1
Julio Pérez Perucha: «1986-1929», en Cine español (1896-1988), Madrid, 1982, pág. 21.
2
Además de la ya conocida de Ramón Gómez de la Serna, Santos Zunzunegui, en El cine en el País Vasco, Bilbao, 1985, da a conocer alguna de estas excepciones localizadas en periódicos vascos. Excepciones del mismo calibre, e incluso de mayor ambición cultural, también pueden encontrarse en periódicos catalanes del momento.
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Concretamente en La Pantalla, núm. 60, 24/111/1929.
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La Pantalla, núm. 63, 14/IV/1929.
5
La Pantalla, núm. 63, 14/IV/1929.
6
Angel Ferran: «La solució ens ve de fora», en La Publicitat, 19/VII/1930. (Traducido del original en catalán.)
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En su artículo «Roda el món i torna el born», en La Publicitat, 26/VII/1930, por ejemplo, insistiría en la idoneidad de Barcelona como lugar de ubicación de unos estudios Paramount en España. El periódico, por otra parte, informaría por aquellas mismas fechas de los primeros films Paramount hablados en español: El cuerpo del delito (1930), dirigido por Cyril Gardner y A. Washington Pezet, y Amor audaz (1930), dirigido por Louis Gasnier.
8
Angel Ferran: «El cinema sonor en espanyol», en La Publicitat, 7/IX/1930.
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9 Fue Francesc Trabal quien contestó el artículo de Angel Ferran «El cinema sonor en espayol» /Ibídem) con un texto publicado en el propio periódico La Publicitat (19/IX/1930) bajo el título de «Els músics i el cinema sonor». En él, el escritor preguntaba: «El públic catalá és realment petit, peró no creieu que amb el nombre de cinemes que hi ha a Catalunya, tanmateix no podria intentarse d'implantar una petita indústria cinematográfica catalana?» Joan Sacs (seudónimo que utilizaba para escribir el pintor Feliu Elias), se encuadraba unos días después con las ideas sugeridas por Trabal a través de su escrito «El nostre cinema sonor», publicado también en La Publicitat (25 /IX/1930). A ambos artículos respondió Angel Ferran («Cinema parlat en catalá», La Publicitat, 27/IX/1930), poniendo las cosas en su sitio y haciéndoles ver a sus interlocutores que, en la naciente industria del cine sonoro, los idiomas minoritarios no serían objeto de atención por parte de las grandes compañías, y recordaba que, tiempo atrás, tampoco había triunfado la idea de rotular los intertítulos de los films en catalán. A pesar del enorme realismo del texto de Ferran, Joan Sacs volvía a atacar con un artículo cuyo título ya es toda una declaración de intenciones: «El nostre cinema d'exportació», en La Publicitat (2/X/1930). En él, Sacs, siempre caracterizado por una constante obcecación en la defensa de sus ideas artísticas, generalmente sumidas en el mas recalcitrante reaccionarismo, asumía las reticencias que había explicitado Ferran en su texto anterior, pero, aun así, defendía la posibilidad de construir una industria del «film catalá sonor d'exportació», a pesar de que se veía obligado a añadir que no sería catalán «de lengua», sino de producción.