530. De malo, q. VI, a. único.
531. Sertillanges, obra y tomo cit., pág. 259.
532. Fonsegrive expresa este argumento bajo otra forma: «El alma indudablemente es lo que es; y en este sentido su naturaleza está determinada; pero, ¿cambiará la proposición si decimos: el alma libre es lo que es, es decir, libre? Su naturaleza está también determinada en este caso, pero en un sentido distinto del de los deterministas: está determinada por su indeterminación misma. Su esencia es la de ser libre; esto es, de poder elegir, de producir acciones que escapan a toda previsión en tiempos distintos. El paralogismo determinista queda al descubierto: supone en las premisas que las acciones son determinadas, e infiere en la conclusión que lo son realmente.» Ensayo sobre el libre albedrío, traducción castellana de González Carreño, pág. 247.
Este argumento nos parece el más fútil de los que pone el [426] determinismo; sin embargo, lo aduce con mucha seguridad Höffding en su Morale, ed. cit., diciendo: «Car si c'est nous-mêmes qui sommes la cause de nos volitions, notre volonté n'est évidemment pas causalment libre. Nous-mêmes c'est à chaque moment quelque chose de tout a fait déterminé.» Pág. 94.
533. Essai de psychologie générale, págs. 170 y sigs.
534. Las enfermedades de la voluntad, pág. 8, trad. esp. de Ricardo Rubio, Madrid, 1899.
535. Obra cit. págs. 172, 173, 174.
536. Recueil des lettres, pág. 652. Ed. Janet.
537. El sistema de Fouillée se encuentra repetidas veces expuesto en sus diversas obras, desde Liberté et déterminisme hasta la Morale des Idées forces, en que ratifica sus principios y trata de disipar las obscuridades que encierran y las objeciones que se le han hecho. (Véase en esta última el cap. I del Libro II, págs. 270 a 290; ed. cit)
Para más amplia exposición de las diversas formas del determinismo moderno, véase el tomo I de la obra de Piat, La Liberté, págs. 123-252. París, Lethielleux, 1894.
538. II Sent., dist. XX, q. I, a. 3, ad 1.m
539. Citado por Franceschini en su obra Il Dovere, páginas 122 y 123.
