21
Müller, Fisiología. T. II, I y IV. Nociones preliminares.
22
Laplace, Sistema del mundo. T. III, C. II.
23
Aristoto, Física, T. VIII.
24
Euler, Cartas a una princesa de Alemania, 2.ª parte, carta V.
25
Stuart-Mill nos dice en su Lógica que este argumento es un círculo vicioso, que supone precisamente lo que se trata de demostrar. En efecto -dice- sólo a condición de que la materia sea inerte, se concederá que no posee razón alguna para moverse, con espontaneidad: si por el contrario, tuviera en sí una virtud motora, sería una razón determinante; por lo demás, nada prueba a priori que ésta se halle fuera más bien que en sí misma Pero entonces se admitiría que tal argumento a priori es insuficiente, y quedaría siempre el hecho de que, en todos los experimentos, la materia se conduce exactamente como si no tuviese consigo razón alguna interna para moverse o no; esto basta para nuestro raciocinio.
26
Euler, la misma carta.
27
Diderot, Principios filosóficos de la materia y del movimiento. M. Vacherot, en su libro de la Metafísica y de la Ciencia, presenta también la misma objeción. (Prefacio P. 17, 2.ª edición).
28
La inercia de la materia es principalmente notable en los movimientos celestes, los cuales no han sufrido alteraciones sensibles, desde hace un gran número de siglos. (Laplace, Sistema del Mundo, t. III. c. II.)
29
Newton, Principia matematica, London, 1726, p. 6.
30
Newton, id., id.