1
El poema se halla a los fols. 51v-52 del Codex Buranus (Munich, Bayer. Staatsbibl. Clm 4660, 4600 a; vid. ahora el facsímile con prólogo de B. Bischoff, Munich, 1967, 2 vols.). Doy básicamente el texto de K. Strecker, Moralisch-satirische Gedichte Walters von Châtillon [en adelante, MSG], Heidelberg, 1929, núm. 17, pp. 148-151, pero dispongo los versos de acuerdo con la edición de O. Schumann, en Carmina Burana [= CB], I : 2 (Heidelberg, 1941), núm. 123, p. 206. Introduzco algunos cambios en la puntuación y uso de las mayúsculas. La numeración peculiar atribuida a los ‘estribillos’ y la enmienda de 5, 2 se razonan más abajo. Vid. también la n. 14.
2
MSG, núm. 7, 1, 4, p. 91, y núm. 15, 2, 8, p. 134.
3
MSG, núm. 13, 3, 1 y 4,
1, p. 124 (Strecker remite a
Ezequiel, I, 4, para «ventus
turbinis»
, pero omite que la auctoritas que cierra la
estrofa, 3, 4, «lingue
flagello»
, es también
bíblica: Job, V, 21; Eclesiástico, XXVI, 9);
núm. 9, 13, 1,
p. 107 (el giro se repite en
Die Lieder Walters
von Châtillon in der Hs. 351
von St. Omer [= St.
Omer], ed. K. Strecker, Berlín, 1925, núm. 27, 1, 3, p. 46). Entre los textos publicados por
A. Wilmart, «Poèmes de Gautier de
Châtillon dans un ms. de
Charleville», Revue Bénédictine, XLIX
(1937), pp. 121-169, 322-365,
nótense expresiones como «sicut noctua...
clamo»
(XIV, 1, 1-3, p. 326). Por otro lado, esa
transfiguración en «ventus»
,
«gladius»
,
«cos»
o «noctua»
está obviamente en el camino que lleva al poeta a la
adopción de una primera persona ficticia para prestar
énfasis dramático a toda una composición;
vid.
abajo, n. 13.
4
Apud B. Haureau, «Notice
sur les oeuvres authentiques ou supposées de Jean de
Garlande», Notices et extraits des mss. de la Bibliothèque
Nationale..., XXVII, 2 (1879), p. 62. Cf. San Jerónimo, In Job, XXX, 31
(PL, XXVI, col. 760): «In cithara et organo, laetitia et
exsultatio intelligitur»
; y
compárese Lucas de Thuy, Chronicon mundi (1236), ed. A. Schott,
Hispania
illustrata, 4, Frankfurt a.
M., 1608, p. 88: [A la
muerte de Almanzor, se cantó]: «“En
Canatañazor perdió Almanzor el
tambor”; id est, in Canatanazor
perdidit Almanzor tympanum sive sistrum, hoc est, laetitiam
suam»
.
5
F. Novati, «L’ultima poesia di Gualtiero di Châtillon», Romania, XVIII (1889), p. 285.
6
Así reza
una versión de la Vita de Gautier que en varios códices sirve
de accessus a
la Alexandreis: vid. Galteri de Castellione,
Alexandreis,
ed. M. L. Colker, Padua, 1978,
pp. XI-XIV, en XIII.
F. Chatillon, «“Flagello sepe castigatus vitam
terminavit”. Contribution à
l’étude des mauvais traitements infligés
à Gautier de Châtillon»,
Revue du moyen
âge latin, VIII (1952), pp. 151-174, ha mostrado que la lectura
«flagello sepe
castigatus»
se apoya en testimonios
problemáticos (pero de ningún modo despreciables). A
cambio de esa aportación, el mismo estudioso da rienda
suelta a la fantasía en más de un pasaje. «L’origine
érotique, si l’on peut dire, de la lèpre du
chanoine -escribe, por ejemplo- ne
fait guère de doute»
, y solo queda
por confirmar si de hecho, «ayant pris la lèpre à
Reims, et s’y étant rendu indésirable par ses
moeurs comme par sa maladie, Gautier ait perdu son crédit
auprès de son redoutable protecteur [el
arzobispo Guillermo]. Celui-ci s’en
serait alors débarrassé en l’envoyant à
son suffragant d’Amiens»
,
etc., etc. (pp. 157-158). La base de tales
lucubraciones es otra Vita de Gautier (en el ms. Erfurt Amplon. 8º 90, primera mitad
del s. XIII; cf. M.
