Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.

Siguiente

La esclava del Negro Ponto

Pieza moderna en tres actos

Atribuido a Bruno Solo de Zaldívar y Luciano Francisco de Comella

PERSONAJES



SOLIMÁN, católico encubierto, general de las tropas de Mahomet.
MAHOMET, emperador de Constantinopla.
SALEM, general subalterno de Solimán, su rival.
HEBRAÍN, gobernador de los jardines de Mahomet, capitán de sus tropas y confidente de Solimán.
PELEALOGO, príncipe y gobernador del Negro Ponto.
FABIANO, su hijo mayor.
ALEXANDRO, su hijo menor.
ARNESTO, senador más antiguo. Dos senadores.
COLBERTO, capitán del Senado.
EURINOME, princesa joven cristiana, hija de Pelealogo.
LA SULTANA, esposa de Mahomet.
ZAIRA, hermana de Mahomet.
CELIA y NISE, confidentas de Eurinome.
SISEMA y MELEDORA, confidentas de la Sultana.
ACOMPAÑAMIENTO DE DAMAS CRISTIANAS.
ACOMPAÑAMIENTO DE DAMAS DE LA SULTANA.
SOLDADOS CRISTIANOS.
SOLDADOS TURCOS.

La acción se representa en el palacio del príncipe PELEALOGO; isla del Negro Ponto, que fue de la República de Venecia, y hoy día del Turco.

Acto primero

El teatro será un salón; enfrente dosel y debajo tres sillas: en una de las de los lados FABIANO: por uno y otro lado del teatro sillas, y en ellas ARNESTO y los dos senadores con togados, SOLDADOS, granaderos con sable en mano a las esquinas del tablado.

ARNESTO
Cuando la ciudad peligra,
antes que verla deshecha
en cenizas, entregarnos
es cobardía, es prudencia.
FABIANO
Yo en el nombre de mi padre
5
y señor, digo que es necia
cobardía; y que el Senado
no debe hacer a Venecia
(su Soberano) un ultraje
indigno de su nobleza.
10
ARNESTO
Fabiano, al fin como joven
discurres sin experiencia:
ve de parte del Senado,
y di a tu padre que venga
a presidirnos.

(Sale ALEXANDRO.)

ALEXANDRO
Albricias,
15
Senado ilustre, que llega
(victorioso de una acción)
mi padre a vuestra presencia.
TODOS
¿Qué dices?
ALEXANDRO
Que ya le aclaman,
diciendo en dulces cadencias...
20

(Sale PELEALOGO espada en mano y SOLDADOS: el Senado llega a recibirle con demostraciones de sumisión y gozo.)

MÚSICA
El Príncipe generoso
que con valor y prudencia
defiende su patria, viva
siglos y edades eternas.
VOCES
El príncipe Pelealogo
25
viva.
ARNESTO
¿Qué victoria es esta,
gran señor, no esperada?
LOS DOS HIJOS
Dénos los pies vuestra Alteza.
DOS SENADORES
Y a todos.
PELEALOGO
Tomad los brazos:
y porque el caso os refiera,
30
las sillas del magistrado.
TODOS
Hágase como lo ordenas

(Todos se sientan, PELEALOGO y sus dos hijos debajo del dosel.)

PELEALOGO
Amparado de la noche
salí por oculta senda
al campo del enemigo,
35
sorprendí sus centinelas,
en cuya seguridad
todos al sueño se entregan.
Acometí con mi gente,
que armada de furor, llena
40
de coraje, en cada alfanje
un rayo vibra su diestra
de Marte; crece el asombro,
y entre lamentos y quejas,
los que huir quieren del riesgo
45
entre mis riesgos tropiezan.
Esforzado Solimán
su tropa anima a que vuelvan
por sa fama, y reunido
con el resto de sus fuerzas
50
los genízaros, osado
en la venganza se empeña.
Yo al ver que eran desiguales
las mías, con diligencia
me retiré a la ciudad:
55
pero aunque en el campo quedan
muertos y heridos diez mil
turcos, no por eso cesa
el rigor, que quince meses
de asedio nos amedrenta.
60
Y así para resolver
lo mejor quiero que sepa
el Senado lo que dice
el Supremo de Venecia,
(a quien toca dictar leyes
65
como superior cabeza
de esta isla) que enterado
del riesgo a que se halla expuesta,
me encarga os haga presente
a todos, a la nobleza
70
y al pueblo, cuán importante
es resistir la violencia
de Mahomet, hasta tanto
que en nuestro socorro llegan
treinta naves, y que cuando
75
disminuidas las fuerzas,
no podamos contrastarle,
demos la vida en defensa
de la fe, nobles patricios,
católicos de la Iglesia.
80
FABIANO
Padre y señor, ¿quién habrá
que resista a una propuesta
tan justa?
ARNESTO
Sin resistirla,
cuando la vida se arriesga,
es el derecho común
85
preferido a las violentas
persuasiones del Senado.
SENADOR 1
Demás, que si vuestra Alteza,
(en cuyos hombros descansa
hoy la dignidad suprema)
90
auxiliado ya y armado
de los ardides que enseña
la militar disciplina,
por más válidas refriegas,
combates y escaramuzas
95
que ha ejecutado, aunque en ellas
salió como hoy, victorioso,
sólo irritar la soberbia
del enemigo ha logrado,
qué esperanza habrá que pueda
100
lisonjearnos de que el turco
levante el sitio?
SENADOR 2
Sus fuerzas
son invencibles; y hoy dicen
que con un socorro llega
Mahomet al puerto.
ARNESTO
El hambre
105
cada día nos estrecha
con más rigor; el empeño
con que mira esta interpresa
es grande, cuando en persona
viene el gran señor; la experta
110
conducta de Solimán,
(su gran General) da pruebas
de su valor; el morir
no evita que el turco sea
señor de la isla; sus hijos
115
(como vemos) se interesan
en defenderla animosos;
pero si el trance se acerca
de morir, o de rendirse,
no es razón que todos mueran.
120
PELEALOGO
No es razón, que no hay razones
que esa sin razón convenzan.
¿Quién querrá ver de vosotros,
si al enemigo se entrega
la ciudad, en vil tirano
125
cautiverio a la nobleza?,
¿quién el amor y la fama
de las mujeres expuesta
a la bárbara osadía
del contrario?, ¿quién las regias
130
dignidades ultrajadas?,
¿quién disipada la hacienda?,
¿y quién (esto es más que todo)
profanadas las iglesias
donde a Dios le tributamos
135
cultos con fe verdadera?
ALEXANDRO
No, padre mío; morir,
morir primero que lo consientas.
FABIANO
La causa de Dios defiende,
que él mirar por la nuestra.
140
PELEALOGO
Callad hijos, porque son
espadas que me penetran
vuestras voces, inspiradas
del celo que las alienta
fervoroso.
LOS 3 SENADORES
A tal ejemplo
145
todo el Senado sujeta
el yugo a vuestro dictamen.

(Tocan.)

PELEALOGO
¿Pero qué llamada es esta?
COLBERTO
Tremolando desde el campo
al aire blanca bandera
150
en nombre del gran señor
pide Solimán audiencia;
y escoltado de su guardia
al Senado se presenta.

(SOLIMÁN, TURCO bizarro, escoltado de una guardia suya, sable en mano su escolta.)

SOLDADO
Salve, general valiente;
155
y el gran Dios que reverencian
los cristianos (y yo adoro)

(Aparte.)

os asista.
TODOS
Con bien vengas.
PELEALOGO
Toma asiento, di ¿a qué vienes?
SOLIMÁN
Antes pretendo (depuesta
160
mi autoridad) admirar
en tu valor y prudencia
uno de los Generales
mayores, que con eternas
alabanzas, en el templo
165
de la fama se celebran.
PELEALOGO
¿Por qué lo dices?
SOLIMÁN
Por ver
que con tan débiles fuerzas
me destruyes.
PELEALOGO
En ti se halla
prerrogativa suprema
170
de honrar al que es tu contrario.
SOLIMÁN
Con razón, porque si llega
mi brazo a vencerte, en vano
aspira a mayor empresa.
PELEALOGO
Eso es por hacer mayor
175
la victoria que deseas.
SOLIMÁN
Esta es deuda que tu grande
corazón se adquiere.
PELEALOGO
Deja,
general invicto, gloria
del Asia, y terror de Persia,
180
esa plática, y refiere,
tu embajada.
SOLIMÁN
Pues es esta;
Mahomet segundo, invicto
emperador de la excelsa
Constantinopla y del mundo,
185
que oprime, manda y sujeta
su poder, pues siete imperios
orlan su augusta diadema:
hijo del Sol y de Marte,
feliz alumno en la guerra;
190
salud te envía, y, por mí
te dice, que su grandeza
no puede ya sin desaire
mirar con indiferencia
el ultraje que de ti
195
sus armas experimentan:
y así te manda...
PELEALOGO
¿A quién manda?
SOLIMÁN
A ti, pues por suya cuenta

(Se levanta.)

ya esta plaza, que me entregues
las llaves, y si no...
PELEALOGO
Cesa,
200
que está demás tu embajada
si tu pretensión es esa:
y así dile...
VOCES

(Dentro.)

