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Para un estudio mitográfico completo de las epístolas de Leandro y Hero, es imprescindible consultar Moya del Baño 1969:159-87 y Ruiz de Elvira 1982:489-90. Para su difusión en la literatura española, asimismo, es fundamental el trabajo de Moya del Baño 1966.
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Cito las Heroidas por la edición de Francisca Moya del Baño (1986), tanto el texto latino como la traducción española.
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Los otros dos epitafios son finales absolutos de las cartas correspondientes, mientras que éste, aunque se sitúa también concluyendo el texto, aún da paso a dos versos conclusivos que son un lugar común extraído de la topica conclusiva, de la peroratio: se trata del cansancio -aquí unido al temor-, causa del fin de la escritura. Para este tema, véase Curtius (1955: 136-39). Asimismo, Hero se disculpa con Leandro por acortar su lamentación: «e tu, Leànder, perdona si més largues les tues obssèquies no çelebre, que a la mia bo[a f]all la veu hi als meus ulls aygua hi sanch ab què més largament la tua mort deplorant lamente»
. Todas las citas de la prosa mitológica de Roís de Corella son a partir de la edición crítica que he realizado. El resto de los textos de este autor, a excepción de La sepultura, pertenecen a la edición de Miquel i Planas 1913.
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Las figuras de los que contemplan las obras de arte en composiciones que se construyen a partir de una écfrasis son ya conocidas en la obra de Roís de Corella y explotadas al máximo en Lo johí de Paris.
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Cito este poema por la edición crítica de Eduard J. Verger (1986:359-60), que denuncia interpretaciones erróneas, de las que no escapa Miquel i Planas (1913). Es por esto que se decide a realizar una nueva revisión crítica del texto, en la que presenta una nueva puntuación. Miquel i Planas interpretaba que la referencia al mot de los vv. 16 y 27 se referían a dos textos diferentes grabados en la sepultura, que localizaba en los vv. 17-20 y, asimismo, en el v. 28. No obstante, Verger ultrapasa el límite estrófico y considera, con buen criterio, que las referencias al mot son a un mismo texto, más amplio, que ocuparía los vv. 17-25. Esta misma puntuación es aceptada por Martínez Romero (1994).