151
Un
día estaba disputando el ama del infante D. Felipe,
y la llamaron para darle el pecho; se lo dio acalorada, y
desde entonces padeció de epilepsia el Infante. Inútiles
fueron los remedios hasta que la leche de otra de las amas
le empezó a proporcionar notable alivio. De pronto
el ama se obstinó en marcharse a su casa, y ni halagos,
ni ruegos, ni promesas bastaron a hacerla desistir del empeño.
D. Carlos apuró todos los recursos que le sugirió
el amor de padre a fin de que mudara de parecer el ama, y
saliéndole infructuosos, dijo lleno de pesadumbre: Que se vaya, pues que nada la basta; pero que no la hagan
ningún mal. «Así lo mandó el Rey, y
así lo hicieron todos menos su marido, que la dio
su merecido, como que había perdido su fortuna y la
de toda su familia con una acción que sólo
puede tener excusa en la locura.»
FERNÁN NÚÑEZ,
Compendio, etc., p. I, cap. 2.
152
«Mi
deseo sexagenario se reducía a una vida retirada en
Pisa con la mitad de mi sueldo; retiro que no suele negarse
a tal edad por un soberano justo y magnánimo como
el mío, que hoy ha partido para España. Un
rey pupilo me ha impedido la paternal condescendencia. Ha
creído el padre que debía depositar en un viejo
la tutela, y me ha relevado de la trabajosísima secretaría
de Gracia y Justicia y ha querido que, hermanando la dignidad
con el ocio, sea yo secretario y consejero de Estado, de
la Cámara Real, superintendente general de Correos
y gentilhombre de Cámara. En dos tercios ha disminuido
la fatiga, y aumentado el premio lo menos en uno. En esta
disposición de mi Soberano he visto su bondad y su
compasión, y al mismo tiempo su humanidad de confiar
a un viejo un papel adecuado a sus años, y más
que de ejecución de consejo.»
Carta de Tanucci a Neri,
enviado de Nápoles en Florencia: 6 de octubre de 1759.
153
FERNÁN NÚÑEZ, Compendio, etc., p. I, cap. 2.º
154
BECATTINI y COXE dicen que la navegación de la familia duró seis días; mas consta que se embarcó en Nápoles el 6 de octubre y arribó a Barcelona el 17, con especialidad por carta de esta última fecha de Amalia de Sajonia al marqués de Tanucci.
155
Este y otros muchos pormenores se hallan apuntados en la Relación obsequiosa de los seis primeros días en que logró la monarquía española su más augusto principio, anunciándose a todos los vasallos perpetuo regocijo y constituyéndose Barcelona un paraíso con el arribo, desembarco y residencia que hicieron en ella desde los días 17 al 21 de octubre de 1759 las Reales Majestades del Rey nuestro Señor D. Cartos III y de la Reina nuestra Señora doña María Amalia de Sajonia, con Sus Altezas el Príncipe Real y demás soberana familia.
156
«Por
lo tocante al título que el Rey dé a su hermano
Carlos, debe ser Al Príncipe de Asturias, mio fratello;
pues, gracias a Dios, sin haber dicho yo nada, desde que
llegué toda la nobleza y todos los pueblos le han
llamado y reconocido por tal a viva voz; lo cual te dejo
considerar el gozo que ha sido para mí, habiendo logrado
lo que deseaba sin tener la menor cosa que hacer; en lo cual
se ve siempre la mano de Dios lo que me asiste y cuánto
le debo.»
Carlos III a Tanucci: Zaragoza 8 de noviembre de
1759.-«No es leve el contento por la repentina y espontánea
aclamación del Príncipe de Asturias. Una manifestación
tan provechosa vale más y es más auténtica
que el voto de las Cortes. Su Alteza Real viene a ser así
entre los príncipes de Asturias lo que en la Iglesia
uno de aquellos primitivos santos que no necesitaron las
formalidades inherentes a las canonizaciones.»
Tanucci a
Carlos III: 22 de noviembre de 1759.-Desde ahora suprimo
numerar los legajos o tomos de esta larga correspondencia,
pues cualquiera puede hacerlo con el siguiente dato: Las
cartas originales de Carlos III están encuadernadas
por semestres, y el primero de 1760 tiene el número
6042. El copiador de las cartas de Tanucci a Carlos III,
a los ministros españoles, a los embajadores napolitanos,
etc., se divide en trimestres, y el primero del propio año
tiene el núm. 3960.
157
«Que
no era de muy buena calidad el paño»
se lee en un
manuscrito que posee el distinguido literato D. Aureliano
Fernández Guerra y Orbe; manuscrito anónimo,
aunque parece obra de testigo de vista y al alcance de penetrar
misterios de corte, según se colige de otras noticias
interesantes que apuntaba tan luego como le eran conocidas.
Esto da al manuscrito valor sumo y mueve a sentir que sólo
comprenda los primeros años del reinado de Carlos
III.
158
«Hace el país
locuras de contento.»
La Reina a Tanucci: Barcelona 21 de
octubre de 1759.- Yo no te pude escribir el correo pasado,
pero lo hizo la Reina... Ella te dijo de nuestro viaje por
mar, pues por lo demás no me toca y es puro «favor
que me hacen.» Carlos III a Tanucci: Lérida 27 de
octubre.
159
Manuscrito del Sr. Fernández Guerra.
160
También de esto hay relación impresa con el título de Zaragoza festiva en los fieles aplausos del ingreso y mansión en ella del Rey nuestro Señor D. Carlos III. Allí se mencionan de paso los festejos de otros pueblos aragoneses.-De notar es que al llegar la familia Real a Alcalá de Henares, al anochecer del 8 de diciembre, no había en el palacio arzobispal mueble ni aparato alguno, y mientras se buscaron mesas fue necesario poner las luces en el suelo. No habiendo podido llegar las tandas en que venían las camas de los Infantes por lo impracticable de los caminos, mandó el Rey sacar de su cama un colchón, que se tendió sobre las baldosas, para las dos Infantas; el conde de Oñate dio otro colchón para los dos Infantes pequeños, y los dos mayores se acomodaron en unas sillas. Manuscrito del Sr. Fernández Guerra.