431
1. Cabildo de 1 de julio de 1553. En carta del doctor Luis Merlo de la Fuente al Rey, escrita en Lima en 4 de abril de 1623, leemos que en Chile no circuló moneda sino desde el año 1601, siendo gobernador Alonso de Ribera. Merlo de la Fuente, que había venido a Chile a establecer la real audiencia de Santiago, y que conocía mucho este país por haber residido en él algunos años, es una autoridad digna de todo crédito, según habremos de verlo al referir los sucesos de principios del siglo XVII.
432
Cabildos de 2 y 3 de noviembre de 1551.
433
Los documentos contemporáneos no dejan ver, en efecto, que se sacaran grandes cantidades de oro de los lavaderos, y, aun, demuestran, por el contrario, la gran pobreza de los primeros colonos de Chile. Así, Pedro de Villagrán, procurador del cabildo de Santiago en Lima, decía a La Gasca, en representación de 15 de noviembre de 1548, lo que sigue: «En aquellas tierras (Chile) las herramientas y todo lo demás con que el oro se saca y descubre es tan costoso, que muchas veces cuesta más la herramienta que el provecho». Véase Proceso de Valdivia, p. 124. Este resultado, a pesar de tener trabajadores que no recibían paga alguna, demuestra que el beneficio de los lavaderos era muy limitado. Los cronistas, sin embargo, hablan de terrenos auríferos que producían cantidades sorprendentes de oro; pero los situaban generalmente en las provincias que habían reconquistado los araucanos después de la destrucción de las ciudades del sur. La historia debe colocar aquellas prodigiosas riquezas en la misma categoría que los centenares de miles de guerreros araucanos y que los millares de milagros que cuentan esos cronistas, tan inclinados siempre a todo lo maravilloso.
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Cabildos de 5 y 9 de agosto de 1550.
435
El padre jesuita Diego de Rosales, Historia jeneral del reino de Chile, lib. II, cap. 8, ha contado algunas de estas apariciones subterráneas y diabólicas que se decían ocurridas en este país. Conviene advertir que, aunque el padre Rosales escribía en la segunda mitad del siglo XVII, creía profundamente en estas apariciones, y que las refiere con toda seriedad.
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Cabildo de 14 de marzo de 1553. La jurisdicción de Santiago, que en el principio comprendía toda la gobernación de Valdivia, había sido limitada por éste en 1552. Se extendía de norte a sur del río Choapa al río Maule. Su ancho era de cien leguas comenzando desde el mar, y se dilataba por tanto al lado oriental de la cordillera de los Andes. Cabildo de 13 de noviembre de 1552.
437
Representación de Pedro de Villagrán de 15 de noviembre de 1548, publicada en el Proceso de Valdivia, p. 124.
438
El Boletín Eclesiástico del arzobispado de Santiago, en su tomo IV, publicó una nota del obispo electo González Marmolejo, de 1558, sin expresión de día ni de mes, según la cual, los diezmos de Chile del Maule al norte, habían producido desde 1546 hasta aquel año, la suma de 54.618 pesos; pero hay que advertir que esta producción está muy desigualmente repartida entre aquellos trece años, y que la de los primeros era muy diminuta. Así, en 1546 sólo alcanzó a 600 pesos.
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Representación de los oficiales reales en el Cabildo de 13 de octubre de 1549. En 18 de abril de 1556 se reformó esta ordenanza fijando la manera de pagar el diezmo cuando el producto de los ganados no alcanzase a diez.
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En una real cédula expedida en Valladolid el 8 de agosto de 1558, la Princesa Gobernadora autoriza al gobernador de Chile para que gaste 6.000 pesos de oro del tesoro real en terminar la iglesia mayor de Santiago, en razón, dice, que los vecinos están pobres, adeudados, y no pueden hacer mayores sacrificios. Según esa real cédula, de los doce mil pesos de oro que hasta entonces costaba la obra, los vecinos habían dado diez mil, y los otros dos los mandó poner Valdivia del tesoro real.