Quita, aparta.
PELEALOGO
¿Qué es aquello?
COLBERTO
La Princesa.
TODOS
¿Qué intentará?

(Sale la PRINCESA, NISE, CELIA y DAMAS CRISTIANAS.)

PRINCESA
Generoso
205
congreso, pueblo y nobleza,
cuantas ilustres matronas,
y cuantas jóvenes bellas
saben que por Solimán
el contrario pide audiencia
210
al Senado: temerosas
de que ha de ser en ofensa
de su honor, cuanto no fuere
negarle lo que pretenda;
han movido mi piedad,
215
a que en su nombre interceda
con el Senado, porque
al consultar la respuesta
que ha de dar, tenga presente
el riesgo a que queda expuesta
220
su fama, si el enemigo
de la ciudad se apodera;
y así en el nombre de todas,
vengo a deciros resuelta,
que antes que exponer su amor
225
todas, y yo la primera,
dejando por el arnés
joyas, brocados y perlas,
como amazonas cristianas
sostendremos la fiereza
230
del enemigo en el trance,
hasta morir en la empresa;
y así...
PELEALOGO
Tente, no prosigas.
SOLIMÁN
¡Cielos, qué deidad es esta!

(Aparte.)

TODOS
¡Valiente resolución!
235
SOLIMÁN
¡Noble osadía! Si fueran
todos como yo rendidos
y atentos, y en la belleza
(que no es posible) os igualan
todas vuestras compañeras,
240
seguro era el vencimiento,
señora, de parte vuestra.
PRINCESA
Cortesano embajador,
no hablo contigo.
CELIA
Si piensas
con afectadas lisonjas
245
sorprender nuestra entereza,
te engañas.
PELEALOGO
Ya resolvió
el Senado; escucha atenta,
y tú también, Solimán,
escucha, para que seas,
250
cuando tú pides que niegue

(A su hija.)

y tú mandas que conceda

(A SOLIMÁN.)

respuesta de tu embajada,
lo que a mi hija respondiera.
Dile a Mahomet...
SOLIMÁN
¡Qué escucho!,
255

(Aparte.)

¿esta dama es hija vuestra?
PELEALOGO
Y estos dos jóvenes bellos.
SOLIMÁN
Cuánto de oírlo me pesa.
PELEALOGO
¿Por qué?
SOLIMÁN
Porque me lastima
la rigurosa tragedia,
260
y el estrago tan sangriento
que amenaza a tu belleza.
TODOS
¿Qué dices?
SOLIMÁN
Que cruel ministro,
le va a formar la sentencia
de muerte su mismo padre.
265
PELEALOGO
¿A mi hija yo?

(Levántanse todos.)

SOLIMÁN
Es cosa cierta.
PELEALOGO
¿Deliras?
PRINCESA
¿Estás en ti?
SOLIMÁN
¡Oh malograda inocencia!,
¡oh padre impío!, ¡si el golpe
no detienes, que os acerca
270
al inhumano suplicio
de una cruel muerte!
PRINCESA
Suspensa
de oírte...
PELEALOGO
Absorto a tus voces
no hallo razones que puedan
responderte.
PRINCESA
¿Por qué causa?,
275
¿o cómo a mí me condena
mi padre al suplicio?
SOLIMÁN
Siendo
(si en sus máximas se empeña)
homicida riguroso
de toda su estirpe regia,
280
y aun de sí mismo, supuesto
que fiero más que las fieras
se destruye con su ser.
FABIANO
¿Qué te persuade a que quepa
esa crueldad en mi padre?
285
SOLIMÁN
El que traigo orden expresa
del gran Mahomet mi dueño
para (si el Senado niega
su pretensión) prefinirle
dos horas; y fuera de ellas,
290
si no entregáis la ciudad,
de abrasarla y demolerla
jura por Alá, rompiendo
a sangre y fuego sus puertas.
El gran señor ya ha venido
295
con su esposa a poseerla;
cien mil infantes, y veinte
mil de a caballo la cercan:
los puertos tengo tomados,
las baterías dispuestas,
300
mi orden aguardan; conque
si constante perseveras
en defenderte, tú mismo
destruyes tu descendencia,
a ti y a toda tu patria;
305
pues es forzoso perezcan
al irritado coraje
de nuestras iras sangrientas.
Y así antes de responderme
tu peligro considera,
310
que después ni aun yo podré
favorecerte aunque quiera.
PELEALOGO
Calla, calla, que no sé
cómo ha tenido paciencia
mi autoridad para oír
315
proposiciones tan necias,
tan bárbaras y arrogantes.
Dile a Mahomet que emprenda
la acción, y dará el valor
el triunfo a quien le merezca.
320
LOS 2 HIJOS
¿Y es ese el temido daño
que me amenaza?
PRINCESA
¿Y es esa
la impiedad con que mi padre
al suplicio me condena?
SOLIMÁN
Tan por instantes, que voy
325
a ejecutar la sentencia.
PRINCESA
Pues si pende del combate,
cuando las vidas se arriesgan
y la fe, vale una espada
cristiana por cien cabezas
330
mahometanas; y así dile
al Emperador que venga.
SOLIMÁN
No es la inacción que hasta aquí
visteis en mí consecuencia;
porque antes mandaba yo,
335
y hoy me mandan que obedezca.
ARNESTO
Lo será haber desistido
muchas veces de la empresa
tu ejército.
SOLIMÁN
¿Quién te ha dicho
que a no haber causa secreta
340
en mí, que tal vez me inspira
a no hacer lo que debiera
con vosotros, que el volcán
que en mi pecho se alimenta,
a impulsos de mi furor,
345
brotando ardientes centellas,
no os hubiera reducido
a miserables pavesas?
SENADOR 1
¿Qué causa?

(Aparte.)

SOLIMÁN
Ser yo... cristiano
no te importa a ti el saberla.
350
SENADOR 1
Mucho ofreces.
SOLIMÁN
Y sé hacer
mucho más de lo que ofrezca:
en fin ¿qué es lo que respondes?
PELEALOGO
Que las amenazas fieras
ni el ejército soberbio
355
de Mahomet me amedrentan.
SOLIMÁN
Del enemigo el consejo
tomar, suele ser prudencia;
mira que aquí tu enemigo
como amigo te aconseja.
360
PELEALOGO
Como Solimán y amigo
te agradezco la fineza
con mis brazos; pero como
Emperador, que te vuelvas
te mando al punto.
SOLIMÁN
¿Eso dices?
365
PELEALOGO
Y mucho más te pudiera
decir.
SOLIMÁN
Ay de ti en sabiendo
Mahomet esa respuesta:
dile que advierta tu riesgo.

(A la PRINCESA.)

PRINCESA
A lo contrario le alienta
370
mi corazón.
SOLIMÁN
¿También eres
impía contigo mesma?
PELEALOGO
La empeña su amor y el mío.
SOLIMÁN
Mira que tu honor te ciega.
PELEALOGO
Ya estás cansado, y ya es eso
375
abusar de mi prudencia.
SOLIMÁN
¿Que en fin no te ablandas?
PELEALOGO
No.
SOLIMÁN
Pues ya que en eso te empeñas,
Alá te guarde.
PELEALOGO
Y a ti.
SOLIMÁN
Pelealogo, a la defensa.
380
PELEALOGO
Al asalto, Solimán.
SOLIMÁN
Venza el brío.
PELEALOGO
El valor venza.
SOLIMÁN
Toca al arma.
TODOS
Al arma toca.

