Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

121

HEREDIA.

 

122

HEREDIA.

 

123

Felicísima expresión de HEREDIA.

 

124

Allein im Innern leuchtet helles Licht.

(Sólo en lo interno brilla pura luz).

(GOETHE)

 

125

Y, sin embargo, disponiendo de mucho tiempo, la Geografía está al alcance hasta de los torpes.

 

126

El siguiente hecho es por demás significativo.

MR. BACHELIER, literato francés muy amante de las letras españolas, tenía sumo empeño en traducir a su lengua La Dorotea de LOPE DE VEGA CARPIO. Pero habiendo encontrado multitud de dificultades lexicológicas, las consultó en París con los hombres a quienes juzgó más entendidos de la colonia hispano-americana allí residentes; los cuales no pudieron descifrárselas todas. Entonces, provisto de muy eficaces cartas de recomendación, se vino MR. BACHELIER a Madrid, en la esperanza de ver desvanecidas todas sus dudas. Esto sería en 1884.

Alguna más suerte logró aquí que en la capital de Francia; pero, después de haber hablado con muchos literatos nuestros, hizo que el Sr. Don Francisco Pi y Margall, de quien era amigo, me recomendase la pretensión, presentándome personalmente al distinguido hispanófilo. Yo le traduje solamente alguno que otro de los pasajes difíciles, porque no supo más. Y el francés, desesperanzado, se volvió a París con una lista como de doscientas expresiones sin descifrar; creo que llevando en su interior muy pobre idea de los literatos españoles consultados, entre los cuales se encuentran algunos de los más esclarecidos, cuyos nombres callo, no sea que piensen que redunda en desprestigio de su justa fama lo que yo no tengo vergüenza en confesar: QUE IGNORO.

¡Qué biblioteca tan copiosa podría formarse de todo lo que no sé!

Me consta que MR. BACHELIER tradujo y publicó La Dorotea. Y no deja de ser curioso que en esta traducción podamos aprender, nosotros los españoles, giros raros y alusiones recónditas de nuestra antigua literatura.

 

127

El Liberal del 3 de Junio de 1891 publicó el siguiente artículo:

«LA CUESTIÓN DEL LATÍN

»Ayer fue la cuestión del griego. Todavía muchos de los que viven y aun son relativamente jóvenes, fueron sometidos a la enseñanza de dos años de griego durante el Bachillerato. Los dos años se redujeron a uno que era tercero de latín y único de griego. Hoy el griego ha desaparecido enteramente de la Segunda enseñanza.

»¿Desaparecerá el latín? Ha desaparecido ya. HOY NO SE SABE LATÍN. Hay profesores de esta asignatura, pero no se puede decir que haya maestros. Si se enseña no se aprende; y, si se estudia de memoria la Gramática y la Antología, se desconoce en absoluto la estructura del idioma. ¿Qué alumno de los que obtendrán o han obtenido a estas fechas nota de sobresaliente en lengua latina en los diferentes Institutos se precia de saber latín? Que se presente; y, si alguno hay, que se le nombre profesor numerario.

»El latín tiene representación en los programas y en el profesorado oficial, pero en la enseñanza es una lengua enteramente muerta.

»Esto dice que, insensiblemente, por desuso de la función, por atrofia del órgano, vamos en dirección contraria de los pedagogos clasicistas. Para que éstos se impusieran de una manera formal, se necesitaría concentrar todos los esfuerzos a fin de restablecer la enseñanza del griego, que está enterrado, y del latín, que está de cuerpo presente.

»¿Interesa esto a la educación nacional? Los gramáticos tuvieron su época de dominación en Roma durante el Imperio y durante la decadencia y en la Edad Media. Nuestro tiempo pertenece a los naturalistas y a los matemáticos. Ellos han de dar sentido a la educación y señalarán el punto de partida de la enseñanza; que ésta, en suma, es la cuestión del latín planteada por FRARY y tratada recientemente desde lo alto de su representación por el joven emperador GUILLERMO (de Alemania).

»La fórmula verdadera es la de BUCKLE. Éste asegura que lo que más ha servido a la imaginación para falsear la verdad es el exagerado respeto a los tiempos pasados.

»La razón siente antipatía por esas devociones, y no puede menos de sentirlas, porque esa reverencia a la antigüedad no es absolutamente más que el sentimiento poético que nos lleva a las vaguedades de lo desconocido y lo lejano. Por ese motivo BUCKLE sustituye la veneración a lo pasado por la esperanza en lo por venir.

