21
V. John Sinnigen: «Individuo, clase y sociedad en Fortunata y Jacinta», en Germán Gullón (compil.), Fortunata y Jacinta, Madrid, Taurus, 1986, p. 89 (trad. por Germán Gullón a partir de Galdós Studies, II, edit. por Robert Weber, Londres, Tamesis Books Limited, 1974).
22
Luis Alfonso, Prólogo a Julia Asensi, Tres amigas, Madrid, 1880.
23
Julio Rodríguez Puértolas, «Fortunata y Jacinta, novela libertaria», en
Actas del Tercer Congreso Internacional de
Estudios Galdosianos, Las Palmas de Gran Canaria, Eds. del Cabildo Insular
de Gran Canaria, 1990, vol. II, p. 90, ha observado:
«Todo intento de asimilación de Fortunata
resultará finalmente inútil... [...] ...Lo que Fortunata
es y lo que Fortunata
siente es más fuerte que las
presiones de la sociedad»
. Y también:
«Fortunata y Jacinta es, en
última instancia, una defensa apasionada y consciente de la libertad, de
la necesidad de una
utopía libertaria»
(ídem, 195).
24
Lo que ha sido destacado por Julio Rodríguez Puértolas en su interpretación de la novela; V. al respecto Julio rodríguez Puértolas, Galdós: burguesía y revolución, Madrid, Turner, 1975, p. 58, y del mismo autor «La ley y el orden en Fortunata y Jacinta», en Harriet S. Turner y John W. Kronik (eds.) Textos y contextos de Galdós, Madrid, Castalia, 1994, p. 125.
25
Rodríguez Puértolas: Burguesía..., cit., p. 54.
26
En este sentido es posible que Las vengadoras, drama de Eugenio Sellés, y su conflicto conformen una pauta para el desarrollo argumental de Fortunata y Jacinta, pese a que el contenido alegórico galdosiano sea muy otro (v. Carmen Menéndez Onrubia, «Galdós y el teatro de la Restauración» en Galdós: centenario de Fortunata y Jacinta (1887-1987), Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid, 1989).
27
Sinnigen, ob. cit., p. 72. Previamente, este investigador ha
señalado:
«La crítica social y la búsqueda de
valores renovados resultan inseparables en la obra galdosiana. Ambos temas
vienen con frecuencia estructuralmente organizados en forma de una
oposición entre un
outsider un representante de lo
nuevo de los valores positivos, y de la sociedad tradicional.»
(Ídem, p. 72)
28
Como afirma Sinnigen en art, cit., p. 91, siguiendo a S, Eoff en «The Treatment of the Individual Personality in Fortunata y Jacinta», Hispanic Review (1949), y S. Gilman en «The Consciousness o Fortunata», Anales Galdosianos, 5 (1970), pp. 55-65.
29
Stephen Gilman: Galdós y el arte..., cit., p. 140 y ss.
30
Ídem, p. 230.