L. Colker, ed. cit., p. XVIII), según la cual el autor de
la Alexandreis
«Kanonicus
Remensis fuit et habuit concubinam que compulsa fiebat a milite
quod admitteret leprosum et immediate Galtherum; hoc factum est et
ita factus est leprosus»
. Pero claro
está que semejante historieta y el cuentecillo
análogo que la sigue en el mismo manuscrito son meras
variantes de la leyenda folklórica elaborada por largo en
los Gesta
Romanorum, CLI (tengo a mano la traducción inglesa de
C. Swan y W. Hooper, Nueva York, 1959, pp. 256-258), y cuya cristalización
más bella es el patético lamento de la moza malcasada
con un leproso: «Ut tot
claustra possim evadere / et custodes et virum fallere, / quis me
demens dignetur tangere, / nisi lepram velit incurrere? / Qui, si
tutus a lepra fuerit, / me prorutam per stupra noverit? / Set amare
quo pacto poterit / quam post tantam labem
susceperit?»
(ed. M.
Delbouille, «Trois
poésies latines inédites tirées du
ms. Bibl. Aedilium Florentinae eccl. 197 de la
Laurentienne», en Mélanges Paul Thomas, Brujas, 1930,
p. 176).
7
Es sabido que el mal de Job fue usualmente equiparado a la lepra; cf. S. N. Brody, The Disease of the Soul. Leprosy in Medieval Literature, Ithaca y Londres, 1974, pp. 56, 124-125, y s. v. No se descuide que en Reims -donde Gautier estudió, enseñó y escribió- existía una leprosería tan importante como famosa; vid. P. Hildenfinger, La léproserie de Reims du XIIe au XVIIe siècle, Reims, 1906 (y respecto a la situación social del leproso, también P. Richards, The Medieval Leper and his Northern Heirs, Cambridge, 1977).
8
Sobre el papel estilístico de las citas, en la tradición de Gautier, cf. recientemente P. Dronke, «Functions of Classical Borrowing in Medieval Latin Verse», en R. R. Bolgar, ed., Classical Influences on European Culture A. D. 500-1500, Cambridge, 1971, pp. 159-164, y P. G. Schmidt, «Das Zitat in der Vagantendichtung: Bakelfest und Vagantenstrophe cum auctoritate », Antike und Abendland, XX (1974), pp. 74-87; en general G. B. Conte, Memoria dei poeti e sistema letterario, Turín, 1974.
9
MSG, núm. 9, 14, 1-2,
p. 107. En rigor, non quia + subjuntivo, en
el uso postclásico más frecuente, indica «que la hipótesis causal a la que
podría recurrirse para explicar un hecho determinado es
falsa»
, mientras «la causa
verdadera aparece por lo general introducida con [...] sed quia con
indicativo»
(cito a M.
Bassols de Climent, Sintaxis latina, II [Madrid, 1956],
p. 357, donde se hallará
la oportuna bibliografía).
10
St. Omer, núm. 27, 4, 4, p. 46 (citado abajo): Strecker malinterpreta el texto, pero cf. ya la n. de A. Hilka y O. Schumann, en la edición del poema en CB, II: 1 (Heidelberg, 1930), p. 13, y sobre todo J. A. Yunck, The Lineage of Lady Meed. The Development of Mediaeval Venality Satire, Notre Dame, Indiana, p. 342, s. v. «Giezi», y H. Schüppert, Kirchenkritik in der lateinischen Lyrik des 12. und 13. Jahrhunderts, Munich, 1972, pp. 171-173.