61
Aunque Luengo no menciona su nombre de pila, es muy probable que se tratara de José Francisco de Silva, sobre quien puede consultarse HERRERA PUGA, P., Una personalidad inédita de la Ilustración: el P. José de Silva (1750-1829), Granada, Universidad, 1971, en MEDINA, R., op. cit., p. 74.
62
LUENGO, M., Diario de la expulsión de los jesuitas..., AHL, Manuscritos de jesuitas, siglo XVIII, t. III, p. 313.
63
Luengo cuenta el caso de un jesuita andaluz que llegó a Bolonia y fue acusado de contrabando. Tuvo que intervenir para que se solventara el malentendido Luis Gnecco, uno de los comisarios reales encargados de su custodia. Véase LUENGO, M., Diario, t. XXI, pp. 6 y ss.
64
Esta distribución le parecía al jesuita castellano «una ruindad, grosería e indecencia. Y es muy creíble que haya también en algún modo injusticia, no proporcionando el mayor o menor socorro con la mayor y menor necesidad»
(LUENGO, M., Diario, t. XXI, p. 92).
65
MEDINA, F., op. cit., 1991, pp. 74 y ss.
66
LUENGO, M., El retorno de un jesuita desterrado. Viaje del P. Luengo desde Bolonia a Nava del Rey (l 798), Inmaculada Fernández Arrillaga (ed.), Publicaciones Universidad de Alicante-Ayuntamiento de Nava del Rey, Alicante, 2004.
67
El decreto puede leerse en LUENGO, M., Diario, t. XLII, pp. 821-822. Veasé también VALBUENA, D., «José Bonaparte y los ex jesuitas españoles», en Razón y Fe, 22 (1809), p. 193.
68
«De todos los ex jesuitas españoles residentes en Roma, juró el 45%, y el 55% se negó aprestar dicho juramento. Estos últimos estuvieron cerca de un año sin percibir la pensión real»
. Según OLAECHEA, R., «El cardenal Lorenzana y los ex jesuitas (Arévalo, Masdéu, Luengo, Bolgeni). Cartas de Arévalo a Lorenzana, 1793-1796», en Archivum Historicum Societatis Iuesu, LI, 1982, p. 135.
69
FERNÁNDEZ ARRILLAGA, L., «La persecución de los jesuitas que no juraron la Constitución de Bayona en la correspondencia entre los PP. Juan José Carrillo y Manuel Luengo (1808-1813)», en Revista de historia moderna, n.º 18, Alicante 2000, pp. 223-244.
70
LUENGO, M., Diario, t. XLII, pp. 311 y ss.