291
Losada a Tanucci: 4 de abril de 1762.-Tanucci a Losada: 19 del propio mes y año.
292
Sobre esto se hallan muy importantes datos en carta escrita por el marqués de Tanucci el 29 de octubre de 1763 al abate Centomani, agente de preces de Nápoles en Roma.
293
Wall
anunció a Tanucci el 27 de agosto que esta vez le
había prometido Carlos III relevarle del cargo.-Tanucci
le contestó el día 13 de setiembre que se veía
obligado a tornar un interés contrario del todo a
su deseo de que siguiera de ministro.-«¿Qué dice el
Sr. Roda del gloriosamente retirado Sr. Wall?... La revocación,
o, por mejor decir, la suspensión del Exequatur ha
operado toda la metamorfosis.»
-Tanucci a Centomani: 17 de
setiembre.-«El clero de Roma se jacta de que el Sr. Wall
se ha visto en la necesidad de hacer renuncia por las artes
de dicha corte. Yo veo una gran mudanza de rumbo y un sistema
que me atemoriza... Compadezco el desagrado de V. E. de resultas
del terreno que pierde el Rey en el sendero de la gloria.»
-Tanucci
a Losada: 27 de setiembre.-«Bien seguro estoy del disgusto
que te habrá causado el haber imposibilitado a Wall
la enfermedad de sus ojos el continuar sus servicios, y te
aseguro que no le he tenido yo menor... el sábado
partió de aquí, y te dejo imaginar cuál
fue nuestra despedida.»
-Carlos III a Tanucci: 18 de octubre.-FERNÁN
NÚÑEZ, Compendio, p. II, cap. 1.º, habla también
de este suceso.-COXE sabe el artificio de que se valió
Wall para conseguir su retiro; pero ignora las causas que
le movieron a solicitarlo.
294
Carlos III a Tanucci: 6 de setiembre y 16 de octubre.
295
Rochfort recibió órdenes de su corte para hacer las representaciones más fuertes sobre lo de Manila, y cumpliólas manifestando que de violar capitulaciones muy solemnes se seguían las consecuencias más fatales; y que allí estuvieron a merced de los vencedores las vidas de los vencidos luego que rindieron las armas.-Grimaldi evidenció que Draper había faltado a las estipulaciones con muchas violencias; que después de capitular hubo saqueo, de cuyas resultas valía más lo prometido que lo conservado; y que el arzobispo no tuvo autorización para contraer tal empeño.-Tanucci dijo a Grimaldi, en carta de 29 de octubre de 1765, que la capitulación era nula, y que si de ella se quería hacer algún uso, a Draper tocaba probar a cuánto había ascendido el saqueo, sin lo cual no cabía empezar el discurso; y añadió estas palabras: Negociando así, se puede adelgazar el hilo hasta que se rompa.-FERNÁN NÚÑEZ, Compendio, p. II, cap. 1.º, refiere cómo se transigió este asunto.
296
No tengo por suficientemente autorizada la noticia de que Choiseul y Grimaldi estuvieran acordes en incendiarlos arsenales de Inglaterra y sus buques. Sé bien que Rochfort la comunicó a su gobierno por setiembre de 1764: pero se me hace muy cuesta arriba creer que Choiseul y Grimaldi se aventuraran a ponerlo por obra sin consentimiento de sus respectivos soberanos, pues el mismo Coxe, calificando este plan de alevoso, declara terminantemente que no entiende acusar a Luis XV ni a Carlos III. De este bien se puede afirmar que rechazara indignado hasta la simple enunciación de tal propuesta, como rechazó otras, quizá de éxito menos aventurado, y positivamente de cohonestamiento aceptable y de ventajas más directas para su monarquía.
297
Carlos III, al declarar
napolitana la Orden de San Genaro, se reservó la categoría
de Gran Maestre hasta la mayor edad de su hijo; y participando
a Tanucci que le había condecorado con esta insignia,
escribióle el 3 de febrero de 1764: «Grimaldi te diría
el correo pasado de mi parte la gracias que he hecho, por
las cuales habrás visto que no me olvido de quien
me ha servido y sirve bien.»
298
En la sátira ya citada oportunamente, Parejas soñadas la noche del 10 de enero de 1765, se suponía al obispo don Diego de Rojas vestido de colegial mayor, con este título de comedia en el tarjetón puesto al brazo: Obligados y ofendidos y el gorrón de Salamanca, y en la seguidilla correspondiente se daba a entender el afán de este prelado por durar en su alto destino.
Campomanes, asesor de Correos desde 1755, consejero honorario de Hacienda desde 1760, fue nombrado fiscal del Consejo de Castilla el año de 1762 y en junio.
299
Dos alegaciones suyas muy notables de 1764 y 1765 tratan de esta materia grave, apoyando en una cierta representación del arzobispo de Valencia, bien informado por varios prelados sobre los medios que empleaba la Nunciatura para embarazar el curso de las causas de jurisdicción privativa; y sosteniendo en otra lo expuesto por el abad del monasterio de San Martín de esta corte, Fray Domingo Ibarreta, sobre no haber puesto la Nunciatura en ejecución un auto de fuerza pronunciado por el Consejo de Castilla.
300
En los capítulos 1.º y 2.º se trata del uso de la autoridad civil sobre la traslación de los bienes raíces en manos muertas, según la doctrina de la Iglesia; desde el 3.º al 15.º de la práctica adoptada por los príncipes seculares en los países extranjeros, y desde el 15.º hasta el 21.º de las leyes que rigieron en los diferentes reinos de España, y de la que se debía promulgar en el sentir del autor ilustre. Esta obra suya, impresa en 1765, figura en el Índice romano desde sesenta años más tarde: bien que ni aun entonces dejó de tener libre curso en España, como se puede ver en la Memoria presentada a Fernando VII por su ministro Calomarde el 18 de mayo de 1827, respondiendo enérgicamente a la nota dejada al Rey por el cardenal Justiniani al tiempo de su despedida. Allí dice Calormarde que seducido el obispo de Jaén por la curia romana, intentó publicar un edicto prohibitorio de varios libros, entre los que se contaba; pero que, consultando el Consejo Real, trajo a la memoria antecedentes y propuso el recogimiento del edicto y hasta de sus borradores y pruebas, con cuyo dictamen se conformó el rey Fernando.