad. 220
SENESCAL
    Pues, señora, aparejad,
pues hacéis merced tamaña.
VERÓNICA
Volved, que yo iré, en verdad,
de muy buena voluntad
con esta honrada compaña. 225
SENESCAL
    Volved por esta señora
vosotros desde aquí a un rato,
pues ya sabéis donde mora.
Yo y vos, huésped, agora
vamos hablar a Pilato. 230

 (Llegan do está PILATO.) 

    Beso las manos y pies
de vuestra gran Señoría.
PILATO
Bien vengades. ¿Qué queréis?
SENESCAL
Suplico's que m'escuchéis
aquesta embajada mía 235
    y esta carta imperial
de aquel gran Vespasiano,
que yo soy su senescal
de su Majestad real
d'este emperador romano. 240
    El cual, en breves renglones,
escribe que se me dé
crédito a mis relaciones,
y por las mismas razones
qu'él me dijo, os las diré: 245
    qu'él ya tiene protestado
contra vos costas y daños
y qu'está muy enojado
porque no le habéis pagado
el tributo de seis años, 250
    y esto, que no os lo perdona;
mas, como a rey absoluto,
os manda que a mi persona
le deis y ante su corona
lleve luego yo el tributo. 255
PILATO
    No quiero leer la carta.
ARCHELAO
Señor, muy bien es se lea
antes que de ahí se parta.
PILATO
Con enojo y pena harta
quiero agora que se vea. 260

 (Lee la carta.) 

    La misma embajada es esta
que al mensajero escuchamos
y ansí por extenso puesta.
Ved, señor, en su respuesta
qué os parece qu'escribamos. 265
ARCHELAO
    Señor, a mi parecer,
vos tenéis buena ciudad
y tenéis vos más poder
para se la defender
qu'él para la conquistar. 270
    Decilde que en Roma estén
en guarda de sus contrarios,
que ansí haréis vos también
guardando a Jerusalén
de los vuestros adversarios. 275
PILATO
    Sus, senescal, caminad,
partid luego en este día
y decí a su majestad
que guarde bien su ciudad,
que ansí haré yo la mía. 280
SENESCAL
    ¿Veis, huésped, cuán sin sosiego
Pilatos me ha respondido?
Señora(s), por Dios os ruego
os partáis conmigo luego,
antes que sea detenido. 285
    Huésped, porque os satisfaga,
tomad y quedad con Dios;
y esto no os lo doy por paga,
mas yo os doy fee que haga
qu [e] él se acuerde de vos. 290
    Cubrid vuestras vestiduras
desimulando y salíos,
que detrás d'esas alturas
tienen las cabalgaduras
vuestros mozos y los míos. 295
    Aguijad y apercebíos,
porque, si somos buscados
cuando acuerden los judíos,
estemos en los navíos
seguramente embarcados. 300

 (Llega a do está el EMPERADOR, con la gente.) 

PAJE
    Vuestra Majestad real
tenga por nueva muy cierta
qu'es venido el Senescal.
EMPERADOR
¡Oh gran bien para mi mal!
PAJE
Ya, señor, está a la puerta. 305
SENESCAL
    Alegraos, Emperador,
que, si tenéis fe perfeta,
yo's traigo grande favor
de aquel gran remediador
y verdadero profeta. 310
EMPERADOR
    ¡Oh mi muy leal sirviente!,
¿qué reliquia me has buscado?
SENESCAL
Traigo aquel rostro excelente
que pintó divinalmente
Cristo rey crucificado. 315
EMPERADOR
    ¿Cómo pudiste alcanzar
tal cosa? ¿Quién te la dio?
SENESCAL
Yéndole a crucificar,
le quiso esta dueña dar
su toca, en que se limpió; 320
    en la cual dejó en pintura
de sangre su semejanza,
muy al propio su figura,
y a quien la dueña procura
salud con ella le alcanza. 325
    Y fue rogada por nos
nos hiciese tanto bien,
y ella, por servir a Dios
y por sanaros a vos,
viene de Jerusalén. 330
    Y aqueste santo varón,
que la ley de Dios enseña,
viene a vuestra salvación,
según que en revelación
le ha visto esta santa dueña. 335
VERÓNICA
    A mi Dios crucificado
esta noche supliqué
por vuestra salud y estado,
y a Clemente os ha enviado
que os pedrique la fe. 340
CLEMENTE
    Conviene a tu majestad,
para sanar tu dolencia,
que crea muy de verdad
en la Santa Trinidad,
tres personas y una esencia. 345
EMPERADOR
    Trino y Uno, omnipotente,
desde hoy más te adoro y creo.
Mas, tente agora, Clemente,
para que más dignamente
alcance lo que deseo. 350
    Di que ponga el camarero
mi espada y corona, paje,
encima de un repostero,
que quiero hacer primero
un voto y pleito homenaje. 355
    Por mi corona y espada
juro, si, como deseo,
de Cristo salud m'es dada,
que ha de ser por mí vengada
su muerte en el pueblo hebreo. 360
    Llegadme agora a tocar,
en quien mi salud confía,
y ayudadme a suplicar
que le plega de sanar
el cuerpo y ánima mía. 365

