81
«Esta noche de sequedades no suele ser
en ellos continua en el sentido»
(INoche, 9,
9).
82
«Estos que comienza Dios a llevar por estas
soledades del desierto son semejantes a los hijos de
Israel»
(INoche, 9, 5).
83
«Un abismo de luz llama a otro
abismo de luz, y un abismo de tinieblas a otro
abismo de tinieblas, llamando cada semejante a su
semejante y comunicándosele»
(LlamaA, 3,
71).
84
«La fuerza y eficacia del alma era pegada y
comunicada pasivamente del fuego tenebroso de amor que en
ella embestía»
(IINoche, 11, 7).
85
«Pero en esta oscura luz espiritual de
que está embestida el alma...»
(IINoche,
8, 4).
86
«San Dionisio y otros místicos
teólogos llaman a esta contemplación infusa rayo
de tiniebla... Porque de su gran luz sobrenatural es vencida
la fuerza natural intelectiva y privada»
(IINoche, 5, 3).
87
Lucien Marie de Saint Joseph: «Expérience mystique et expression symbolique chez Saint Jean de la Croix», en Polarité du symbole, Études carmélitaines, 1966, 29-52.
88
Lucien Marie de S. Joseph: Ibídem, p. 37.
89
E. Cassirer, Antropología filosófica. Introducción a una filosofía de la cultura. México, Fondo de Cultura Económica, 1945, p. 264.
90
C. Jung. Símbolos de transformación, Buenos Aires, Paidós, 1952, p. 171.