»Mirar adelante, en vez de mirar atrás, es la fórmula de la educación moderna».

 

128

Esto quería ser en los labios de aquel gran retórico de latinidad la conocida estrofa de ESPRONCEDA:


¡Siempre igual! ¡Necias mujeres!
Inventad otras delicias,
Otro mundo, otras caricias,
O maldito sea el placer.
 

129

Al SR. D. RAFAEL MARÍA DE LABRA se debe el mejor de los trabajos que ha llegado a mi noticia, titulado La acción particular en el movimiento pedagógico de la España contemporánea. Multum in parvo, por tratarse de un opúsculo publicado por la imprenta de HERNANDO en 1894, con el Discurso que el SR. LABRA pronunció en el banquete con que EL FOMENTO DE LAS ARTES de Madrid obsequió a los organizadores y directores del Congreso HISPANO-PORTUGUÉS-AMERICANO, verificado en Octubre de 1892, con motivo del Centenario del Descubrimiento de América.

De este discurso (de indispensable lectura) extracto lo siguiente:

«Allá, en 1818, constituyóse en Madrid una Sociedad de no muchos individuos para traer, como trajo, a España el sistema lancasteriano, fundando en esta capital la Escuela que dirigió el inglés KEARNEY, luego apoyada y desarrollada por el Gobierno para revestir el carácter de Escuela central y norma de las de su propia índole en toda la nación, y cuyos trabajos fueron justamente apreciados en el Decreto de Agosto de 1834, que preparó la Ley de Instrucción pública de dos años más tarde.

»De 1838 data el establecimiento, también en Madrid, de aquella extensa Sociedad que presidió el DUQUE DE GOR, titulada Sociedad para propagar y mejorar la educación popular, y que no sólo fundó cinco escuelas de párvulos, sistema lancasteriano, sí que sostuvo y protegió la famosa escuela de VIRIO, establecida en la calle de Atocha, transformada luego, hacia 1849, por el Gobierno, que la recogió de la Sociedad, en Normal de párvulos, y en cuya vista tal vez escribió el ilustre Montesino (miembro de la Asociación) su célebre, Manual para los maestros de escuelas de párvulos.

»La doctrina pestaloziana vino a España por la iniciativa individual; primero, por los admirables trabajos del capitán Voitel, el sacerdote Döbely y el cabo Schmeller (tres suizos al servicio de nuestra patria, en un regimiento que guarnecía a Cataluña a principios del siglo); y, a poco de fundada la escuela de Tarragona, por el apoyo de la Sociedad Cantábrica, presidida por el DUQUE DE FRÍAS, que creó la escuela de Santander, dirigida por el sacerdote murciano D. JUAN ANDÚJAR. Luego vino, como es sabido, el Instituto Pestaloziano Militar, que en Madrid creó y protegió el PRÍNCIPE DE LA PAZ hasta 1808.

»De 1849 datan las clases de enseñanza popular que abrió la Velada de Artistas y Artesanos, de Madrid, base del actual Fomento de las Artes, y obra principalmente del sacerdote y filántropo D. INOCENCIO RIESCO DE LE GRAND, secundado por los impresores REPULLÉS y PITA, el escribano MORENO LLAMAS y el industrial MAYORGA.

»A otro grupo de patriotas, dirigido por el venerable D. FERNANDO DE CASTRO, se debió en 1870 la fundación de la Asociación para la enseñanza de la mujer, con sus cátedras de propaganda frœbeliana y sus escuelas especiales de institutrices, comerciantes y telegrafistas.

»La Institución libre de enseñanza, de Madrid, se debió, en 1878, a una Sociedad de carácter análogo, constituida por personas de ideas políticas, religiosas y sociales bien distintas; y, aunque respecto de la doctrina y de los procedimientos de ese instituto puedan existir pareceres muy diversos, y que yo no soy el llamado a ultimar en este momento, por lo mismo que desempeño el rectorado de aquella casa, me permito asegurar, desafiando toda rectificación, que ella es y viene siendo de mucho tiempo a esta parte, con sus conferencias, su Boletín, sus libros y sus experiencias, el centro pedagógico propagandista de más vida y alcance en España.

»Y, en fin, no necesito decir en una reunión como ésta de qué manera se fundó el Ateneo de Madrid en 1820, cómo se reorganizó en 1835, cómo se desarrolló desde 1848 y de qué suerte ha contribuido a la alta cultura española, conquistando y afirmando la libertad científica y haciendo prácticamente viable en nuestra patria la tolerancia religiosa, a despecho de la intransigencia política anterior a la gloriosa revolución de 1868.

