81
Gasco y Bustamante fueron embarcados para España el 20 de abril, señalándose a aquél por su lugar de reclusión el convento de Jerez de la Frontera; pero como durante el viaje hablase de su causa con un tal Gabriel Pérez, Cerezuela y Ulloa enviaron copia de lo que había dicho a fin de que se le siguiese nuevo proceso.
82
Sabemos que entre ellas estaba cierto bachiller Biedma, que adjuró de levi; pero no consta de una manera precisa cuántas fueron las personas penitenciadas en esta ocasión. Es muy posible que se comprendieran algunas de las que tenían sus causas terminadas en esa fecha y de que daremos cuenta en el capítulo subsiguiente.
83
Carta al Rey de 15 de abril de 1578. Archivo de Indias.
84
En el archivo de Indias de Sevilla buscamos con empeño algún documento emanado de Cruz, porque nos parecía difícil que un hombre de su crédito e importancia no hubiese dejado algún rastro de sí; y aunque no pudimos encontrar la propuesta del Arzobispo a que se refiere fray Pedro de la Peña, dimos, al fin, con una interesante carta suya, datada de Lima en 25 de enero de 1566. Cruz se manifiesta en ella como persona de bastante ilustración (si ya sus defensas no lo probaran), y ¡cosa singular! después de dar cuenta de la mala vida de los curas que eran frailes; de las supersticiones de los indios y de la conveniencia de organizar los estudios en los conventos, solicitaba que fueran al Perú precisamente las dos cosas que habían de ser causa de su extravío y tremenda suerte: ¡los jesuitas y la Inquisición! «Porque los religiosos desta tierra, decía, vivimos con poco ejercicio de devoción, por habernos dado tanto a las doctrinas, y porque hay poca mortificación cristiana en todos estados, sería muy gran remedio para la religión y cristiandad desta tierra, que Vuestra Merced enviase acá teatinos... Y creo que así para esto (el castigo de los indios) como para otros inconvenientes que el día de hoy es necesario prevenir, sería bueno Vuestra Merced enviase acá Inquisición».
85
Véanse las causas de todos los ingleses condenados por luteranos, o reconciliados, de que se hace mención más adelante.
86
En el capítulo XVII puede notarse los procesos de Mencía y Mayor de Luna, Antonio Morón, etc., y en el XIX, el de César Bandier.
87
Orden del Consejo de 26 de enero de dicho año. La razón de esta disposición se hallará probablemente en que pocos meses antes, los inquisidores de Lima aplicaron el tormento, sin miramiento alguno, a muchos portugueses acusados de judíos, y entre ellos, a Mencía de Luna, que murió en él.
88
Recuérdese el caso de la Pizarro, y véanse más adelante los Juan de Loyola, Candioti, y otros.
89
Merece notarse a este respecto lo sucedido en el proceso del jesuita Ulloa, de que damos cuenta en la parte de este libro relativa a Chile.
90
Orden que comúnmente se guarda en el Santo Oficio, etc.