21
«Posible es que los Sessarienses sean la misma jente que Plinio (3, 4) menciona bajo el nombre, quizás corrompido, de Gessorienses, pues en uno de los códices se lee Sessorienses. Considero probable que estas monedas hayan sido batidas en Tolosa, hoy Puebla de Castro, donde se ha hallado una lápida de los cives labitolosani et incolae, y en que Hübner (Inscriptiones Hisp. Lat., pág. 408, núm. 3008) sospecha con razón deberá leerse flabitolosani ó flavitolosani, y considerar el principio del nombre como un agregado del tiempo de los emperadores Flavios. Tolous llama esta población el Itinerario de Antonino, 391». Estudio histórico de la moneda antigua española, t. II, pág. 62 y 63; Madrid, 1880 -El nombre étnico Sessar(e)s ¿alude á la gente del río Ésera?
22
Biblioteca Nacional, cód. Q, 87; fol. 28 recto. -La mayor parte de este códice, titulado Inscripciones y Memorias antiguas, proviene de la diligencia infatigable de aquel ilustre Prelado, modelo de arqueólogos españoles. En el fol. 58 comienzan á correr las Inscriptiones civitatis Alifarum, que transcribió (1157-1561) siendo obispo de esta ciudad en el reino de Nápoles.
23
Con las palabras que estampa Hübner.
24
Memorias de la Real Academia de la Historia, t. VIII; Mem. del Sr. Gayangos, página 43 y 44. Compárese Yacut, V, 31; Ajbar Machmuâ, pág. 131, 134, 249.
25
España Sagrada, XLVIII, 128.
26
«Bernardus comes Ripacurcie habuit conjugem nomine Totam filiam Galindonis comitis Aragonensis, ex qua genuit tres filios Regimundum et Borrellum et Mironem. In tempore hujus Ripacurtia et Pallars serviebant mauris; et fertur esse ex progenie Karoli, cujus virtude prefatus Comes cum francis expulit ex supradictis locis (et de Suprarbio quam terram acceperat cum prefata uxore sua) mauros usque Calasanç». Esp. Sagr. XLVI, 325.
27
Memorias de la Real Academia de la Historia, t. V, pág. 320.
28
«En lo alto de una colina, al poniente de dicha Iglesia, se hallan vestigios del antiguo Castro Ripacurcense, de que hablan sus escrituras; y en la Iglesia sobredicha hallé que tenian en lugar de Ara una Lapida con una inscripcion Romana, la qual me dijeron havia estado sobre el portal del Castillo». Abad y La Sierra, Mss., t. XXXVI, folio último. -El Sr. Abad y La Sierra estuvo á visitar la iglesia de Obarra en 1772.
29
Hübner, 3794, 3796, 4040.
30
Luchaire, Études sur les idiomes Pyrénées de la région française, pág. 49; Paris, 1879.