90. Citado por Levesque, Précis de Philosophie, t. II, pág. 200, nota; París, Gigord, 1913.
91. Véase cardenal Mercier, Retraite pastorale, págs. 240-243: Bruselas, Dewit, 1911.
92. Véanse: Cap. I. -Diversas actitudes del espíritu a que [85] corresponden los juicios de existencia y de valor», pág. 7.- «Insuficiencia del conocimiento de las leyes sociológicas para la reforma de la vida moral», pág. 17.-Cap. II. -Origen de las costumbres», pág. 28.
93. La morale et la science des mæurs, pág. 268.
94. Critique des systèmes de Morale contemporains, págs. 389 [86] y 390; París, Alcan, 1883. -Hasta qué punto sea lógica la actitud de Fouillée puede verse en un notable estudio hecho por Parodi en la Revue Philosophique, Abril de 1908, analizando la Morale des Idées-forces de aquél; véanse págs. 359-364.
95. Morale des Idées-forces, pág. 98; París, Alcan, 2.ª ed, 1908.
96. De Sarlo, Metafísica, Scienza e Moralitá, págs. 69-71; Roma, Balbí, 1898.
97. «Las ciencias sociológicas e históricas, tan en boga hoy, dice Mr. Wulf, han demostrado hasta la evidencia que esas condiciones sociales son variables de un momento de la historia a otro; que ellas son el resultado de una multitud de factores más o menos móviles, y que por esto el derecho natural debe preocuparse no sólo de los principios inmutables, función del fin moral del hombre, sino también de las circunstancias contingentes que envuelven estos principios en su aplicación.» (Introduction á la philosophie néo-scolastique, pág. 322; Lovaina, París, Alcan, 1904.)
98. Véase Gillet, La Valeur educative de la Morale catolique págs. 10-14; París, Lecoffre, 1911.
99. Questions du temps présent, pág. 52, edición citada; conferencia de M. Poincaré sobre la moral y la ciencia.- Nada decimos del supuesto inmoralismo de la ciencia, por la sencilla razón de que ella, como tal, no puede ser sino expresión de la verdad y, por consiguiente, cosa buena. M. Poincaré señala algunos servicios que la ciencia puede prestar a la moral. Mas su criterio sobre la independencia de ésta no es en modo alguno aceptable; y en cuanto al argumento citado en el texto, adviértase que su fuerza no está en lo del modo gramatical, sino en que la ciencia no prescribe, sino que indica; pero un silogismo no se expresa en modo imperativo nunca.
