151
El SR. SARDÁ decía en El Liberal de 28 de Abril de 1890:
«No sabemos explicar nada sin comenzar por el principio, dando una definición, haciendo la historia de la asignatura, distribuyéndola en partes con toda una serie de divisiones y subdivisiones que hacen perder lastimosamente un tiempo precioso, aprovechable mucho mejor en la enseñanza de hechos y fenómenos de inmediatas y útiles aplicaciones a los usos comunes de la vida.
«¿No son completamente ociosas las lecciones que se gastan, por ejemplo, en definir la Higiene y en explicar cómo los griegos le dieron este nombre en honor de Hygiea, la hija de Esculapio? ¿No da compasión ver a los pobres muchachos empeñados en aprender aquellos nombres, para ellos bárbaros, de Circumfusa, Applicata, Ingesta, Excreta, Gesta y Percepta, que nada dicen a su entendimiento, cuando tal vez tengan que salir de la escuela sin saber el valor alimenticio del pan, las facultades digestivas de la patata y los efectos fisiológicos del baño? Pues prescíndase de esas y otras muchas cosas, poco menos que estériles, y se verá cuánto tiempo queda para las útiles y necesarias».
152
El SR. SILVELA (D. LUIS) dijo en El Liberal de 9 de Junio de 1891, que en la Universidad no se debe fijar al profesor el sentido ni siquiera la tendencia de la explicación. En Economía hay que tratar cuestiones como las del Libre cambio y el Proteccionismo, pero sin obligar al profesor a ser librecambista o proteccionista. En Derecho penal debe tratarse de la pena de muerte, pero sin exigir que la enseñanza se determino por el sentido abolicionista o el antiabolicionista.
153
Art. 50 del Real decreto de 16 de Septiembre de 1894: «Los catedráticos están obligados a redactar el programa oficial de la Cátedra o Cátedras que desempeñen... Dichos programas serán formulados con el criterio científico del profesor...»
154
Capítulos XV y XVI.
155
MERELO, Senado, 14 de Diciembre de 1894, pág. 5.
156
CALVO Y MARTÍN, Senado, 15 de Diciembre de 1894, pág. 11.
157
LAVIÑA, Congreso, 14 de Mayo de 1895, pág. 19.
158
SALMERÓN, Congreso, 22 de Mayo de 1895, pág. 13.
159
11 de Mayo de 1895, pág. 26. Y a la pág. 217: «Los exámenes crean en el mundo una división de razas: dividen a los hombres en personas que saben y personas que no saben».
160
Congreso, 14 de Mayo de 1895, pág. 19.