31
D'Annunzio, Tutee le Opere: Versi D'Amore e di Gloria, Egidio Bianchetti ed., I, Milán: Amoldo Mondadori, 1959, p. 39. Los números de página entre paréntesis se refieren a esta edición.
32
Longfellow, Poetical Works, Boston: Houghton Mifflin, 1975, p. 91. En «Carta abierta» Silva compara la poesía de Longfellow a la belleza bucólica del «agua de las fuentes campesinas en que se mojan los helechos y refleja el cielo»
(p. 680), y en De sobremesa Fernández menciona al norteamericano en compañía del gran Shelley (p. 312). Mucha tinta se ha gastado en la intención de comprobar la influencia de The Bells de Edgar Allan Poe en «Día de difuntos», cuando en verdad la melancolía filosófica de este poema evoca mucho más ciertos temas de Longfellow. En «The Old Clock on the Stairs»
, el reloj al pie de la escalera lo ve todo en la vida impasiblemente, así como en «Día de difuntos» la campana que da la hora «sigue marcando... la huida del tiempo»
y mira imparcialmente la muerte de una amada esposa y el subsiguiente matrimonio del viudo recuperado. De modo parecido, Longfellow narra:
| (p. 68) | ||
También en «The Belfry of Bruges» Longfellow desarrolla el tema del poder de las campanas para evocar épocas perdidas:
|
| (p. 55) | ||
Este último verso recuerda la feliz comparación de Silva al describir el sonido de la campana que da la hora: «Es una voz del siglo entre un coro de frailes»
. Claro está que la amargura de «Día de difuntos» es totalmente ajena a Longfellow, y que Silva se aproxima más al norteamericano en poemas como «Vejeces» y «Crepúsculo», donde evoca con cariño «the olden times».
33
Pombo, Poesías, tomo II, p. 41.
34
Poe, Complete Stories and Poems, Nueva York: Doubleday and Co., 1966, p. 756.
35
Pound, Literary Essays, Nueva York: New Directions, 1968, p. 280.