31
Ídem, pp. 300-331, principalmente.
32
V. sobre todo, Blanco Aguinaga: «Sobre el nacimiento...», cit.
33
En su análisis de la relación habida entre ambas, el profesor Gilman evoca además a Rosalía de Bringas, que en La de Bringas [1884] desemboca en la prostitución.
34
Tras constatar la insatisfacción que produjo a
Galdós la redacción inmediatamente anterior de
Lo prohibido, Stephen Gilman explica que el
novelista trató a continuación de
«convertir a la prima Camila (la única de las
tres que no está corrompida) en Fortunata, y estudiar
novelísticamente una conciencia no necesariamente santa (eso
vendrá después) pero en estado de buena salud»
(Stephen Gilman: «Cuando Galdós habla con sus
personajes» en
Actas del Segundo Congreso Internacional de
Estudios Galdosianos, vol. I, Las Palmas de Gran Canaria, Cabildo Insular
de Gran Canaria, 1979; también en el libro del mismo autor:
Galdós y el arte de la novela
(1867-1887), Madrid, Taurus, 1985, pp. 148-152).
35
La imagen propia de su clase que ofrece Fortunata en esta su primera aparición, así como el lugar donde aparece, la Cava de San Miguel, han sido destacados como datos altamente significativos por Carlos Blanco Aguinaga, «Sobre "El nacimiento de Fortunata"», en Germán Gullón ed., Fortunata y Jacinta, Madrid, Taurus, 1986, traducido por Robert Conn a partir del artículo en inglés con el mismo título que apareció en Anales Galdosianos, 3 (1968).
36
José Simón Díaz, Guía literaria de Madrid, vol. I (De murallas adentro), Madrid, Instituto de Estudios Madrileños, 1977, pp. 67-73. Sigue de cerca a E. Rodríguez Solís, Majas, manolas y chulas (Historia, tipos y costumbre de antaño y hogaño), 5.ª ed. Madrid, Imprenta de Fernando Cao y Domingo del Val, 1889; este volumen aparece referido en el presente trabajo con el segundo apellido del autor y el número de página de que se trate.
37
Ob. cit., p. 169 y ss.
38
Por ejemplo: Rodríguez Solís dedica dilatado espacio a mostrar que la chula es de ideas políticas liberales. Las chulas literarias que vamos a mencionar no parecen sustentar expresamente idea política alguna.
39
Por su parte, Torcuato Tárrago:
Las chulas de Madrid, Madrid, Biblioteca
Económica Festiva, 1884, asegura que las chulas son
«unas amazonas de los tiempos presentes»
(p. 5). La de Tárrago es una obrilla de
apenas cuarenta páginas que incluye una glosa de las chulas y una
historia breve.
40
José María Guzmán:
La chula: comedia de costumbres populares en un
acto y en verso, Madrid, Imprenta Central, 1881. Según se avisa en
la primera hoja, fue
«representada por primera vez con extraordinario
éxito en el teatro de Madrid el día 28 de febrero de
1881»
.