»Claro se está que no hablo, en términos generales, de la iniciativa individual en nuestra historia de la Instrucción pública, y que me refiero tan sólo a ASOCIACIONES de carácter libre, constituidas en vista exclusiva de la enseñanza misma».

Sin duda por esta limitación que se impuso el SR. LABRA hizo caso omiso de la influencia individual del SR. D. ALBERTO LISTA, de cierto la más potente y de efectos más duraderos ejercida en España por un particular. He aquí algo de lo que sobre esto dije en un discurso que pronuncié en el Ateneo de Madrid el 21 de mayo de 1886, y que, tomado de notas taquigráficas, se publicó en La España del siglo XIX:

«...Éste era el estado de la enseñanza en Cádiz, entonces indisputablemente la ciudad más culta de toda la Península, cuando el SR. D. ALBERTO LISTA fue a ella en 1838, a fundar el Colegio de San Felipe Neri, donde inmediatamente estableció su plan de estudios, que comprendía Latín, Geografía, Historia, Matemáticas, Retórica y Poética, Física, Química, Historia natural, Psicología, Lógica, Moral, Teodicea, Francés, Inglés, y todas las asignaturas necesarias para las carreras especiales, particularmente la del Comercio. También había clases de Escritura de adorno, de Dibujo y de Canto. Ya entonces estableció D. ALBERTO LISTA el Canto, hoy universalizado en toda Europa por razones estéticas e higiénicas. Los alemanes atribuyen al uso obligatorio del Canto en los alumnos, la falta relativa de tísicos entro ellos. Había, además, en San Felipe, clases de Esgrima, de Baile y de Gimnasia, y D. ALBERTO montó, muy poco después cuatro, para la época, magníficos gabinetes de Geografía, de Física, de Química y de Historia natural.

»Esto era en 1838, muchos años antes de que apareciesen los primeros planes de estudios de la enseñanza oficial llegados hasta nosotros; pues hay que excluir, naturalmente, el de CALOMARDE, de 1825, y el del DUQUE DE RIVAS, de 1836. Y ya veis, señores del Ateneo, que los planes de estudios de la enseñanza oficial no eran otra cosa que el mismo de D. ALBERTO LISTA, muy mermado, porque jamás en ningún Instituto de España se han dado tantas enseñanzas como se daban en el Colegio de San Felipe Neri de Cádiz.

»Y la enseñanza oficial tuvo que ser necesariamente la enseñanza de D. ALBERTO LISTA, porque los primeros que redactaron los planes oficiales fueron discípulos del gran maestro, o personas influidas por ellos; y he aquí cómo la enseñanza oficial es la misma del SR. LISTA, perpetuada en nuestro país con todas sus ventajas y todos sus inconvenientes».

 

130

El Nuevo Régimen de 24 de Octubre de 1891 publicó un discurso pronunciado el anterior día 20 por el SR. D. AMBROSIO MOYA, en el cual se bosqueja la historia de nuestra Instrucción pública, desde los tiempos de Fernando VII, con tanta generalidad y concisión, que las ideas allí expuestas forman no epítome muy apreciable y que conviene conocer.

«Las letras estaban ordenadas en tres clases: primeras letras, letras humanas y letras divinas; las primeras letras en poder de infelices maestros de escuela, seres inverosímiles, cuya miserable subsistencia dejó el proverbio de «tener más hambre que un maestro de escuela»; su enseñanza, reducida comúnmente a leer sin sentido, escribir sin forma de letra ni ortografía, y rezar, cantar y bailar al compás de las disciplinas, lo mismo las oraciones del Catecismo que la tabla de multiplicar.

»Las letras humanas se cultivaban con gran esmero, empezando por la lengua latina, que, en sus tres años de menores, medianos y mayores, dejaba a los alumnos en disposición de traducir los autores clásicos en prosa y verso, y hasta componer discursos y odas en dicha lengua. En otros tres años (por la excelencia del número 3) se estudiaba en Facultad menor, llamada de Filosofía, un año de Lógica, otro de Física, no experimental, sino escolástica, con ribetes de Física racional, y otro de Metafísica, con los mismos ribetes, aunque no se llamaran racionalistas los que las explicaban en aquel tiempo.