(Vase SOLIMÁN con su escolta, y COLBERTO, que le va convoyando.)

PELEALOGO
A la amenaza sangrienta
del enemigo soberbio,
385
¿qué dispone la prudencia
del Senado?
ARNESTO
Defendernos
valientes.
PELEALOGO
Pues no se pierda
el tiempo, que es tan preciso
a los reparos.
TODOS
¿Qué ordenas?
390
PELEALOGO
Que cada cual, a los puestos
que están a su cargo atienda.
TODOS
Todos te obedeceremos.
PELEALOGO
Amigos, hoy resplandezca
el blasón que consiguieron,
395
muriendo por defenderla,
los griegos en esta isla.
Igual caso nos acuerdan
las historias en Sagunto,
en quien la fe...
VOCES

(Dentro.)

Guerra, guerra.
400

(Sale COLBERTO.)

COLBERTO
Mira que ya el enemigo

(Acelerado.)

a las murallas se acerca.
PELEALOGO
Vencer, o morir, amigos.
LOS 2 HIJOS
¿Vencer, o morir me ordenas?
PELEALOGO
Sí.
TODOS
Pues vencer, o morir
405
por la fe que nos alienta.

(Vanse todos sacando la espada, menos PELEALOGO y la PRINCESA.)

PRINCESA
Fabiano, Alexandro, hermanos,
padre, señor, tente, espera;

(Le detiene.)

y si vais a morir todos,
muera yo también.
PELEALOGO
No temas,
410
pedazo del corazón
que te idolatra; y espera
que volvamos victoriosos.
PRINCESA
Ay padre mío, ¿y si trueca
la suerte el acaso?
PELEALOGO
Calla,
415
que me afligen tus ternezas.
PRINCESA
No te vayas, no me dejes
triste, afligida, y expuesta...
PELEALOGO
¡Qué rigor!
PRINCESA
A la ojeriza
de un tirano cruel.
PELEALOGO
¡Qué pena!
420
PRINCESA
Si yo heredé tus virtudes,
también tu valor: resuelta
sabré morir a tu lado.
PELEALOGO
Eso es querer que yo muera
muchas veces; mas si acaso
425
yo fallezco...
PRINCESA
¿Qué violencia?
PELEALOGO
Dame palabra...
PRINCESA
¿De qué?
PELEALOGO
De no admitir las finezas
de ningún bárbaro aleve.
PRINCESA
¿No soy tu hija?
PELEALOGO
Eso me alienta.
430
PRINCESA
¿No soy cristiana también?
PELEALOGO
Sí, hija mía.
PRINCESA
Pues no temas,
que a los suplicios más fieros
mi constancia retroceda.
PELEALOGO
Ese consuelo me anima.
435
VOCES

(Dentro.)

Arma, arma, guerra, guerra.
PELEALOGO
A Dios.
PRINCESA
¿Que vas a morir?
PELEALOGO
O a vencer.
PRINCESA
¡Oh qué funesta
despedida!, ¡oh padre amado!,
aguarda.
PELEALOGO
No me detengas.
440
PRINCESA
No te vayas, vete, mira:
no mires: ¿así me dejas?,
pero a Dios, tente, mas no,
advierte, mas nada adviertas;
y dame tu bendición
445

(De rodillas.)

que yo si no...
NISE
¡Qué tristeza!
PRINCESA
Dame el abrazo postrero.
PELEALOGO
Y el alma que en ti se queda:
a Dios.
PRINCESA
A Dios padre mío.
PELEALOGO
Él a tus ojos me vuelva
450
victorioso.
PRINCESA
Él me consuele.
LOS DOS
Y dé a los dos fortaleza.

(Vanse.)

(Mutación de muralla y castillos, en los que habrá SOLDADOS y todos los cristianos. La muralla tendrá una puerta en medio, y salen SOLDADOS TURCOS con banderas, escalas y picos, marchando, y detrás HEBRAÍN, SALEM, SOLIMÁN, y MAHOMET, todos de turcos: a los lados cureñas, abocados los cañones a la plaza: salva.)

VOCES
Mahomet invicto viva.
MAHOMET
Ea Solimán, ya es tiempo
que tu valor acredites
455
contra los que mi supremo
poder abatir pretenden.
Ya sabes cuánto apetezco
la posesión de esta Isla
del Negro Ponto; pues siendo
460
mía, para otras empresas
facilita el logro.
SOLIMÁN
Hoy tengo
de ponerla a vuestros pies.
SALEM
Ya he dicho que no convengo
en el asalto.
SOLIMÁN
Yo sí.
465
SALEM
Cuando es evidente el riesgo
es temeridad la acción.
MAHOMET
Siempre es gloria el vencimiento.
SOLIMÁN
Soldados, a la muralla
sable en mano, los obreros
470
rompan las puertas: no cesen
las baterías su fuego
hasta abrir brecha, de modo
que al hallarse los de dentro
con peligro en todas partes,
475
no podrán sin mucho riesgo
de unas, asistir a otras.
HEBRAÍN
Toca al arma.
SOLIMÁN
Aunque lo siento,

(Aparte.)

no puedo excusarlo estando
mi pundonor de por medio.
480
MAHOMET
Al asalto.
SOLIMÁN
Al arma toca.
MAHOMET
No te arriesgues, que más quiero
perder la plaza que a ti.
SOLIMÁN
Eso es infundir aliento
a mi osadía; Hebraín,
485
a tu valor encomiendo
el fuerte de este castillo.
MAHOMET
Ya tu brazo el vencimiento,
Salem, de la ciudadela.
LOS DOS
Aunque es difícil empeño,
490
sabré rendirle.

(Arrimando escalas van asaltando la muralla, HEBRAÍN a un castillo, SOLIMÁN y turcos al muro, y hacen fuego de una parte y otra.)

UNOS
Arma, arma.
OTROS
Guerra, guerra.
MAHOMET
A sangre y fuego
entrad, y no quede nadie
que no gima su escarmiento.
PELEALOGO
No entrarán por esta parte,
495
que soy yo quien las defiendo.
ARNESTO
Ni por esta, si no logran
abrir puerta por mi pecho.
SOLIMÁN
Los lunados estandartes
he de tremolar al viento,
500
en la misma barbacana
que defiendes.
PELEALOGO
Tu ardimiento
hallará en mí resistencia.
SOLIMÁN
Soldados el día es nuestro.
PELEALOGO
Viva la patria: hoy es día
505
de hacer nuestro nombre eterno.
Victoria por la ciudad.
MAHOMET
Ea, mahometanos fieros,
no el peligro os acobarde;
con insensible denuedo
510
se defienden los cristianos.
PELEALOGO
Nuestra es la victoria.
VOCES
Fuego.

(Por encima del muro se verá parte de la ciudad: y empieza a arder con la mayor propiedad que se pueda.)

MAHOMET
Bombardeo, y baterías
los almacenes prendieron
de la pólvora (sin duda)
515
y en voraces mongibelos
arde la ciudad.
SOLIMÁN
Victoria

(Sube al muro.)

por Mahomet.
PELEALOGO
¡Qué oigo Cielos!,
viva la patria.

(Brecha.)

MAHOMET
A la brecha,
y todos perezcan.
VOCES
Fuego.
520
PELEALOGO
Amigos, morir matando
es el único remedio.

(Suben los turcos al muro y castillo; retíranse los cristianos, todos peleando, y entran otros turcos por la brecha que se abre en el muro; tremola SOLIMÁN el estandarte real, y le fija en el muro.)

SOLIMÁN
Ya, gran señor, en la parte
donde era mayor el riesgo
fijé tu real estandarte.
525
MAHOMET
El triunfo debo a tu esfuerzo.

(Sale SALEM.)

SALEM
Ya la ciudadela es tuya.
MAHOMET
Y también la plaza.
VOCES
Fuego.
MAHOMET
Y mientras yo victorioso
a la marina me vuelvo
530
a desembarcar mi esposa
y mi hermana, esté dispuesto
ese palacio; y repitan

(A SALEM.)

en mi aplauso los acentos...
VOCES
Mahomet invicto viva.
535

(Salva.)

(Vanse. Cúbrese la muralla, y sale ARNESTO, los dos SENADORES peleando, y retirándose de HEBRAÍN y turcos. Fachada de palacio.)

