11
Carta del Cabildo a la real audiencia de Lima de 26 de febrero de 1554.
12
Cabildos de 19 y 29 de enero de 1554. Como tardara en llegar el buque pedido a Concepción, el Cabildo en sesión de 12 de febrero mandó que se construyera uno en Valparaíso bajo la dirección del capitán Juan Bautista Pastene.
13
Cabildo de 17 de enero de 1554. Carta citada del Cabildo a la audiencia de Lima.
14
Carta citada del Cabildo.
15
Góngora Marmolejo, cap. 16.
16
Mariño de Lobera, Crónica, cap. 48. La noticia dada por este cronista sobre el particular, está confirmada por un documento contemporáneo. La carta anónima sobre la muerte de Valdivia que hemos citado en el capítulo anterior, aunque no tiene fecha, deja ver que fue escrita después de la salida de Villagrán para castigar a los indios rebelados, y cuando todavía no se tenía noticia del resultado de su campaña, es decir, a fines de febrero de 1554. En esta carta se da cuenta de que acababa de llegar Ulloa de su expedición al estrecho de Magallanes.
17
La única noticia que he hallado acerca del calibre de los cañones de Villagrán, se lee en la dec. VIII, lib. VII, cap. 6 de la Historia jeneral de Antonio de Herrera. Dice allí que eran piezas pequeñas, «poco mayores que versos». Los versos, en términos de artillería, eran cierta especie de culebrinas de muy poco calibre. Esta indicación es, como se ve, muy poco explícita para formarse idea del poder de ese armamento.
18
Da esta fecha el cronista Córdoba y Figueroa, lib. II, cap. 11, y la acepto como probable porque se encuadra perfectamente con el orden y la sucesión de los acontecimientos. Mariño de Lobera, que hizo esta campaña, dice simplemente fines de febrero en el cap. 47 de su Crónica.
19
Las relaciones que nos han quedado de estos sucesos no bastan para fijar la cronología del itinerario de esta expedición. Mariño de Lobera o, más propiamente, el reformador de su crónica, dice que Villagrán andaba una legua por día, y que el séptimo llegó al valle de Chivilingo. Ahora bien, de la antigua Concepción a Chivilingo hay más de siete leguas españolas. Góngora Marmolejo dice que un día llegaron los españoles a Andalicán, y el siguiente a Chivilingo, pero no indica claramente cuánto tardaron en llegar al primero de esos puntos. El conocimiento cabal de las distancias y de las condiciones del terreno, me hace creer que la marcha de Villagrán se hizo en tres días en el orden siguiente: primer día, de Concepción a un poco al sur del Biobío; segundo día, a Andalicán o Colcura; tercer día, al valle de Chivilingo, atravesando las ásperas y montuosas serranías de Marigueñu. Para la descripción de estos lugares he tenido a la vista una extensa y prolija carta de esta parte de la costa levantada en 1878 por el teniente primero de la armada nacional, don N. C. Möller, que existe inédita en la oficina hidrográfica de Santiago, si bien se ha hecho de ella una excelente reducción que ha sido grabada en Londres y forma parte de las cartas náuticas publicadas por el almirantazgo inglés.
20
Góngora Marmolejo, cap. 16, da por jefe de los indios en esta jornada a Petehuel, señor del valle de Arauco. Ercilla y el mayor número de los cronistas designan a Lautaro, y Mariño de Lobera, o quizá el que reformó su manuscrito, nombra a Caupolicán.