941
Reales cédulas de 20 de febrero de 1777: 24 de marzo de 1778: 21 de julio de 1780, y 20 de noviembre de 1788.
942
«Mientras
duró la enfermedad, y en lo más grave de sus
accidentes, debí (sin merecerlo) a todo el pueblo
de Madrid, a todas sus clases, a los grandes, a los generales
del ejército, a los títulos y personas distinguidas,
a las comunidades religiosas, y particularmente a los conventos
de monjas de penitencia, tantas oraciones y misas, tantos
cuidados diarios y tantas atenciones afectuosas con la corregidora
y toda mi casa, que por gratitud a tan buena memoria debo
apuntarlo, así como está grabado en mi corazón
para el reconocimiento. La corte estaba entonces en San Ildefonso,
donde diariamente corrían las noticias de muerte y
vida. La corregidora recibía cartas a toda hora para
saber lo cierto, servirla y consolarla; hecho que a todos
consta en Madrid, y por lo mismo, sin agravio de la verdad,
ni faltar a la modestia, compañera inseparable de
los hombres de bien, no puede omitirse, para que mis hijos
vivan en la obligación de agradecerlo.»
Armona, Noticias
privadas de casa, parte 3ª.
943
Jovellanos, Reflexiones sobre la legistación de España en cuanto al uso de las sepulturas, 1781.
944
Aranda
a Floridablanca: 5 de diciembre de 1785, le animaba en la
misma carta a llevar adelante el punto de Cofradías,
diciendo: «Sería digno del tiempo de V. E. el dar
por tierra con ese bosque de borracheras, que cada una destruye
un vecino cada año. Abajo el título de Hermano
mayor, y de sus fondos habrá con que hacer cosas mejores.»
945
Real cédula de 3 de abril de 1787.
946
En
la Gaceta de Madrid, donde se dio cuenta de las fiestas celebradas
al descubrirse la estatua, se dice a la letra: «Admitió
el Rey este obsequio, no tanto por la gloria que podía
resultarle, a que renunció generosamente, cuanto por
el amor y reconocimiento que en él manifestaba a su
augusta persona, y por el fomento que con esta obra podrían
recibir las artes.»
947
La
inscripción dice: «A Carlos III, Padre de la Patria,
Restaurador de las Artes, D. Antonio Tomé, vecino
y cónsul de Burgos, el primero entre sus compatriotas
que ofrece a la posteridad esta memoria de su augusto bienhechor.
Año 1784.»
948
Memorial presentado al Rey Carlos III, etc.
949
Burgoin, Cuadro de la España moderna, t. III, cap. 2.º.
950
«El puerto de los Alfaques
es uno de mis objetos, y un canal, que se ha hecho allí
para quitar el rodeo y peligro de salir por el río
al mar. Repose V. E. sobre mi actividad en este punto, sin
el cual jamás se haría comercio ni tendrían
salida ventajosa los frutos de Aragón. ¡Ojalá
pudiera yo remontarme al Océano desde Tudela, que
es en lo que pienso y trabajo!»
Floridablanca a Aranda: 3
de setiembre de 1785.