ARNESTO
En vano intentas soberbio
pasar adelante.
HEBRAÍN
En vano
resistís caducos, necios,
el paso, cuando ya dicen
esas voces.
VOCES
Fuego, fuego.
540

(Atravesando el tablado riñendo, y salen PELEALOGO, y SOLDADOS retirándose de SALEM y de otros turcos.)

SOLDADO 1
Ríndete, pues ya es inútil
defenderte.
PELEALOGO
Aunque me veo
herido, sobra el valor
para esgrimir el acero.
VOCES

(Dentro.)

Muera el cristiano.

(Sale FABIANO peleando retirándose, cayendo y levantando, de otros turcos, y cae a los pies de su padre.)

FABIANO
Ya cede
545
el valor al desaliento.
PELEALOGO
Hijo mío.

(Defendiéndole.)

FABIANO
A socorrerte
venía; pero no puedo:
que a tu vista por la patria
y la fe, gustoso muero.
550

(Muere.)

PELEALOGO
¡Impía crueldad!, villanos
matadme a mí.

(Embiste con todos precipitado, tropieza y cae, y sale SOLIMÁN conteniéndolos.)

SOLIMÁN
Deteneos
no le ofendáis.
ALEXANDRO

(Dentro.)

Virgen pura
amparadme.
PELEALOGO
¡Otro tormento!,
¡hijo!, ¡Alexandro!
SOLIMÁN
Su vida
555
librad, si llegáis a tiempo.
Príncipe amigo, no temas;
vida, y libertad te ofrezco.
PELEALOGO
Si pierdo el honor y fama,
la libertad es lo menos.
560
SOLIMÁN
Si ya la ciudad es mía
¿qué intentas?
PELEALOGO
Mientras yo pueda
defenderla, aún no has triunfado,
pues sabré vencer muriendo,
por más que digan las voces,
565
que me atosigan el pecho...
VOCES
Viva Mahomet.
SOLIMÁN
Ninguno
le ofenda.

(Acometiendo a los turcos, y retirándose de ellos los cristianos. SOLIMÁN conteniendo, se van peleando. Galería con un corredor sobre arcos con bajadas al tablado por los lados, y sale la PRINCESA sobresaltada.)

PELEALOGO
Valedme Cielos.
PRINCESA
Tropezando con mi asombro
cada paso es un tropiezo.
570

(Sale COLBERTO.)

COLBERTO
Huye, gran señora, pronto,

(Acelerado, sable en mano.)

al más oculto aposento
de este alcázar, por si en él
puedes precaver tu riesgo.
PRINCESA
¿Qué riesgo?

(Vivo.)

COLBERTO
El que te amenaza.
575
PRINCESA
¿Venció Solimán?
COLBERTO
Primero
se declaró la fortuna
por nosotros; pero luego
inhumana nos persigue,
y los contrarios vencieron.
580
PRINCESA
¿Qué dices?
COLBERTO
Que a fuego y sangre,
lo que no consume el fuego,
su barbaridad destruye,
calles y casas corriendo.
PRINCESA
¿Y mis hermanos?
COLBERTO
En grave
585
peligro quedan expuestos.
PRINCESA
¿Y mi padre?
COLBERTO
Del Palacio
la entrada está defendiendo
mal herido.
PRINCESA
¡Ah padre impío!,
ven conmigo a socorrerlo.
590
COLBERTO
Tente no vayas.
PRINCESA
¿Por qué?
COLBERTO
Por tu riesgo.
PRINCESA
No le temo.
COLBERTO
Mira...
PRINCESA
Habla claro.
COLBERTO
Pues es
en vano, que ya habrá muerto;
y huye, señora, entre tanto
595
que yo en tu defensa muero.

(Vase.)

PRINCESA
¡Oh qué fiereza!, ¿pues cómo
tal escucho, y no fallezco?
Mas ¡ay de mí!, que el dolor
me ahoga entre desalientos.
600

(Cae desmayada en una silla, y sale SOLIMÁN al paño, HEBRAÍN y turcos, sable en mano.)

SOLIMÁN
A impedir que a la Princesa
ninguno, se atreva, quiero
adelantarme.
PRINCESA
¡Oh infeliz

(Volviendo del desmayo.)

padre mío!, ¡en qué funesto
trance me dejas expuesta,
605
a ser víctima y trofeo
mi inocencia de la infamia,
y el mayor ultraje!, ¡oh fiero
y bárbaro Solimán!

(SOLIMÁN hace señas que se retiren los turcos, sale.)

SOLIMÁN
¿Pues Solimán qué te ha hecho?
610
PRINCESA
Impío, cruel, vengativo,
si acaso no estás contento
con derramar de mi padre
la sangre, que estás vertiendo,
y la de mis dos hermanos;
615
vierte la mía, soberbio.
SOLIMÁN
¿Yo abrir tu pecho?, la luz
del sol me falte, y el centro
de la tierra me sepulte
a los abismos primero.
620
PRINCESA
¿Pues a qué vienes, tirano
homicida?
SOLIMÁN
Cobra aliento,
y véngate en mí, pues pongo
a tus pies vida y acero.
PRINCESA
No te acerques.
SOLIMÁN
¿Por qué no
625
si a darte la vida vengo?
PRINCESA
Pues no eres tú el agresor
bárbaro, cruel y perverso,
que de mi padre y hermanos
vierte la sangre?
SOLIMÁN
Ellos mesmos
630
se arrojaron al peligro,
gloriosamente, adquiriendo
nueva vida con su fama:
y porque me creas, al Cielo
hago testigo, señora,
635
y a los hermosos luceros
de tus ojos, que no tuve
parte en su muerte, y que siento
su tragedia.
PRINCESA
Calla, aleve,
que no puede mi tormento
640
disimular esa falsa
piedad.
SOLIMÁN
Divino embeleso
de mi corazón, ¿por qué?
PRINCESA
Atrevido, desatento,
¿a mí me hablas de ese modo?,
645
¿sabes quién soy?
SOLIMÁN
Por lo mesmo
te adoro.
PRINCESA
Si das un paso
en mi ofensa, vive el Cielo
que a este puñal doy la vida.
SOLIMÁN
No hagas tal.
PRINCESA
Pues vete luego,
650
y déjame, o dame muerte,
si vienes con ese intento.
SOLIMÁN
Que nadie te ofenda, y darte
vida y libertad pretendo.
PRINCESA
De ti no admito otra cosa,
655
que la muerte que apetezco.
SOLIMÁN
Mi bien...
PRINCESA
Tente, no te acerques,
o el corazón me atravieso
con este áspid de metal.
SOLIMÁN
¿Y es católico trofeo
660
de una cristiana esa acción?
PRINCESA
De un bárbaro defendiendo
mi amor, es heroico impulso.
SOLIMÁN
¿En qué faltó mi respeto
a tu amor?
PRINCESA
En la traidora
665
cautela, que tus afectos
encubren para engañarme.
SOLIMÁN
Pues no temas, que al supremo...

(Suspenso antes.)

Alá juro, por tu Dios,
trino y uno (a quien venero)
670

(Aparte.)

supremo hacedor de cuanto
incluye en sí tierra y cielo,
que sea tu voluntad
árbitra de mis deseos:
y ya empeñado en librarte
675
contraviniendo al decreto
del Emperador; ¿qué quieres
que haga por ti?
PRINCESA
Si es pretexto
para burlarme, resuelta
tengo de morir primero,
680
que rendirme: aquí la muerte
quiero esperar por consuelo.
SOLIMÁN
Cuanto a engañarte, aunque turco
soy noble, soy caballero,
y también soy... Pero basta,
685
tú lo sabrás a su tiempo.
Y en cuanto a quedarte aquí
no puede ser, por el riesgo
de tu vida, y así elige
a tu arbitrio; y yo te ofrezco
690
perder la vida por ti,
o ábrase un rayo mi pecho.
PRINCESA
¡Eurinome desgraciada,

(Aparte y llora.)

en buen estado te han puesto
tus desdichas!, inspiradme,
695
gran Dios, aquello que debo
ejecutar.
SOLIMÁN
¿Qué resuelves?

(Se queda suspensa y llora.)

