401
Triumphus Pudicitie, 55-60.
402
Cf. Alberto Blecua, «Gregorio Silvestre y la poesía italiana», en el colectivo Doce consideraciones sobre el mundo hispano-italiano en tiempos de A. y J. de Valdés, Roma, 1979, pp. 154-161.
403
Las citas proceden de la dedicatoria del impreso al Duque de Medinaceli; y cf. notas 394 y 398.
404
A falta de la
príncipe, he visto la que se tiene por segunda
edición (Salamanca, 1569; ahí se dice que el libro ya
«había sido impreso algunas
veces»
) y la reproducida por Sedano en el Parnaso
español, V.
405
T. S. Beardsley,
Hispano-Classical
Translations Printed between 1482 and 1699, Pittsburgh,
Pa., 1970, p. 46, menciona una edición de
Alcalá, 1563, que «bears the translator’s name on
the portada, possibly without
his permission for it differs in no other way from the anonymous
versions»
.
406
En el texto de
1555, muchos versos sueltos se libran de ser agudos si los
antropónimos se acentúan como nominativos latinos, y
así lo querría Hernández de Velasco (concorde
con Gonzalo Pérez, quien mide «assí quando el Aurora tomó a
Orion»
o «assí
también quando el pobre Yassion»
; Amberes, 1550,
fol. 108v). Pero eso sonaba harto
forzado y se prestaba a equívocos; de suerte que en 1574 a
menudo se adoptó la pronunciación más
habitual, a costa de modificar los hendecasílabos en
entredicho. Así, en la traducción de VII, 717-738,
«en el mar Libyo, quando al crudo
Orion»
y «que avié
heredado de su padre Telon»
se convierten en 1574 en
«... quando al Orión
crudo»
y «... de Telón
su padre»
; pero permanece «Haleso, luego, el hijo de
Agamemnon»
. Por limitaciones de espacio, no doy ejemplos
de las octavas metamorfoseadas (cf. M.
Menéndez y Pelayo, Bibliografía hispano-latina
clásica, VIII, Madrid, 1943, pp. 368-369).
407
Cf. Alberto Blecua, En el texto de Garcilaso, Madrid, 1970, pp. 81-90; E. L. Rivers, ed. cit., pp. 137-138.
408
Una pista coincidente suministra la Primera parte de las obras de... Ausias March (Valencia, 1560); al trasladar la célebre tornada inspiradora de Garcilaso (LXXVII, 25: «Amor, amor, un hàbit m’he tallat»), Montemayor la pone en versos graves, pese a las incitaciones del original, a la deliberada evocación del poeta toledano y a la flexibilidad con que admite no menos de siete series de consonancias agudas en el resto del volumen.
409
Cancionero
general de obras nuevas..., ed. A.
Morel-Fatio, L’Espagne au XVIe et
XVIIe
siècle, Heilbronn, 1878, p. 586, núm. CXXXVIII (es traducción
de Petrarca, Canzoniere, XC), vv.
9-14: «Su gracia de divina y no mortal
/ aquel dichoso día se mostró, / y sus accentos no de
voz humana, / d’espíritu salidos celestiales;
/ mas, quando no estuviesse qual se vio, / “piaga par alentar de arco non
sana”»
. Probablemente nos hallamos
ante una errata; pero también pudo ocurrir que se hubiera
pensado refundir el poema, empezando por el verso que mejor se
prestaba a convertirse en llano y desistiendo luego del
empeño: en ese estado habría ido el soneto a la
imprenta.
410
Sí trae muchos agudos uno de los tres poemas en octavas (A. Rodríguez-Moñino, Suplemento al «Cancionero general», Valencia, 1959, núm. 298); no los hay en los dos textos a la italiana (de Boscán y Jerónimo de Urrea) de la Segunda parte del Cancionero general, Zaragoza, 1552.