Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
Indice


 

21

V. Ezquerdo Sivera, «Acerca de La Confusa de Cervantes», en Cervantes. Su obra y su mundo, Madrid 1981, pp. 243-247.

 

22

C. Segre, «Critica testuale, teoria degli insiemi e diasistema», en Semiotica filologica, Torino, Einaudi, 1979, pp.67-69.

 

23

C. Dionisotti, Recensione a E. Mandowsky e Ch. Mitchell, Pirro Ligorio's Roman Antiquities, in Rivista Storica Italiana, LXXV, 1963, p. 892. Y con gran elegancia G. Contini, Introduzione a Bonvesin da la Riva, Le opere volgari, Roma, Società Filologica Romana, 1941, p. XXI, subraya como la edición crítica «fosse pure quella di un autografo» es «interpretazione e ipotesi scientifica (cioè fatto spirituale), non riproduzione materiale».

 

24

M. G. Profeti, «L. Vélez de Guevara e l' esercizio ecdotico», en Quaderni di lingue e letterature, 5, 1980, pp. 49-94.

 

25

Editing the «Comedia», ed. F. P. Casa- M. D. McGaha, Michigan Romance Studies, 1985; Edición y anotación de textos del Siglo de Oro, ed. J. Cañedo -I. Arellano, Ediciones de la Universidad de Navarra, 1987; La edición de textos. Actas del I Congreso Internacional de Hispanistas del Siglo de Oro, ed. P. Jauralde, D. Noguera, A. Rey, London, Támesis Books, 1990; Crítica textual y anotación filológica en obras del Siglo de Oro, Madrid, Castalia, 1991.

Como análisis de textos concretos recuerdo J. Varey, «The transmission of the text of Casa con dos puertas», en Estudios sobre Calderón y el teatro de la Edad de Oro, Homenaje a K. y R. Reichenberger, Barcelona, PPU, 1989, pp. 49-57; y A.K. Patterson, «El texto original, ¿realidad o ensueño?. Un caso típico: El pintor de su deshonra de Calderón», en AV, Teatros y vida teatral en el Siglo de Oro a través de las fuentes documentales, London, Tamesis Books, 1991, pp. 285-294; los problemas relativos al Pintor ya los traté en la reseña a P. Calderón de la Barca, // medico del proprio onore. Il pittore del proprio disonore, a cura di C. Acutis, Torino, Einaudi, 1931, en «Rassegna Iberistica», 12,1981, pp.56-59, y después en la ed. de la comedia en Teatro, Garzanti, 1990, pp. 277-279.

 

26

La primera version de «La vida es sueño», de Calderón, edición crítica, introducción y notas de J.M. Ruano de la Haza, Liverpool University Press, 1992. Doy un único ejemplo de las razones sobre las cuales me fundo para pensar en una reelaboración por parte de una compañía, con cortes muy acusados. En la Parte primera, como se sabe, al «Hipógrifo violento» se le llama «bruto sin instinto natural»; en efecto el caballo carece del instinto natural de conservación, ya que se «despeña», buscando la muerte. Y Calderón, alumno de los Jesuítas, conocía muy bien la teoría del «instinto natural»: no puedo por lo tanto aceptar que escribiera, ni en una muy primeriza versión, «bruto sin instinto», como reza la versión zaragozana, frase que carece en absoluto de sentido; pero unos cómicos poco doctos bien hubieran podido borrar el adjetivo.

Indice