PRINCESA
Admitir partido, siendo
de mi enemigo, es bajeza
del valor.
SOLIMÁN
No habrá remedio
700
si tardas.
PRINCESA
Por otra parte

(Aparte.)

nada con morir granjeo.
SOLIMÁN
No temas, mira que está
tu vida en no perder tiempo.
¿Qué dices?
PRINCESA
En tan deshecha
705

(Tierna.)

fortuna como me veo,
entre mi muerte y tu amparo,
si no hallan seguro puerto
en Candía mis desdichas
podrán reducirse a menos,
710
siguiendo entre mis parientes
la religión que profeso.
SOLIMÁN
Voy a prevenir tu embarco
con cautela; y mientras vuelvo
una escolta en guarda tuya
715
quedará.
PRINCESA
Páguete el Cielo
la piedad.
SOLIMÁN
Yo haré que impidan,
tu peligro.
PRINCESA
¡Ah!, que le temo
SOLIMÁN
A Dios.
PRINCESA
¿Que vendrás por mí?
SOLIMÁN
En alas del pensamiento.
720
O si en sabiendo en Candía
que soy católico, ¡en premio
de esta fineza ostentase
menos airado su ceño!

(Vase.)

PRINCESA
Infelice padre mío,
725
no me culpes si procedo
en esto contra tu gusto,
que al verme sin ti, ¿qué medios
pueden tomar mis desdichas
en tanto mal?

(Al paño, por el lado opuesto del que se fue SOLIMÁN, SALEM: Turcos en lo alto del corredor, que van bajando al tablado, todos sable en mano.)

SALEM
Recorriendo
730
el palacio (antes que a él venga
con la Sultana el supremo
Mahomet), por ver si en él
algún infeliz encuentro
que haya librado la vida,
735
llegué hasta aquí, ¡más qué veo!,
aquí gente, hola, soldados.
UNO
¿Qué nos mandas?
SALEM
Que cumpliendo...
PRINCESA
¿Otro susto?
SALEM
La real orden...
PRINCESA
¡Hay más penas!
SALEM
Al momento.
740
PRINCESA
¡Triste de mí!
SALEM
La deis muerte.
PRINCESA
Valedme, sagrados Cielos.
SALEM
A esa cristiana infeliz.
PRINCESA
¿Qué intentas?

(Sale HEBRAÍN y turcos a defenderla.)

HEBRAÍN
No harán, que tengo
orden de guardar su vida.
745
SALEM
¿De quién?
HEBRAÍN
De quien puede hacerlo,
que es Solimán, nuestro gran
General.
SALEM
Por eso mesmo

(Va a herirla, y se detiene.)

ha de morir; pero no,
que es un divino portento
750
de hermosura, conducidla
a ser venturoso empleo
de Mahomet, porque es digno
de un monarca tan supremo.
PRINCESA
Bárbaro, ¿en qué confianza
755
fundas tan infame intento?
SALEM
En la de que en ti y tu vida,
puedo mandar como dueño:
sin duda que Solimán
para sí la oculta: luego
760
la conducid: este acaso
me hace feliz, pues granjeo
del Emperador la gracia
contra Solimán; opuesto
me persigue: ven, mujer,
765
no te detengas.
PRINCESA
Primero
sabré morir, que ir contigo.
HEBRAÍN
Y yo sabré defenderlo
SALEM
Matadle: tú no resistas,

(Riñen HEBRAÍN, y su escolta con la de SALEM y este toma del brazo a la PRINCESA, llevándola como con violencia y desprecio.)

pues ya eres mi esclava, y tengo
770
en ti dominio.
PRINCESA
¿Yo esclava?,
villano, ¿cómo tu aliento
tal pronuncia?
SALEM
Ven conmigo.
HEBRAÍN
Sin que me mates primero
no has de llevarla.

(Riñendo.)

SALEM
Ya es mía.
775
PRINCESA
Solimán, oh a qué mal tiempo

(Aparte.)

te ausentaste: suelta.
SALEM
Calla,
o el corazón te atravieso.
PRINCESA
Infame, no tu amenaza
me causa terror.
SALEM
Hoy tengo
780
de ser dichoso por ti.
PRINCESA
Echó mi desdicha el resto.

(Aparte.)

SALEM
Sígueme, o te hago pedazos
por Mahoma.
PRINCESA
Monstruo fiero,
el más impío y cruel
785
de los hombres, pues no puedo
por mí vengar este ultraje,
vénguense de ti los Cielos.

Acto segundo

La mutación será una vistosa marina de foro adentro, en el interior jardines, muchas naves con marineros y turcos en ellas; en una que vendrá de frente al muelle MAHOMET, SULTANA, ZAIRA y DAMAS TURCAS: todos van desembarcando durante el 4, y marcha interpolada, a que acompañarán a la orquestra instrumentos e boca que habrá en las naves, y también desembarcando: vuelta al tablado en orden según desembarcan.

MÚSICA
Al sol de Constantinopla,
que ilumina este horizonte,
saluden dulces candencias
deidad de mares y montes.
VOCES
Mahomet y la Sultana
5
vivan eternas edades.

(Salva de cajas y clarines, y luego marcha.)

MÚSICA
Y en ecos marciales,
y en métricas voces
sus glorias aplaudan,
sus triunfos coronen.
10
ZAIRA
Ciñan su imperial diadema
más laureles que diamantes.
MAHOMET
Ya bellísima Sultana
has logrado coronarte
señora del Negro Ponto.
15
SULTANA
Ya los cristianos abaten
su orgullo a tus medias lunas.
ZAIRA
En hora feliz te aclamen
tus tropas (al ver que ocupas
estos jardines) triunfante.
20
NISE
Legad todas, y a sus pies
pidamos que nos ampare.
MAHOMET
¿Qué es esto?
ZAIRA
El pueblo afligido,
que en voz de la mayor parte
de las cristianas, se acerca
25
repitiendo en dulces ayes...
CELIA y MÚSICA
Clemencia, señor, y ostenta
con nosotros tus piedades.
MAHOMET
No temas: cese el rigor,
y con decoro se traten
30
estas míseras cristianas
que de mi piedad se valen.
PRINCESA
Suelta traidor.

(Dentro ruido de espadas.)

SALEM
Ven, cristiana.
SULTANA
Aún dura el combate.
NISE
La Princesa es.
SALEM
Quita.
HEBRAÍN
Aparta.
35

(Sale riñendo SALEM, HEBRAÍN y turcos en la disposición que acabó el primer acto, trayendo SALEM asida a la PRINCESA del brazo.)

SALEM
Dadme vuestras reales plantas.
MAHOMET
Hermosa mujer, ¿qué es esto?
SALEM
Querer Hebraín quitarme
la gloria de presentaros
esta cristiana, a quien hace
40
mi esclava el logro de hallarla,
pues opuesto a mi dictamen
para Solimán la oculta:
y empeñado ya en el lance
de ofrecer a vuestros pies
45
su beldad (por ser tan grande
como se admira) a las armas
acudí.
HEBRAÍN
Que la guardase
mandó Solimán, porque él
atrevido y arrogante,
50
no se atreviese a su honor,
gran señor, porque a no hallarme
en guarda suya, no fueran
tan seguras sus lealtades.
MAHOMET
Sin duda que Solimán
55
para mí la ocultó, alarde
haciendo de una fineza
sin igual.
SALEM
Llega a postrarte

(Con desprecio.)

a tu dueño.
PRINCESA
Aborreciendo
en ti el más abominable
60
mortal de la tierra, llego.
SALEM
No importa.
MAHOMET
Prodigio amable
es de hermosura.
¡Qué pena
para Solimán!
ZAIRA
Su traje
y rostro indican nobleza.
65
PRINCESA
¡Para esto, Cielos, guardasteis

(Aparte.)