 (Aquí le llegan la verónica, y se le cae la lepra.) 

    ¡Oh traslado divinal,
que en tu sangre verdadera
te pintó el Rey celestial,
que a mi dolencia mortal
has dado salud entera! 370
    Gócese el ánima mía
con muy grande admiración,
tomen todos alegría,
pues Dios la sal [ud] me envía
por tal dueña y tal varón. 375
    Dignos son de recebillos
y honrallos por tal misterio;
yo mismo quiero servillos,
dalles villas y castillos,
los mejores de mi imperio. 380
CLEMENTE
    Por terrenos los tenemos
esos castillos que dices;
tan solamente queremos
que a los tuyos bauticemos
y también tú te bautices. 385
EMPERADOR
    Predicad, que yo consiento
que mi imperio se bautice
y aun yo mismo soy contento
en cumpliendo el juramento
que contra Pilato hice. 390
    Por eso vos, Senescal,
enviad a llamar luego
al capitán general
con mi ejército real;
vámonos a embarcar luego. 395
 

(Ponen cerco a Jerusalén.)

 
EMPERADOR
    D'esta gente que ha gran rato
que sobr'el muro se para
con militar aparato,
decidme, ¿cuál es Pilato?
SENESCAL
Señor, aquel de la vara. 400
EMPERADOR
    De vosotros, los qu'estáis
arriba, decí, ¿cuál es
Pilato?
PILATO
El que preguntáis
Pilato, a quien vos buscáis,
yo soy. Ved qué me queréis. 405
EMPERADOR
    ¿Eres tú el gobernador
aquel que su majestad
de aquel gran emperador,
César, nuestro antecesor,
encomendó esta ciudad? 410
    De lo cual tú me has debido
el mi tributo real
y has seis años detenido,
y demás d'esto has querido
matar a mi senescal. 415
    Y con la ciudad supimos
que te alzas, por nuevas ciertas,
la cual aquí te pedimos,
mandamos y requerimos
nos abras luego las puertas. 420
PILATO
    Vos os podéis bien volver,
que aquesta ciudad es mía
y os la entiendo defender;
ni otro rey no ha de tener
ni yo lo consintiría. 425
EMPERADOR
    Por esta real corona
te juro, y por esta espada,
que, si alcanzo tu persona
y en mi cárcel se aprisiona,
que jamás sea perdonada. 430
    No basta mando ni ruego
para con este judío.
Capitanes, poné luego
la ciudad a sangre y (a) fuego;
haced vuestro poderío. 435
 

(Aquí dan batería a la ciudad.)

 
EMPERADOR
    Cúmplenos ya recoger
hasta que otra cosa mande,
que según mi parecer
de agua para beber
tenemos falta muy grande. 440
    Lo cual proveído estará
muy maravillosamente,
que tanta agua se trairá
que muy sobrada estará
para caballos y gente. 445
    Y más os hago saber
que han venido dos testigos
que nos han dado a entender
que no tienen qué comer
ya los nuestros enemigos. 450
    Y cumple muy bien vallallos
porque por hambre se tomen,
que porque para sustentallos
las mulas y los caballos
que se mueren ellos comen. 455
 

(Entra una DUEÑA con un niño muerto.)

