11
Eligen a P como texto-base, entre otros, Menéndez Pelayo (ed. de Eugenio Krapf, Vigo 1899-1900), Ortega y Mayor (Madrid, Librería de Perlado Páez, 1907) y más recientemente Dorothy Severin (para Alianza, la ed. Madrid 1969, modelo que adoptaron un sinnúmero de ediciones posteriores) y Francisco Rico (ed. de Maite Cabello, Barcelona, Plaza y Janés 1997, reed. del «Círculo de Lectores»). Por su parte Martín de Riquer prologa el facsímil de 1975 (cf. infra, nota 23).
12
Usan B para la parte común a Comedia y Tragicomedia y P para todas las adiciones del texto en 21 actos editores como Cejador (lª ed. Madrid, Espasa-Calpe, 1913, «Clásicos castellanos», 20 y 23), Pedro Piñero Ramírez (Madrid, Espasa-Calpe 1990, 20ª ed. de la «Colección Austral», la ed. 1941), Peter Russell (Madrid, Castalia, 1991; 2ª 1993) y últimamente Julio Rodríguez Puértolas (Madrid, Akal, 1996), entre muchos otros.
13
Emma Scoles, «Nota sulla prima traduzione italiana de la Celestina», Study Romanzi, XXIII (1961), pp. 155-217. Se demuestra en este trabajo que la traducción italiana de 1506 (sigla N) no podía derivar de ninguna de las ediciones españolas que declaraban como fecha el año de 1502.
14
Frederick John Norton, Printing in Spain 1501-1520, Cambridge, Univ. Press, 1966. Traducción española, La imprenta en España 1501-1520, nueva edición anotada por Julián Martín Abad, Madrid, Ollero & Ramos, 1997.
15
Hoy día sabemos que a Z nunca le faltaron los Preliminares, siendo incompleto sólo el ejemplar madrileño por caída accidental de un pliego: se acaba de descubrir en Toledo en la Biblioteca del Cigarral del Carmen un ejemplar completo y en buenas condiciones de conservación, encuadernado con otros impresos del siglo XVI; cf. la descripción de Julián Martín Abad, «Otro volumen facticio de raros impresos españoles del siglo XVI (con La Celestina de 1507)», Pliegos de Bibliofilia, 4 (1998), pp. 5-19, y el estudio de Patrizia Botta y Víctor Infantes, «Nuevas bibliográficas de la Tragicomedia de Calisto y Melibea (Zaragoza, Jorge Coci, 1507)», Revista de Literatura Medieval, XI (1999), pp. 179-208.
16
En la transcripción modernizamos u/v, i/y, signo tironiano, puntuación, acentuación y mayúsculas. En cursiva van las letras compendiadas.
17
También ocurre que ello se deba a causas de conveniencia editorial, o de evasión fiscal, por promulgarse impuestos a partir de una cierta fecha, y los impresores para no pagarlos marcarían sus libros como salidos «antes».
18
Para las siglas cf. supra nota 6.
19
Las siglas H y M designan respectivamente las ediciones de Toledo 1510-1514 (cuyo colofón-rimado declara Toledo 1502) y Roma 1520 (cuya estrofa-colofón declara Salamanca 1502).
20
Omiten la última estrofa del colofón-rimado las ediciones posteriores siguientes: Sevilla 1525, Sevilla 1528, Lisboa 1540, Amberes 1545, Zaragoza 1545, Cuenca 1561, Barcelona 1561, Sevilla 1562, Salamanca 1569, Salamanca 1570, Toledo 1573, Salamanca 1575, Sevilla 1575, Salamanca 1577, Medina 1582, Barcelona 1585, Alcalá 1586, Salamanca 1590, Alcalá 1591, Tarragona 1595, Plantiniana 1595, Sevilla 1596, Plantiniana 1599, Madrid 1601, Zaragoza 1607, Madrid 1619, Milán 1622, Rouen 1633.