mi vida infeliz!
MAHOMET
¿Quién eres?
PRINCESA
Una cautiva que abate
la fortuna a la inhumana
esclavitud en que yace.
70
MAHOMET
¡Divina mujer!, levanta
del suelo, con tus pesares
haciendo treguas; suspende
el llanto.
PRINCESA
No será fácil
al verme desamparada,
75
huérfana y esclava, que halle
consuelo, pues he perdido
en el sangriento combate,
padre, hermanos, libertad,
grandeza, honor y carácter.
80
SULTANA
¿Pues quién eres?
PRINCESA
Eurinome,
infeliz hija del grande
Pelealogo, general
Caudillo, Príncipe y padre
del Negro Ponto: este alcázar
85
era el suyo: aquí triunfante
vivió y murió, pues en él
derramó su noble sangre.
MAHOMET
Princesa eres, y no esclava:
aquello que tú mandares,
90
se ejecute; y por que veas
el digno aprecio que hace
mi real persona de ti;
Hebraín, ¿serán capaces
para serrallo esos dos
95
edificios confinantes
a Palacio?
HEBRAÍN
Sí señor.
MAHOMET
Pues como guarda y alcaide
de él, y sus jardines, manda
disponerla otro hospedaje
100
igual al de la Sultana;
y, pena de muerte, nadie
a su recinto se atreva
sin orden mía.
HEBRAÍN
Está bien.
SULTANA
Tales

(Aparte.)

extremos mas de pasión,
105
que de compasivo nacen.
MAHOMET
Escúchame, hermana Zaira,
no de su lado te apartes,
facilítala consuelo,
y entre músicas y bailes
110
divertida, esas cristianas
la sirvan y la acompañen.
ZAIRA
Tanto me obligan sus penas,
que haré poco en agradarte.
PRINCESA
Sólo ese alivio pudiera
115
hacer feliz el desaire
de mi contraria fortuna.
MAHOMET
¿Qué premios serán capaces,
Solimán, a esta ventura?,
ven, que quiero acompañarte
120
al real aposentamiento
que te espera.
PRINCESA
Eso es tratarme
como a esclava, gran señor,
pues el querer ensalzarme
tanto, con las honras vuestras
125
nueva esclavitud me añade.
SULTANA
Y a mí el terrible martirio
de padecer este ultraje.

(La toman de la mano MAHOMET y ZAIRA.)

MAHOMET
Cantad todas.
ZAIRA
Ven, cristiana
MAHOMET
Amor, si logro ver fácil
130

(Aparte.)

este divino imposible
a mi ruego, en tus altares
sacrificaré holocaustos.
PRINCESA
¿Quién resistirá el combate
de un enemigo tan fiero
135
que consiga con piedades?
MÚSICA
Y en ecos marciales,
y en métricas voces,
sus glorias aplaudan,
sus triunfos coronen.
140

(Vanse MAHOMET, ZAIRA, la PRINCESA y cristianos.)

SULTANA
¡Sin hacer caso de mí
se ausentó!, ¿cómo el esmalte
regio de mi Majestad,
consiento que se profane
de este modo (de ira tiemblo),
145
sin que el pecho en huracanes
de incendios (muero al decirlo)
le destruya?
SALEM
¡Sin mostrarse
agradecido se fue!
SULTANA
Tal oprobio...
SALEM
Tal desaire...
150
SULTANA
¡Merece mi amor!
SALEM
Merece
mi lealtad, que le complace
con tanto exceso?
SULTANA
¡Ultrajado
mi honor y mis vanidades!
SALEM
Mas no soy Salem, ¿quién manda
155
tanto lunado estandarte?
SULTANA
¿Mas no soy yo la Sultana
a quien idolatra afable
todo el Imperio Otomano?
SALEM
Pues a vengarme:
SULTANA
A vengarme:
160
retiraos todas: Salem,

(Vanse las DAMAS.)

aunque pudiera quejarme
de ti, porque has sido causa
de que esa cristiana infame
mi soberanía exponga
165
(rabiando estoy de coraje)
a este baldón, no he de hacerlo,
porque para que se ataje
daño tan ejecutivo
de ti pienso aconsejarme.
170
SALEM
Yo, señora, la conduje,
creyendo que la igualase
en la estimación, a cuantas
hermosuras de su clase
trae en su serrallo, no
175
para que así la ensalzase.
SULTANA
¿Qué me aconsejas a vista
de tan conocido ultraje?
SALEM
¿Qué?, a gran daño, gran remedio.
SULTANA
¡Qué remedio habrá que baste!
180
SALEM
Yo lo sé.
SULTANA
Dile.
SALEM
Es impío.
SULTANA
Que lo sea.
SALEM
Es formidable.
SULTANA
No importa.
SALEM
Es fiero.
SULTANA
No temas.
SALEM
Pues es...
SULTANA
No te turbes.
SALEM
Darle
la muerte...
SULTANA
¿A quién, a mi esposo?
185
SALEM
A esa esclava vil, que abate,
y desluce tu grandeza.
SULTANA
Como yo logre vengarme
de esta enemiga, yo haré
tu nombre eterno con darte...
190
SALEM
¿Qué, gran señora?
SULTANA
La muerte,
para que nunca declares
mi intención.
SALEM
¿Qué me darás?
SULTANA
El premio de tus lealtades.

(Salón corto: sale HEBRAÍN deteniendo a SOLIMÁN.)

HEBRAÍN
Tente, Solimán.
SOLIMÁN
No impidas
195
que mi despecho inhumano
me acabe: después que dejo
asegurado el embarco
de la Princesa, y que vuelvo
en busca suya a palacio,
200
hallo en él a Mahomet,
¡y ella en su poder!, sagrados
cielos acabad mi vida,
aborte la tierra un rayo
que mi corazón destruya,
205
habiéndome despojado
el mayor bien, pues él solo
era más digno que cuantos
triunfos, aplausos y gloria,
mi fama me ha coronado.
210
HEBRAÍN
Repórtate.
SOLIMÁN
Cómo ¿es fácil?
si el incendio en que me abraso
apenas en desalientos
permite voces al labio;
¡Oh princesa desgraciada!,
215
¿de qué te sirvió el amparo
que te ofrecí?, ¡ah vil Salem!,
el más fiero y más tirano
de los hombres, ¡que me usurpas
la gloria de un bien tan alto!,
220
teme, fementido, aleve,
mi furor: teme el estrago
de mi enojo, que te busca
para vengar este agravio.
HEBRAÍN
Eso sí, muera Salem,
225
pues te ofende; pero en tanto
dime, ¿tu honor y tu amor
han de quedar desairados?
SOLIMÁN
¿Desairado mi amor?
HEBRAÍN
Sí,
y tu honor; que si le has dado
230
palabra a Eurinome bella
de libertarla, lo airado
no te saca del empeño.
SOLIMÁN
¿Pues qué haré?
HEBRAÍN
Pensar bizarro
como amante y caballero
235
libertarla.
SOLIMÁN
Sigue mis pasos.

(Suspéndese un poco.)

HEBRAÍN
¿Dónde vas?
SOLIMÁN
A embarcar hoy
a Eurinome: a hacer pedazos
cuantos quieran impedirlo,
y a pegar fuego al palacio
240
en que está.
HEBRAÍN
¿No consideras
que una vez que es el serrallo
su esfera, pierde la vida
quien se atreve a profanarlo?
SOLIMÁN
¿Qué importa perderla?
HEBRAÍN
Mucho,
245
si no consigues el lauro
de servirla con perderla.
SOLIMÁN
¿Pues qué he de hacer si a lo osado
y valiente, y a lo fiero
y vengativo hay reparo?
250
HEBRAÍN
Esperar que Zaira hermosa,
a quien ella ha confiado
el secreto, proporcione
a mi ruego, y a su llanto
que esta noche..., más aquí
255
llega Mahomet, tu mano
es árbitra de sus gracias:
por el triunfo, que hoy le has dado,
pide a Eurinome rendido,
que él te la dará bizarro;
260
y a Dios, que yo voy a verla.

(Vase.)

(Sale MAHOMET con guardias.)