 
DUEÑA 1.ª
    ¡Oh ventura, y a qué punto
me has traído adonde estoy,
que ha venido a ser difunto
hijo y madre todo junto
de hambre, siendo quien soy! 460
    ¡Oh inocente criatura,
cómo te traje conmigo
a morir en estrechura
y a que yo de hambre pura
padezca también contigo! 465
 

(Entra otra DUEÑA con otro niño muerto.)

 
DUEÑA 2.ª
    A vos, la dueña que llora,
vengo ayudar a llorar.
Vedes aquí, mi señora,
mi hijo que en esta hora
se me acaba d'espirar. 470
DUEÑA 1ª.
    ¡Con cuán gran angustia vengo
en necesidad tan fuerte!
La vida que yo sostengo,
por cierto, que yo la tengo
por mayor mal que la muerte. 475
    Y pues todo el pueblo vemos
que comen carnes de bestias,
d'estos niños comeremos
por vivir, que padecemos
de hambre y guerra molestias. 480
DUEÑA 2.ª
    ¡Oh grande inhumanidad!
DUEÑA 1.ª
Sí es; pero no muramos
de hambre en esta ciudad,
y en mi hijo comenzad.
Moza, guísale y comamos; 485
    qu'estamos aquí perdidas
por Pilato y por el rey,
hemos de ser homicidas
nos de nuestras mismas vidas;
a necesidad no hay ley. 490
    Pura hambre lo mató
y ella nos ha de exceder.
DUEÑA 2.ª
¿Cuál madre a hijo comió?
DUEÑA 1.ª
La tierra nos engendró
y ella nos ha de comer. 495
DUEÑA 2.ª
    Aquí se puede cumplir
lo que aquel profeta santo
dijo que habié de venir,
que las gentes de lo oír
recibirién gran espanto. 500
    Dijo que tiempos vernién
de tanta hambre y letijos
sobre ti, Jerusalén,
que las madres comerién
de hambre sus propios hijos. 505
 

(Cómense el niño y éntranse, y sale PILATO y ARCHELAO.)

 
ARCHELAO
    Señor, ya nuestras batallas
se nos van menoscabando,
y cúmplenos retirallas
porque ya las vituallas
se van todas acabando. 510
    Muchos caballos perecen
de hambre, y gente también,
y con el mal que padecen
ya desmayan y entristecen
a toda Jerusalén. 515
    Y oiga un caso nunca oído:
dos dueñas que se les han
sendos hijos fallecido
de hambre, y hanse comido
el uno asado sin pan. 520
PILATO
    Ya razón es que me entregue,
que mi corazón desmaya,
y que paseando llegue
y al rey, Archelao, le ruegue
que a tratar las paces vaya. 525
    Vos, señor, id y os poned
delante su majestad
de rodillas, y haced
que nos reciba a merced,
y démosle la ciudad. 530
    Como personas vencidas,
con tal condición nos demos
con que sean guarecidas
nuestras haciendas y vidas,
y luego nos entreguemos. 535
ARCHELAO
    Emperador excelente,
no perezca esta ciudad,
suplicamos humillmente
yo y Pilato y nuestra gente,
y démosle la ciudad. 540
    Como personas vencidas,
con tal condición nos damos
con que sean guarecidas
nuestras haciendas y vidas,
y luego nos entregamos. 545
    Ya vemos nuestra discordia
y la razón que tienes;
tendénos misericordia,
y dejá en paz y concordia
nuestras personas y bienes. 550
EMPERADOR
    Ya, ya, Pilato no espere
partido, aunque se me den;
y si a merced se me diere,
yo he de hacer lo que quisiere
d'él y de Jerusalén. 555
ARCHELAO
    ¿Qué os parece, hermanos míos,
d'esta respuesta tan dura?
Dejáme un poquito, íos,
daldes allá a los judíos
nuevas de tanta tristura. 560
    Pues fortuna quiere ansí,
yo torceré su esperanza,
y matarme quiero aquí
porque no tomen de mí
mis enemigos venganza. 565
 

(Aquí se mata el rey ARCHELAO.)

