421
«... en viendo la menor cosa del mundo en un
verso, luego comiençan a blasphemar de quien lo compuso, y
muchas vezes no entienden más lo que repruevan que lo que
dexan de aprovar; destos tales era el que tratándole de
sinalepha preguntó si era hava»
(M. Sánchez de Lima, El arte
poética en romance castellano [1580], ed. R. de
Balbín, Madrid, 1944, pp. 53-54).
422
Apud E. Díez Echarri, op.
cit., p. 121:
«el consonante más fácil
de hallar, porque tiene menos letras, es el agudo»
.
423
Anotaciones, ed. cit., pp. 588 y 398 (también con el texto recordado unas líneas arriba).
424
Para los
días de Herrera, por otra parte, corría mucho por
España el Del
modo di comporre in versi nella lingua italiana contenido en
el Rimario de
Girolamo Ruscelli (Venecia, 1559; cf. A.
Quondam, Petrarchismo
mediato, Roma, 1974, pp.
211-250), algunas de cuyas simplificaciones didácticas en el
capítulo V, «Dei versi tronchi
o zoppi» («essi si debbono usar molto di rado, e
chi ancor mai non gli usserà in sonetti né in
canzioni né in madrigali farà tanto
meglio»
; o vid. M.
Menéndez y Pelayo, op. cit.,
p. 193, n. 4), fueron más influyentes que los ejemplos
que ahí mismo se daban del buen empleo de los tronchi en Dante, Ariosto
o Petrarca. Sobre la situación en Italia en fechas cercanas
y a varios propósitos aquí interesantes trae
útiles indicaciones G. Arbizzoni,
«Esperimenti di metrica eroica tra
Cinque e Seicento», en Ideologia e scrittura nel
Cinquecento, Urbino, 1977 (= Il Contesto, núm. 3), pp. 183-207.
425
Obras poéticas de Juan Boscán, ed. M. de Riquer et al., I, Barcelona, 1957, p. 90. Texto que puede leerse junto al De vulgari eloquentia, II, V, 3, y a G. G. Trissino, La quinta e la sesta divisione della Poetica (h. 1549, publ. 1562), ed. B. Weinberg (cf. n. 416), II, pp. 47-48.
426
Compárese F. Lázaro Carreter, «Imitación compuesta y diseño retórico en la oda de Juan de Grial», Anuario de estudios filológicos, II (Cáceres, 1979), pp. 113-114.
427
Con no otro programa se abren en 1574 los comentarios del Brocense (vid. la cita de E. L. Rivers, «Garcilaso divorciado de Boscán», en Homenaje al prof. Rodríguez-Moñino, II, Madrid, 1966, p. 122) y, aun más tajantes, en 1580 las Anotaciones de Herrera (ed. cit., p. 311).
428
Controversia, p. 117:
«... y esto se usa para algún
efeto de turbación, de miedo, de espanto, de
admiración o tardanza, tristeza o pesadumbre, como
podéis descubrir en Virgilio; y quando no sirven para alguno
destos efetos o semejantes a ellos, son ruines
versos...»
.
429
Loc. cit. en la n. 425. Cf. D’Arco S. Avalle, Preistoria dell’endecasillabo, Milán-Nápoles, pp. 20-22.
430
Recuerdo esa sabida norma en la formulación de Arias Barbosa, Relectio cui titulus Epometria, Salamanca, 1515, fol. C6.