»Las Facultades mayores eran la Teología, los Cánones y las Leyes, que entonces constituían los más altos estudios universitarios. Había también Escuelas de Medicina, en unas partes formando Facultades universitarias, y en otras Colegios independientes; Escuelas de Farmacia, separadas también del orden académico; algunas, aunque pocas, Escuelas profesionales, y algunos Conservatorios de Artes, de donde han salido las Escuelas de Artes y Oficios.

»Empezaron a crearse en tiempo del DUQUE DE RIVAS (1836) algunos Institutos de Segunda enseñanza, se fueron aboliendo los textos y las explicaciones en latín, y empezó la decadencia de esta lengua, que ha ido perdiendo su importancia, hasta el punto de que hoy sólo aprenden los alumnos a leer unas cuantas páginas del texto y traducirlas casi de memoria. Sólo en algunos Seminarios parece que se la sigue cultivando, mas no con el esmero que se hacía antes, por el funesto influjo de la moda. Todas las disposiciones relativas a la instrucción pública llevaban entonces el carácter de interinidad, porque se pensaba seriamente en la organización de un plan general de estudios. Pero este plan no se publicó hasta el año 45.

»Pidal I, D. PEDRO JOSÉ PIDAL, el conservador (que entonces se llamaba moderado, y no olvidemos que el partido moderado fue el verdadero partido revolucionario en España), padre de los PIDALEs que hay figuran, realizó, sin decirlo, la secularización de la enseñanza, y consiguió después que la Santa Sede aceptase los hechos consumados. Tuvo que vencer grandes resistencias; pero, con decisión y energía, fue salvando los obstáculos. Organizó las Escuelas Normales de Maestros, y creó en cada provincia un Instituto de Segunda enseñanza, reduciendo a diez las muchas Universidades que existían, creando nuevas Facultades y dotando más decorosamente al Profesorado.

»En previsión de que el nuevo plan encontrase resistencia en los antiguos Claustros, dispuso que fueran por de pronto rectores los jefes políticos de la provincia respectiva: en Madrid lo fue D. FERMÍN ARTETA, brigadier de Ingenieros, que era el jefe político de la localidad en aquel tiempo.

»Dispuso PIDAL, con mucho acierto, que solamente se pudiera entrar en el Profesorado público por la estrecha puerta de la oposición; pero faltaba, personal suficiente para cubrir todas las plazas creadas; y, después de haber colocado a todos los antiguos catedráticos, en vez de abrir portillos ni callejuelas por donde furtivamente pudieran ingresar algunos afortunados, consigno, con nobleza, un artículo que decía: «Se podrá conferir cátedras en propiedad a personas de acreditada reputación científica, con todos los derechos de los demás catedráticos». En honor de PIDAL debe declararse que no abusó de este artículo, sino que lo utilizó con sumo acierto y prudencia. Personas encanecidas en el estudio y acreditadas en las diversos ramos del saber humano obtuvieron así cátedras en propiedad, se sentaron en ellas y llenaron cumplidamente sus sillones.

»Para proveer a las necesidades de la enseñanza en los cincuenta Institutos, buscó también las especialidades creando la clase de regentes en asignatura determinada. El que había estudiado bien la Geografía, por ejemplo, y desconocía las otras asignaturas de Segunda enseñanza, se sometía a un ejercicio de Geografía, obtenía el título de regente y con él quedaba habilitado para hacer oposiciones en esa asignatura. Así logró PIDAL obtener catedráticos idóneos de Matemáticas, de Física y de Historia natural, ciencias que no se habían enseñado en las antiguas Universidades. Pero, puesto en vigor el plan, no duró lo bastante para que produjera en la enseñanza sus naturales efectos A los dos años vino PASTOR DÍAZ, que se creyó en el deber de publicar un plan nuevo que, como algo peor que el de PIDAL, duró un año más; el año 50 se publicó otro por SEIJAS LOZANO, que el año 52 fue modificado. Tal serie de modificaciones exigió que se publicase una ley basada en los principios esenciales de la Instrucción pública en harmonía con los adelantos de la ciencia y con las necesidades de los pueblos. Entonces fue cuando se publicó la ley del 57, que se conoce por la ley de MOYANO.

»Mas esta ley, que debía haber fijado definitivamente la organización de la enseñanza, tales y tan numerosas modificaciones ha sufrido, que la legislación de Instrucción pública es hoy un laberinto inmenso con disposiciones adaptables a todos los casos, que con el fatal sistema de que los precedentes sirvan de jurisprudencia, facilitan medios hábiles para todos los fines, por opuestos que sean...»