MAHOMET
A mi esposa voy buscando.
SOLIMÁN
¡Gran señor!
MAHOMET
¡Pero qué miro!,
¡Solimán!, llega a mis brazos:
atlante de mi corona
265
pide grandezas y cargos
honrosos, que cuanto pidas
te daré.
SOLIMÁN
Yo me declaro:

(Aparte.)

pues ya que vuestra grandeza
tanto me honra, (aunque no alcanzo
270
el motivo) una merced
pido a vuestros pies postrado
por trofeo de mis triunfos,
pues ella basta a premiarlos;
y es que me deis...
MAHOMET
¿A mi hermana?
275
SOLIMÁN
No aspiro a premio tan alto.
MAHOMET
Pues aun ella fuera poco
precio, según lo obligado,
me tienes.
SOLIMÁN
Logré mi dicha.
MAHOMET
¿Qué dudas?
SOLIMÁN
Temo enojaros.
280
MAHOMET
Más que me pidas te ofrezco.
SOLIMÁN
Pues es, señor...
MAHOMET
Cierra el labio:
que no quiero que te cueste
el rubor de pronunciarlo.
¿Querrás mandar en mi nombre
285
todo el Imperio Otomano?
¿Querrás mi sello real,
para que todo el despacho
corra por ti, dando empleos,
y siendo otro yo en el mando?,
290
pues todo te lo concedo.
¿Quieres más?
SOLIMÁN
No pido tanto:
lo que quiero es que me des...
MAHOMET
¿Puerta franca en el serrallo,
que de todas mis grandezas
295
es el don más soberano?,
pues la tienes.
SOLIMÁN
Ya embarcarla

(Aparte.)

podré así: vivas los años
del fénix, que se eterniza
en su hoguera.
MAHOMET
Mas te encargo,
300
que los dos alojamientos
que ocupan con regio ornato
la Sultana y la cristiana
Princesa esclava, que hoy gano
por ti, (pues tú la ocultaste
305
para mí) son reservados
a mi grandeza; y pues ves
que a ser otro yo te ensalzo,
sabe que sólo estas dos
prendas del alma idolatro.
310

(Vase.)

SOLIMÁN
Qué importa, si más que valen
tus grandezas me has quitado:
¡a Eurinome adora, Cielos!,
llegó mi amor a su ocaso
más funesto, y mi esperanza,
315
y a soplos del cierzo infausto
de los celos, murió triste.

(Sale HEBRAÍN.)

HEBRAÍN
¡Solimán!
SOLIMÁN
Ya son en vano
tus consuelos: Mahomet
adora a Eurinome; ufano
320
de su amor, cetro y anillo
imperial pone en mi mano,
y aun mi muerte, que es más cierto.
HEBRAÍN
No temas, pues ya, amparado,
de la noche, has conseguido,
325
que en el jardín esperando
estén Zaira y Eurinome,
a que llegues recatado
conmigo a hablarlas.
SOLIMÁN
¿Qué dices?
HEBRAÍN
Que allí hablaremos despacio,
330
cuanto importare.
SOLIMÁN
¿Y tu riesgo?
HEBRAÍN
Con tu amistad no reparo
en riesgos.
SOLIMÁN
¡Noche funesta
sé propicia a un desdichado!

(Vanse.)

(Jardín corto con rejas al frente, puerta en medio, MAHOMET, ZAIRA, EURINOME, y DAMAS CRISTIANAS.)

MAHOMET
Cautiva de tu divina
335
hermosura vive el alma;
y en canje de ella te ofrezco
todo mi imperio.
PRINCESA
Obligada
(pero no amante) agradezco
vuestras honras.
MAHOMET
Mi esperanza
340
a costa de rendimientos
sabrá coronarse ufana
de la dicha que apetece.
PRINCESA
Por mi ley, mi honor y fama

(Aparte.)

moriré primero.
ZAIRA
Hermano,
345
las acciones más hidalgas
pierden el blasón de nobles
si el vil interés las aja.
MAHOMET
Ay Zaira, que es mucho incendio
el que el corazón abrasa.
350
ZAIRA
Pues déjale al tiempo.
MAHOMET
De él
y de ti fían mis ansías
su alivio; yo me retiro:
gozad la florida estancia
de estos pensiles; y tú
355

(A la PRINCESA.)

o restitúyeme el alma,
o no hechices con tus ojos,
o templa esta activa llama.

(Vase.)

SULTANA
¡Qué oigo, cielos!
PRINCESA
Mal podré.
ZAIRA
Esperemos a la entrada
360
del jardín a Solimán.
PRINCESA
Su amparo, y tu amor me valgan.

(Vanse.)

(Sale la SULTANA, se va obscureciendo el teatro, pasando la luna entre nubes.)

SULTANA
¿Qué tengo que esperar?, ya mis recelos
viles ofensas son; muera esta esclava,
que es motivo de ajar a mi grandeza
365
el luciente esplendor con que brillaba.
Buena ocasión es esta, hacia su cuarto
por aquí ha de pasar: si entre estas ramas
por aquí ha de pasar: si entre estas ramas
cautelosa que encubro, no aventuro
370
ni aun ser conocida.

(SOLIMÁN y HEBRAÍN por la puerta de las rejas.)

HEBRAÍN
Ya la estancia
ocupas del jardín: en este sitio
a que lleguen espera.

(Vase.)

SOLIMÁN
¡Oh si embarcarla
esta noche pudiera, dando al viento
por último consuelo mi esperanza!
375
SULTANA
Pasos siento.
SOLIMÁN
Sin duda es Eurinome
la que hacia mí se acerca: albricias alma.
Idolatrado dueño de mi vida,
ya es mi suerte dichosa, ya mis ansias
respiran parabienes, pues tu vista
380
trueca en serenidades la borrasca.
SULTANA
¿Si sabrá Solimán, que habla conmigo?
SOLIMÁN
Y pues tuya es mi vida...
SULTANA
¿Con quién hablas?
SOLIMÁN
¡Esta no es Eurinome!

(Aparte.)

SULTANA
¿Me conoces?
SOLIMÁN
¡Infelice de mí, que es la Sultana!
385

(Aparte.)

SULTANA
¿Sabes quién soy?
SOLIMÁN
Si digo que Eurinome

(Aparte.)

arrastra mis afectos, irritada
se venga de los dos.
SULTANA
¿Por qué enmudeces
mal vasallo, traidor?, ¿así profanas
de mi soberanía los respetos
390
y el honor de mi esposo?
SOLIMÁN
Ni aun palabras

(Aparte.)

encuentro en mi disculpa: yo estoy muerto.
SULTANA
¿Tú a mi augusta grandeza?, ¡tú con alas
de cera al mismo Sol!, vivo yo misma
que Mahomet castigue tu arrogancia.
395
SOLIMÁN
Esto ha de ser: perdona, que mi afecto
cansado de mirar nada repara.
SULTANA
¿Qué dices?
SOLIMÁN
Que soy clicie de tus rayos;
y amor, y tu hermosura es quien me arrastra.
SULTANA
Loco, traidor, villano...
SOLIMÁN
¡Oh a qué riesgo
400
me llegó a conducir mi suerte infausta!
SULTANA
¿No sabes lo sagrado de este sitio?
SOLIMÁN
El tuyo es superior, me avasalla
mi amor a profanarle.
SULTANA
¿Cuántas muertes
merece tu delito?
SOLIMÁN
No me atajan:
405
yo reprimí constante mis afectos;
si una noble pasión por ti me mata,
morir quiero gustoso, con que sepas
que es el morir por ti gloriosa hazaña:
y así a tus pies estoy, premia o castiga.
410
Ay Mahomet invicto, no te agravia

(Aparte.)

mi amor en lo que finjo.
SULTANA
Si esto es cierto,

(Aparte.)

mi esposo me ha ofendido, este me ensalza:
altivo pundonor, ya no eres mío;
amor, envidia y celos me avasallan,
415
que siendo de mujer viles afectos
cerca están de abatir lo soberana.
SOLIMÁN
¿Muero, señora o vivo?
SULTANA
Del imperio

(Aparte.)

es la noble columna y mejor basa
después de Mahomet. Alza del suelo,
420
y dame una señal de la constancia
del amor que publicas que me tienes,
que estando mi grandeza asegurada
de tu lealtad, acaso más benigna
oiré tus finezas.
SOLIMÁN
¿Qué más clara
425
señal que publicar la pasion mía?,
en lo demás dispón, ordena y manda
que mate, que destruya, que aniquile,
que venza, que conquiste, y que a tus plantas
el mundo ponga. Salga de este empeño
430
que yo enmendaré el yerro.
SULTANA
Pues si me amas
pienso hacerte feliz; mas ruido siento,
hacia aquí te retira.
SOLIMÁN
Estoy sin alma.

(Se retira al lado oculto, y por el opuesto sale EURINOME y ZAIRA.)

ZAIRA
Aquí dijo, Hebraín, bella Eurinome,
que Solimán te espera.
PRINCESA
A darle gracias
435
de la noble intención de libertarme
me lleva mi cuidado.
ZAIRA
Y no te agradan
sus prendas generosas?
PRINCESA
Es opuesta
a mi ley, la que sigue.
ZAIRA
La Sultana.

