181
Claro es que aquí el vocablo INFINITO está usado en la acepción de número inmensurable y sin guarismo.
182
Estas observaciones hacen ver la inconsistencia de la famosa definición: «Sustantivo es el nombre de una persona o cosa que podemos percibir por nuestros sentidos, o concebir como una existencia independiente: mensa, liber, domus, Julius, populus, virtus, justitia, amicitia».
Esta definición, además de incompleta, es incorrecta en grado sumo. Mesa, libro, casa..., son conceptos abstractos de nuestro entendimiento; y, por tanto, no al alcance de nuestros sentidos. El concepto de MESA, es, pues, INVISIBLE, INTANGIBLE..., en una palabra, imperceptible. Lo que yo puedo ver es una MESA INDIVIDUAL; ÉSTA, por ejemplo, en que estoy escribiendo, la cual tiene propias y especialísimas dimensiones; color individualísimo y exclusivamente suyo; es de una madera determinada; presenta característicos deterioros en sitios singulares, y posee excepcionales marcas enteramente suyas, etc., etc. Pero en la idea general de MESA no existe ninguna de estas particularidades; porque no hay idea abstracta que no se haya formado PRESCINDIENDO de todo lo individual y propio, característico y especial, definido y determinante o excepcional de cada objeto.
En la idea de MESA no entra, por tanto, la de TAL color, ni la de TAL tamaño, ni la de TAL materia...; y, por consiguiente, la voz mesa, APLICABLE A TODOS los muebles de su clase, no es el nombre de ninguna cosa que podamos ver, ni tocar..., ni, en una palabra, percibir por medio de nuestros sentidos.
183
La COMPRENSIÓN es el conjunto de CARACTERES contenidos en el significado de una palabra. La EXTENSIÓN es el número de OBJETOS a que pueda aplicarse la palabra.
La extensión de un vocablo está siempre en razón inversa de su comprensión. Mientras mayor es el número de caracteres expresados por un vocablo, menos es su extensión. Así anfibio tiene más que animal: no todos los animales pueden vivir en tierra y agua: los anfibios son, sin duda, animales, pero no todos los animales son anfibios. Anfibio tiene, pues, más caracteres que animal: porque, además de poseer todos los caracteres de cualquier animal, posee los correspondientes a la posibilidad de vivir en tierra y agua. -Y, como consecuencia, Anfibio tiene menos EXTENSIÓN que animal, pues indudablemente en el mundo hay menos individuos capaces de vivir en tierra y agua, que seres capaces de vivir sólo en tierra o sólo en agua.
(Actualmente se distinguen en Zoología con el nombre de anfibios los animales que en su primera edad están organizados para respirar por branquias y en la edad adulta para respirar por pulmones [renacuajo, rana]. -También, por extensión, se llama anfibios a los animales que, sin lesión orgánica, permanecen mucho tiempo bajo el agua [rinoceronte], etc.).
184
Quitan el carácter de independientes a las masas elocutivas, en primer lugar, los NEXOS que las ligan con otras palabras o frases; y, en segundo lugar, el empleo en los verbos de CIERTAS TERMINACIONES especiales que jamás entran en las entidades elocutivas de sentido independiente.
Por ejemplo: cuando decimos
el padre escribe cartas,
enunciamos una cláusula independiente; pero si decimos
CUYO padre escribe cartas,
AUNQUE el padre escribiere cartas,
QUE el padre escriba cartas,
los nexos
CUYO,
AUNQUE,
QUE...,
quitan a la correspondiente masa elocutiva todo carácter de independencia y aun de sentido, dichas aisladamente; tanto que, si alguien, entrando de repente en una reunión donde hubiese muchas personas, dijera
CUYO padre escribe cartas,
y se saliera en seguida sin más explicación, nadie podría saber de qué asunto se trataba.
Y todavía habría sido mayor la falta de sentido si el verbo de la masa elocutiva hubiese aparecido con TERMINACIONES de las que nunca entran en las entidades de forma independiente, como, si en vez de haber dicho
CUYO padre escribe cartas,
hubiese dicho
CUYO padre escribIERE cartas.
Nunca entran en las cláusulas de sentido independiente las terminaciones que los españoles llamamos de subjuntivo, tales como las desinencias anteriores
iera,
enga,
iere,
de las oraciones puestas como ejemplo
aunque vinIERA,
que viniESE, etc., etc.
Pues bien:
Estas terminaciones especiales de nuestro subjuntivo no se usan en las elocuciones independientes, sino con especialidad cuando en las oraciones sin independencia se trata de cosas futuras y contingentes. Y se emplean, tanto en las masas elocutivas de carácter adjetivo, como de carácter adverbial, o en las de carácter sustantivo.
185
Quien crea que se trata sólo de excepciones, acuda a mi libro titulado Arquitectura de las Lenguas, y allí verá en un océano de ejemplos, y como regla general, que no hay partes de la oración, sino partes en cada oración.
186
La historia de todas las lenguas patentiza que las voces inventadas para un determinado fin lo han ampliado con el tiempo, aun a pesar de permanecer patente su objeto primitivo. Así, cuarentena no significa ya espacio de cuarenta días, sino detención por precaución sanitaria, y por eso se dice: impusieron al vapor una cuarentena de siete días. Así, Pontífice no es ahora el que hace puentes, ni rival es el habitante en la ribera de un río... etc., etc., etc.
Las voces, pues, suelen perder toda su conciencia etimológica; y este olvido de las primitivas acepciones, para tomar otras nuevas y mucho más generales, es causa, en la gran mayoría de los casos, de portentoso progreso en los medios de expresión.
187
Je parle, tu parles, ils parlent, no se escriben de igual manera, pero todas esas formas son iguales para el oído: parl, etc.
188
Recuérdese lo dicho pág. 375 con respecto al on n'y en trove pas.
189
Es incorrecto, por lo tanto, decir que las operaciones aritméticas se hacen sobre magnitudes, cuando la verdad es que nuestro entendimiento las realiza sobre los conceptos de repetición, no de magnitud. Estas ideas fueron un tiempo generalmente admitidas (hoy no lo son); y, tanto, que en la idea de número se juzgó de esencia el concepto de la repetición, de tal modo, que hasta se llegó a poner en duda que el 1 fuese número.
190
Significa también uno. Agregue V. a esa suma la unidad.
Tiene, además, otra acepción meramente técnica de los sistema de numeración, como cuando se dice: unidades de primer orden; unidades de segundo o docenas; unidades de tercero o centenas; unidades de cuarto o millares, etc., etc.