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He aquí la traducción de los tres tercetos en que se contiene la inscripción de la Puerta del Infierno:
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En el texto de este estudio literario hemos dicho que el poema del Dante es un poema erudito; para leerlo con provecho, para entenderlo perfectamente, para gustar las bellezas literarias en que abunda, es necesario conocer muy bien la biografía del poeta, la historia de las repúblicas italianas de la Edad Media, los usos, las costumbres de aquella época, el estado de las ciencias así sagradas como profanas, las creencias religiosas, las prácticas devotas y hasta las leyendas y supersticiones del pueblo y de las personas ilustradas de los siglos medios; por esto, la Divina comedia ha menester de notas que ilustren el texto, y de comentarios que expliquen los pasajes oscuros, porque la Divina comedia es poema no sólo oscuro sino hasta enigmático a causa del simbolismo empleado por el poeta, cuyas alusiones son casi incomprensibles para los lectores modernos.
Como la Divina comedia es, además, obra docta y eminentemente teológica, la lectura de ella requiere pleno conocimiento no sólo del dogma cristiano y de las enseñanzas católicas en punto a la vida de las almas en la eternidad, sino también de las opiniones que respecto del Infierno, del Purgatorio y del Cielo eran comunes en el siglo trece entre los teólogos escolásticos ortodoxos.
Por otra parte, el lenguaje mismo del poema, el estilo y la versificación contribuyen a aumentar la dificultad; Dante se apoderó de la lengua italiana, la fundió, la pulió y la cinceló en sus laboriosos tercetos; la concisión de su lengua es tan apretada, que, en ocasiones, un terceto y hasta un verso se hallan henchidos de sentido; son, en rigor, todo un discurso como en cifra y en abreviatura. El estilo es tan propio, tan original, tan del Dante, tan suyo, que nunca podrá ser imitado ni confundido con ningún otro. Por todo esto la lectura de la Divina comedia no es a propósito para deleitar a las almas frívolas, y cansa pronto y fatiga en breve a los turistas de la literatura. ¿Qué pensar acerca del Dante? El primer verso latino de su epitafio lo está diciendo:
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Ozanam, De los orígenes poéticos de la Divina comedia (Se halla en el Tomo quinto de las Obras completas del sabio profesor de Lyon). Ozanam es entre los literatos franceses modernos el que ha publicado estudios más eruditos y doctos sobre Dante y su célebre poema; uno se refiere al Purgatorio y otro trata del Dante considerado como filósofo y se intitula «Dante y la filosofía católica en el siglo trece». Comparando a Ozanam con Guinguené, el historiador de la literatura italiana, se ve cuanto había no sólo cambiado sino progresado la crítica literaria en Francia, desde los tiempos del primer imperio hasta mediados del siglo pasado; las ideas filosóficas son luz, que ilumina o que ofusca a la crítica; ésta en las Bellas artes discierne lo bello o no acierta a percibirlo bien, según el sistema filosófico que profesa el crítico. En castellano merecen leerse los trabajos de Milá y Fontanals sobre el Dante; se hallan entre los Opúsculos literarios de aquel respetable y benemérito profesor. (N. del A.)