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Carta de la Audiencia al Rey, Quito, 16 de marzo de 1595. (Inéditos del Archivo de Indias).
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Expediente sobre la Universidad de San Fulgencio. (Documentos pertenecientes al archivo de la Corte Suprema de Justicia).- Esta Universidad no era propiamente una Universidad, sino más bien una Facultad de Teología con el privilegio de conferir grados en la misma ciencia. Sobre esta Universidad de San Fulgencio hablaremos detenidamente en otro punto de nuestra Historia.
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SOLMIRÓN, Formulario de la iglesia Catedral de Quito, (Manuscrito, que ahora: es de nuestra propiedad. Su fecha es de 1615).
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Libro de actas del Cabildo secular de Quito.- (Documentos del archivo de la. Municipalidad de esta Capital).- Es el libro o volumen cuarto de las actas del Ayuntamiento de Quito. Desde 1597 a 1603. Diego Sancho de la Carrera tenía el cargo de Alférez real no en premio de sus servicios cuando la revolución de las alcabalas, sino por haberlo comprado, dando por él cinco mil pesos de plata corriente marcada. Púsose en venta este cargo el año de 1590: ofreció por él cinco mil pesos Diego Sancho de la Carrera, para pagarlos a plazos en dos años; admitiose la oferta, y el año de 1599 estaba ya en posesión del cargo. Su título se expidió el 28 de abril de 1599. En ese año Diego Sancho de la Carrera no tenía todavía cumplidos ni treinta años de edad. La noticia de la muerte de Felipe Segundo se recibió en Quito, el día 21 de abril de 1599. Los funerales se celebraron en los días jueves y viernes, 20 y 21 de mayo respectivamente. El jueves siguiente, 27 del mismo mes, tuvo lugar en Quito la ceremonia de alzar pendones por Felipe Tercero.
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El P. Fr. Bartolomé Rubio era español: había nacido en la villa de San Miguel del Castañar. No se sabe dónde murió, pues unos aseguran que murió en España y otros que falleció en Quito; lo primero parece más cierto, pues el padre Rubio hizo un viaje a Europa para asistir a un Capítulo general, que su Orden celebraba en Roma. Parece haber fallecido el año de 1612. El terreno, en que está edificado el convento de San Diego, era de un tal Marcos Plaza, quien lo cedió a los franciscanos para la fundación de su recoleta. El sitio se conocía entonces con el nombre de Miraflores.
Además de los padres Compte y Córdova Salinas, en sus obras respectivas citadas ya en otra nota de este mismo capítulo, habla del padre Rubio otro cronista franciscano, el padre Fr. José de Santa Cruz, en su Historia de la Provincia de San Miguel de la Orden de San Francisco. (Libro tercero, Cap. 12.º).
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El padre Fr. Jodoco Ricki es uno de los personajes más célebres de nuestra historia en la época colonial. Era belga o flamenco de origen, pues nació en Malinas y profesó en el convento de Gante: sus padres fueron Jodoco Rijcke y Juana Marzelair. No se pueden fijar con precisión ni la fecha de su nacimiento ni la de su muerte. El año de 1560 declaró que tenía más de sesenta años de edad; de donde se deduce que nació a fines del siglo XV. Hállase esta declaración en el Expediente formado acerca de la canonjía que solicitaba el clérigo Gómez de Tapia. (Inéditos del Archivo de Indias en Sevilla). Hablan del padre Jodoco los cronistas franciscanos Bétancourt, Córdoba y Salinas, Marchant y Sedulio, entre los antiguos: entre los modernos los padres Marcelino de Civezza, Dircks y Compte: los dos últimos han escrito biografías del padre Jodoco.
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Pondremos aquí, copiándolas de los autógrafos originales que existen en el Libro verde (donde está la fundación de Quito), dos cédulas de Fr. Jodoco, dirigidas al Cabildo secular de Quito. La primera dice así:
Detrás de la cédula se leen estas palabras: «En 18 de junio de 1536 años la presentó ante el Cabildo y se le concedió como lo pide»
.
