Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

771

Discurso sobre la educación, etc., un tomo: Apéndice, etc., cuatro tomos, Madrid, 1775, 1776 y 1777.

 

772

«Elogio de Carlos III, leído a la Real Sociedad de Madrid por el socio D. GASPAR MELCHOR DE JOVELLANOS en la junta plena del sábado 8 de noviembre de 1788». WILLIAM ROBERTSON, Historia de América, notas al libro VIII, se expresa de este modo acerca de los Discursos sobre la industria y la educación popular, de Campomanes: «Casi todos los puntos de alguna importancia pertenecientes a la policía interior, impuestos, agricultura, manufacturas, comercio, tanto nacional como extranjero, están tratados en estas obras. Pocos autores hay, aun entre las naciones más versadas en el comercio, que hayan adelantado tanto sus especulaciones con un conocimiento tan profundo de aquellos diferentes ramos, y con tanta desimpresión de las preocupaciones nacionales o vulgares, o que hayan unido tan bien la tranquilidad de las reflexiones filosóficas con el celo ardiente de un ciudadano animado del amor al bien público. Aquellas dos obras son muy estimadas de los españoles, lo cual es una prueba evidente del progreso de sus luces, pues están en disposición de gustar de un autor que piensa con tanta elevación y libertad.» Conviene añadir, para los que lo ignoren, que Campomanes y Robertson brillaban contemporáneamente en el mundo.

 

773

WILLIAM ROBERTSON, Historia de América, libs. IX y X, nada deja que desear acerca de la fundación de las colonias inglesas. El Ensayo histórico y político sobre los anglo-americanos, Bruselas, 1782; la Historia imparcial, o acontecimientos militares y políticos de la última guerra, París, 1785, y la obra de M. GUIZOT, titulada Washington, fundación de la república de los Estados Unidos de América, en la que se comprenden la correspondencia y los escritos de aquel memorable caudillo, proporcionan el conocimiento cabal del levantamiento y la independencia de las mismas colonias.

 

774

FERNÁN NÚÑEZ, que se hallaba a la sazón en París, tuvo ocasión de presenciar el entusiasmo que allí produjeron los sucesos americanos, y sobre esto trae muchos pormenores en el Compendio histórico, etc., parte II, cap. 3.º.

 

775

Carta del conde de Floridablanca al de Vergennes, de 5 de abril de 1777, contestando a otra de este del 20 de marzo.

 

776

Cartas de Carlos III a Tanucci, de 18 de marzo, 17 de junio, 1.º y 17 de julio, 5 de agosto, 9, 16 y 30 de setiembre de l777.-Gacetas del tiempo.-FERNÁN NÚÑEZ, Compendio histórico, parte II, cap. 3.º.- BECATTINI, Historia del reinado de Carlos III, lib. IV.

 

777

«Memorial presentado al rey Carlos III y repetido a Carlos IV por el conde de Floridablanca, renunciando el Ministerio. La reina madre portuguesa María Ana Victoria llegó al Escorial el 4 de noviembre de 1777, día del santo de su hermano Carlos III, y no se apartó de su lado hasta pasado igual día del año siguiente». FERNÁN NÚÑEZ dice a propósito de esto: «No es creíble el afecto del Rey a su hermana, ni las demostraciones de cariño y aun de galantería con que este quería demostrárselo, dándola siempre el brazo y tratándola como si fuera su enamorada.»

 

778

Correspondencia de Floridablanca con Aranda: 19 de julio y 23 de diciembre de 1777, y 24 de marzo y 20 de abril de 1778. En 7 de marzo de este último año le había escrito Aranda lo siguiente: «Habrá tres días que, furioso Vergennes sobre que no venía respuesta al correo de 31 de enero, no pudo contenerse, y me dijo: Esta es la tercera jornada de los aciertos de la España: primera, la de Argel, para gastar su dinero, perder millares de hombres, ser rechazada por unos bárbaros, y venir después a la Francia para que interviniese con los argelinos: segunda, la de Buenos-Aires, para consumir millones, favorecerla Dios, sin perder un hombre, en ocupar los puntos que podía desear, y después hacer con Portugal un tratado que no podía sonar, pero con mucho ministerio en conducirlo, de modo que cualquier árbitro que hubiese mediado hubiera tenido vergüenza de proponerlo a la España: tercera, la presente, en que, por escrúpulos o irresoluciones, llegará tarde para las ideas que se formaron.» Floridablanca le contestó el 24 del mismo mes: «Vergennes... se queja de que no respondemos a unas resoluciones que no piden respuesta sino obediencia y conformidad; este parece el sistema actual de esa corte, muy consiguiente a sus antiguas máximas. Nos ridiculizan sobre nuestro tratado con Portugal, al mismo tiempo que nos sugirieron e influyeron para hacerlo en términos mucho menos ventajosos, de que tengo las pruebas en mi poder, autorizadas por la respetable firma de S. E. Llaman tercera jornada de nuestros aciertos la de la presente comedia; dígales V. E. que no es sino la cuarta, porque la primera fue la pérdida de la Habana y de las riquezas del Sur en la Hermiona, quedando después sin la Florida y con nuestros enemigos en el seno mejicano para no entrar ni salir en nuestra casa sin su intervención; esta fue la primera jornada de aciertos; incluya V. E. la de Portugal por consejo y auxilio de esos señores que nos desprecian, y hacen bien, si continuamos en creerles y en seguirles. Al fin, si no se conquistó Argel y después los buscamos para componernos, no perdimos tierras, ni navíos, ni hemos necesitado el que nos compongan: si gastamos en Buenos-Aires, hemos tomado el fresco, sin perder un hombre ni un pedazo de tierra, y tenemos ese ruido menos. Si ahora no acertamos, vendremos a parar...» y sigue según se trascribe en el texto. Entre la opinión de Grimaldi y la de Floridablanca acerca del Pacto de Familia existía una inconmensurable distancia.

 

779

Floridablanca a Aranda: 1.º de junio de 1778.

 

780

Aranda a Floridablanca: 26 de marzo de 1778.