1. D. Thomas, 1.ª, 2.ªq. I, a. I, y II Sent., Dist. 30, q. I, a. I ad 4.m
2. Véase Ginneken, Principes de Linguistique psychologique; París, Rivière, 1907.
3. Comment. in I Polit., 1. 1.ª
4. No es nuestro intento hacer una clasificación detallada de las ciencias sociales, por creerlo innecesario a nuestro fin, que es sólo indicar los distintos puntos de vista desde los cuales puede ser estudiada la Ética, y cuál es el que nosotros elegimos. Pero las nociones expuestas se ilustrarán señalando el objeto de cada una de las ciencias incluidas en los dos grupos; y para ello recomendamos la obra de Toniolo, Trattato di Economia Sociale, Introduzione (págs. 4-7, 32 y sigs.); Firenze, Libr. Edit. Fiorentina, 1907. En la traducción castellana de la Biblioteca «Ciencia y Acción», de Calleja (t. I, págs. 56-61 y 103-133). Véase también: G. Richard, La Sociologle Générale et les tois sociologiques, págs. 346-349; París, O. Doin, 1912.
5. James, L'expérience religieuse; trad. par Abauzit; 2.ª ed., París, Alcan, 1908; pág. 4.
6. V. Revue Philosophique, Juin-Juillet, 1910. Fonsegrive, Recherches sur les téories des Valeurs. Obras que tratan fundamentalmente la doctrina de los valores en Moral, aunque escritas con un criterio absolutamente subjetivista. Orestano, I Valori umani; Torino, Bocca, 1907. -Valli, Il valore supremo; Génova, Formigini, 1913.
7. V. Revue des Sciences Philos. et Théolog.; Le Saulchoir, a Kain (Belgique), 6.º année; págs. 5 y sigs.
8. Se ha señalado entre los defensores de la reducción de los juicios de valor a los de realidad o existencia Durkheim, el conocido sociólogo francés, que en su pretensión de absorber la Moral en la Sociología y de considerar a ésta como ciencia normativa, redujo toda la Sociología a la cuestión de los valores, transformándola así en una verdadera Metafísica; pero su positivismo le hizo identificar la Sociedad a la Naturaleza y, por consiguiente, profesar una Metafísica naturalista y determinista; para conciliar lo inconciliable apeló a identificar los juicios de valor con los de existencia, únicos que caben en una filosofía positivista. El error fundamental es el suponer que los conceptos de ser y ser sensible o fenomenal se identifican; por eso Durkheim al estudiar las religiones no atiende más que a sus manifestaciones exteriores, al gesto y no al contenido, que las diferencia y da valores distintos; y lo mismo pretende al tratar de la Moral.
Una critica detallada y profunda, desde el punto de vista filosófico, de la doctrina de Durkheim puede verse en el lugar citado de la Revue des Sciences Philos. et Théolog., y desde el punto de vista sociológico explica la actitud de Durkheim Gastón Richard, en la revista Foi et Vie, 16 de Julio de 1911, artículo La Sociologie de M Durkheim et le problème des valeurs.
9. Revue des Sciences Philos, et Théolog., 5.º année: Note sur les jugements de valeur, par De Munnych, pág 326