 
CRIADO
    El rey se quedó apartado,
¿cómo se detiene tanto?
¿Si cayó de desmayado...?
Veisle aquí desesperado.
¡Oh caso de gran espanto! 570
    Vamos a dar, si queréis,
la embajada y desventura.
PILATO
¿Qué respuesta me traéis?
El rey Archelao, ¿dónd'es?
¿Quédase allá, por ventura? 575
MOZO
    Señor, hanos respondido
que te des, tú y la ciudad,
y que ansí, todo rendido
sin condición ni partido,
qu'él hará su voluntad. 580
    Y el rey Archelao que oyó
tal respuesta a su embajada,
de nosotros se apartó
y allí se desesperó
y se mató con su espada. 585
PILATO
    ¡Oh, qué nueva tan terrible,
de grande espanto y temor!
De defender no es posible
y es consejo convenible
darnos al Emperador. 590
    Mas es mi deliberación
que luego a él caminemos,
y pedille he yo perdón,
que me duele el corazón
ver que por mí padecemos. 595
    Y, en tanto, habéis de tomar
todo el tesoro y molello,
y comeldo por manjar,
porque no puedan gozar
nuestros enemigos d'ello. 600
    Ya sabéis que he decendido
a pedir paz y concordia,
y por mí se le ha pedido
Titus, y nunca ha podido
alcanzar misericordia. 605
    Bien será que otra vez llegue
luego sin detenimiento,
y de rodillas le ruegue
y mi persona le entregue.
Haga de mí a su contento. 610

 (Al EMPERADOR.)  

    -Emperador excelente,
veis aquí a vuestro criado
Pilato, muy obidiente,
como malo y delincuente
a vuestros pies humillado. 615
    Conmigo y mi espada os doy
la ciudad que os he tenido
usurpada hasta hoy.
Hacé de mí, que aquí estoy,
lo que fuéredes servido. 620
EMPERADOR
    Tu maldad y traición,
de que agora te arrepientes,
causa que tu petición
no sea digna de perdón
por las razones siguientes: 625
    que por tomar amicicia
con el que negaste tú
sentenciaste por malicia,
contra razón y justicia,
al gran profeta Jesú. 630
    Por razón que usurpaste
mi tributo y señorío
y con mi cibdad te alzaste,
y sobr'esto maltrataste
a Gayo, senescal mío. 635
    Sus, llevalde a aprisionar
a cárcel fortalecida;
a recaudo ha d'estar
a do me le podáis dar
cada y cuando que os le pida. 640
    Y ha venido a mis oídos
que la gente que allá queda
en la cibdad detenidos
por no ser ansí rendidos
se han comido la moneda. 645
    Y en nuestro poder habidos,
tomaldos sin más debate,
todos juntos convencidos,
daldes muerte a los judíos,
abrildos de parte a parte. 650
    Y por Jacob, pará mientes,
su huésped del senescal,
sean libres sus parientes
con sus hijos y sirvientes
sobre seguro real. 655
 

(Sacan los Soldados a los judíos.)

 
SOLDADO
    ¿Quién quiere comprar judíos?
¡Ea!, que vendellos quiero.
¡Ea!, señores, servíos
de aquestos esclavos míos;
treinta doy por un dinero. 660
    Harto estoy de vocear;
pues no me dan lo que pido,
yo los quiero destripar
por ver si podré sacar
los tesoros que han comido. 665
    ¡Oh, qué han comido de cosas
los enemigos de Dios:
aljófar, piedras preciosas!
¡Oh, qué doblas tan hermosas!
¡Mirad qué piezas de a dos! 670
CLEMENTE
    Emperador soberano,
pues tanto bien recebistes
de aquella divina mano,
bautizaos y sed cristiano
pues que a Dios lo prometistes. 675
EMPERADOR
    Digo que soy muy ufano
del bautismo recebir,
pues soy el que en ello gano.
Plégale a Dios soberano
me dé gracia en le servir. 680

 
 
FIN
 
 



Indice