91
En Ferreros, 48 (Zamora), y Losacio, 51 (íd.), se añaden al final otros versos, distintos en cada uno de estos pueblos.
92
—¿De qué tas malo, mi hermano, — de qué tan malito en la cama? / —Deste mal, tú picarona, — tú fúcheme a causanta.
93
Sólo con indecisión me permito clasificar las variantes de 5, 89 y 90 (... —Tu hermosura, hermana mía, — tu hermosura me da causa). Con todas estas variantes inseguras hago el grupo h.
94
En la variante portuguesa de Lousa sólo aparece este verso («não vês que son tua mana!»), que no ayuda a la clasificación.
95
«Ramera» (M. VALLADARES: Diccionario gallego - castellano. Santiago, 1884, s. v.).
96
Los cuatro versos son iguales a II a: tan sólo mudan cintura, por cabellos en 35, 43, 45, 46, 48, 50, 51, 52, 54, 64, 96, 112. No hago discriminaciones cartográficas entre estas dos variantes.
97
En 92, 94, 110,
114, 122, estos versos quedan reducidos a «la agarró por la cintura, — y se
la echaba en la cama»
, y en 72, 124, 126, 168: «La ha agarrado de la mano — y la ha
subido a la cama».
Con ambas formas hago el tipo II.
98
Dado su origen, esta modificación -escasa por lo demás- me parece poco agrupadora. De tales variantes vuelvo a ocuparme al tratar de los motivos fundamentales entre los que se incrusta el de la recitación avulgarada.
99
En 82, 97 y 107, león es sustituido por toro. En 36, 40, 42 y 47, el último verso dice «hasta besarle la cara» (III b).
100
La recitadora de Fuente del Maestre, 77, daba una versión más desarrollada:
|