La otra cédula dice así:
Detrás de esta cédula hay también una inscripción en que consta que se concedió lo pedido. Ambas están escritas en dos pedacitos de papel: la letra es del antiguo carácter cortesano del siglo XVI, trazado con bastante claridad: la firma es doble, pues a un lado y a otro del nombre lleva una rúbrica semejante, bastante complicada. Del contexto de la primera de estas dos peticiones se deduce claramente que fue hecha después de fundado el convento. (Documentos del archivo de la Municipalidad de Quito, Libro verde o primero de actas del Cabildo).
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Descripción de la Villa del Villar don Pardo. Descripción del corregimiento de la Villa del Villar don Pardo. Hechas ambas en 1605. (Colección de documentos inéditos del Archivo de Indias por Torres de Mendoza. Tomo 9.º). El conde del Villar don Pardo gobernó el Perú desde 1584 hasta 1589: el asiento de Riobamba se erigió en villa, seguramente, en el año de 1588 a 1589, según se deduce de una cédula real, fechada en 1591, en la que el Rey da por bien hecha la población de la villa.
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CALANCHA, Crónica moralizada de la Orden de San Agustín en el Perú, (Libro tercero, capítulo 29.º).
VELASCO, Historia del Reino de Quito, (Historia moderna, Tomo 3.º, Libro segundo, parágrafo 12.º).- El padre Velasco equivoca notablemente la fecha del suceso del luterano, diciendo que acaeció en 1620; aunque no podemos fijar determinadamente el año, creemos que no habrá error asignando los de 1571 a 1575.
OVANDO, (Fr. Reginaldo), Descripción histórico-geográfica del Perú, (Libro primero, Capítulo 71.º). Ms. Este autor concluyó su obra el año de 1605.
Como una consecuencia del caso del luterano, recibió la antigua villa de Riobamba un escudo de armas alusivo a aquel acontecimiento: «Un cáliz con una hostia encima, dos llaves cruzadas y dos espadas, las cuales dejan enmedio el cáliz y se juntan clavándose abajo en una cabeza de hombre». La antigua villa de Riobamba tenía por su patrón al apóstol San Pedro.
También hay notable equivocación en asegurar, como lo hace el mismo padre Velasco, que el caso del sacrilegio sucedió cuando era corregidor don Martín de Aranda; pues consta que aconteció en tiempo del presidente don Lope Díez de Armendáriz, y, por lo mismo, cuando Riobamba no era más que una aldea o asiento, como se decía entonces: en aquel año don Martín de Aranda apenas tendría diez y ocho de edad. Diez años más tarde fue hecha la fundación de la villa o mejor dicho del corregimiento.
La verdad de lo acontecido en Riobamba consta por los documentos inéditos de la Inquisición de Lima, pues el Comisario de aquel Tribunal en el obispado de Quito practicó cuatro informaciones para conocer todas las circunstancias del sacrilegio.
MEDINA, Historia del Santo Oficio de la Inquisición de Lima, (Tomo primero, Cap. 7.º).- El señor Medina copia la comunicación de los inquisidores relativa a este punto.
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Muy sabidas son las explicaciones, que se dan ahora en Física y en Meteorología en cuanto al fenómeno atmosférico conocido con el nombre de lluvia de sangre: no es verdadera sangre, sino un líquido en la apariencia muy idéntico a la sangre. Los antiguos riobambeños no todos se aterraron viendo llover sangre; pues hubo quienes dieron explicaciones naturales del fenómeno. Serán aves de rapiña, que han pasado llevando su presa, dijeron algunos; y otros, más acertados, discurrían que era un meteoro; cuya causa se ignoraba. Los antiguos llamaban meteoro a todo fenómeno sublunar, tuviese o no causa en la atmósfera.