121
Cabrera, Historia de Felipe II, Madrid, 1619, lib. I, cap. 3, p. 13.
122
Cédulas de 9 y 18 de marzo de 1554.
123
Cédula de 21 de febrero.
124
Cédula de 18 de marzo.
125
Cédula de 9 de abril.
126
Esta carta lleva la fecha de 10 de mayo de 1554.
127
Entre los documentos relativos a la misión de Alderete, que se conservan en el Archivo de Indias, hay un apunte suelto y sin firma por el cual aparece que en 27 de abril de 1554 se acordó dar a Valdivia el nombramiento de adelantado de Chile, con el hábito de la orden de Santiago y un título nobiliario. Debiendo consultarse este negocio con el Consejo de Indias, sufrió, sin duda, dilaciones, y luego ocurrió la partida del Príncipe regente para Inglaterra.
128
Cuentan los antiguos historiadores ingleses que entre los ricos obsequios que el príncipe español llevó a su real consorte, el que más maravilló al pueblo de Londres fue uno que consistía en una considerable cantidad de barras de oro y de plata del Nuevo Mundo. Esas barras atravesaron la ciudad en carros descubiertos para ser depositadas en la Torre de Londres. El oro llevado de Chile por Alderete que, según la expresión de Valdivia, había costado cada grano muchas gotas de sudor a los conquistadores, y que costaba, además, quién sabe cuánta sangre y cuántas vidas a los infelices indios, fue aplicado a esta manifestación de vanidad nacional con que el ambicioso Emperador pensaba extender el prestigio y el predominio de su raza por medio de una combinación matrimonial que no había de producir resultado alguno.
129
Fray Enrique Flores, Memorias de las reinas católicas, Madrid, 1761, tomo II, p. 859.
130
Cap. 13, § 2, p. 28.