(Se encuentran.)

PRINCESA
Señora, ¿vos aquí?
SULTANA
¿Qué atrevimiento
440
(cuando el jardín ocupo) te adelanta
a embarazarme en él?
PRINCESA
¿Sabía acaso
que en su esfera estáis vos?
ZAIRA
Una ignorancia
no es culpa.
SULTANA
Es osadía: idos al punto.
PRINCESA
Antes quiero saber por qué me tratas
445
con tal rigor.
SULTANA
Si estar favorecida
te influye vanidad, mísera esclava,
yo abatiré tu orgullo.
PRINCESA
Esos favores
ni alientan mi altivez, ni la contrastan:
la virtud es mi norte y mi nobleza;
450
ni a vos, y siendo quien sois, cede ventaja.
SULTANA
Necia cristiana infame, ¿a mí te atreves?
PRINCESA
Mi grandeza mayor, es ser cristiana.
ZAIRA
Sin motivo la insultas, y pudieras
ver que viene conmigo, y que la ampara
455
mi poder.
SULTANA
¿Qué la sirve, si es el mío
quien puede destruirla?
ZAIRA
Soy hermana
de Mahomet.
SULTANA
Ni él mismo si me irrita
me puede competir.
ZAIRA
¡Ciega arrogancia!

(Aparte.)

SULTANA
Idos.
ZAIRA
Ven Eurinome.

(Llega la SULTANA donde se oculta SOLIMÁN, le toma de la mano, y se va con él. Y al entrarse por el lado opuesto la PRINCESA y ZAIRA encuentran a HEBRAÍN.)

SULTANA
Ea despecho
460

(Aparte.)

ahora te he menester: sígueme,

(A SOLIMÁN.)

SOLIMÁN
El alma
sólo aspira a servirte.

(Vase.)

HEBRAÍN
Zaira hermosa
¿hallaste a Solimán?
ZAIRA
A la Sultana
sólo hemos encontrado.
HEBRAÍN
Si le ha visto,
es su desdicha cierta.
PRINCESA
Y mi desgracia.
465
HEBRAÍN
Retírate a tu cuarto, iré a buscarle.
ZAIRA
Sácale del jardín, porque si le halla,
todo el logro se arriesga.
PRINCESA
¡Fiero susto!

(Vanse.)

(Salón corto. La SULTANA trae a SOLIMÁN de la mano: SISEMA y MELEDORA con luces, otra con ropa talar doblada en una bandeja que pone sobre una mesa.)

SULTANA
Nadie nos oye, escucha.

(Hace seña la SULTANA a las criadas que se vayan.)

SOLIMÁN
¿Qué me mandas?
de mármol soy.
SULTANA
Si mi favor consigues,
470
¿qué empresa harás por mí?
SOLIMÁN
La más extraña
y difícil.
SULTANA
Repara en lo que ofreces.
SOLIMÁN
A crédito con obras mis palabras.
SULTANA
¿Y si te causa asombro?
SOLIMÁN
¿Se dirige
a la gloriosa vida, o a la fama
475
de Mahomet?, que entonces no me atrevo
ni a ser falso traidor contra la patria.
SULTANA
¿Si en el honor le ofendes qué más muerte?
SOLIMÁN
Es delito de amor, y esotro infamia.
SULTANA
No es uno, ni otro.
SOLIMÁN
Pues a todo trance
480
dispón de mi valor, vida y espada.
SULTANA
¿Me guardarás secreto?
SOLIMÁN
¿Eso preguntas?
SULTANA
Pues toma ese puñal.

(Se le da.)

SOLIMÁN
¿De furia armada
qué intentas?
SULTANA
Jura hacer lo que te mando.
SOLIMÁN
Por Alá juro hacerlo; y para...
SULTANA
Basta:
485
no me obligan amantes expresiones
sino acciones, y empresas temerarias:
esta ropa te viste, con que puedas
cautelar tu persona disfrazada
si te hallan en la acción: entra en el cuarto
490
de esa cristiana infame, vil, esclava,
Eurinome.
SOLIMÁN
¿Qué dices?
SULTANA
Que a este acero
vierta su aleve sangre.
SOLIMÁN
¿Por qué causa
sacrifica, señora, esa inocente
víctima tu rigor?
SULTANA
Porque me agravia.
495
SOLIMÁN
Se advierte...
SULTANA
No repliques.
SOLIMÁN
¿Qué trofeo
consigue mi valor con una hazaña
tan fiera?
SULTANA
Ser feliz.
SOLIMÁN
¿En qué te ofende
esa humilde princesa?
SULTANA
En ser amada
de quien burla mi amor.
SOLIMÁN
Piensa otro medio
500
menos cruel.
SULTANA
Su muerte: entra a matarla.
SOLIMÁN
Objeto aborrecido aun de ti misma
seré, si tal emprendo.
SULTANA
¿Te acobardas?
SOLIMÁN
Me lastima su estrago.
SULTANA
Eres villano,
engañoso, traidor, pues te retratas
505
de cumplir lo que juras; tu cariño
es fingido y aleve; y pues me engañas,
luego que este puñal pase su pecho
le teñiré en tu sangre. Para nada
necesito tu auxilio; por mí sola
510
ha de lograr resuelta mi venganza
en ella, y en ti mismo.

(Quiere quitarle el puñal, y él lo resiste.)

SOLIMÁN
Considera...
SULTANA
En vano me persuades.
Ya empeñada
en su muerte.
SOLIMÁN
La industria ha de valerme,

(Aparte.)

¿que en fin estás resuelta?
SULTANA
Sí.
SOLIMÁN
Tu saña
515
alienta mi crueldad: muera Eurinome:
de este modo la libro.

(Aparte.)

SULTANA
Esa cristiana
fallezca: entra en su cuarto, que en alguno
de los regios salones de su estancia
la hallarás.
SOLIMÁN
Vierta en él su infame sangre.
520
SULTANA
Entre congojas y mortales ansias
rinda el último aliento.
SOLIMÁN
Mis furores
sienten mal reprimidos lo que tardan.
SULTANA
Aquí te espero.
SOLIMÁN
En mi valor confía.
SULTANA
Pues confía en que es tuya vida y alma.
525
SOLIMÁN
Cielos, dadme favor para el acierto,

(Aparte.)

o mi vida acabad.
SULTANA
Celos, al arma,
y a prevenir industrias; y si intenta
vengarse Mahomet, muera a mi rabia.

(Vase cada uno por su lado llevándose SOLIMÁN la ropa talar y el puñal. Mutación de galería iluminada, y sale la PRINCESA, ZAIRA, DAMAS CRISTIANAS, y cantan.)

MÚSICA
Entre glorias y aplausos,
530
glorias y dichas
una esclava princesa
llora cautiva.
ZAIRA
Ya estamos en tu cuarto
respira y cobra aliento,
535
Eurinome.
PRINCESA
Señora
tu piedad agradezco.
ZAIRA
Canta Nise, y sus penas
divierte.
NISE
Ya obedezco.
ZAIRA
Mientras paso a mi cuarto
540
divertidla.
PRINCESA
Yo os ruego
que no me dejéis sola.
ZAIRA
¿Pues qué temes?
PRINCESA
Mi riesgo
del amor de tu hermano,
del irritado ceño
545
de su esposa, y del hado
que me amenaza fiero.
ZAIRA
Con mi favor es vana
cobardía el recelo.

(Sale CELIA.)

CELIA
Mahomet en tu cuarto
550

(Dice a ZAIRA.)

te espera.
ZAIRA
Luego vuelvo
a hacerte compañía.
PRINCESA
Idla todas sirviendo.

(Vanse ZAIRA y las DAMAS.)

Infeliz Eurinome,
en tantos sentimientos
555
como te oprimen juntos
¿quién te dará consuelo?,
¡yo ayer del Negro Ponto
Princesa, y hoy me veo
sin padre, estado, hermanos,
560
y en triste cautiverio!,
¡yo esclava!, que aunque dore
del eslabón los hierros
de un infiel las promesas,
es bárbaro, y le temo.
565
Apasionado ruega,
morir resuelta espero,
si a lo supremo junta
presunciones de dueño.

(SOLIMÁN al paño, con la ropa puesta, una banda en el rostro.)

SOLIMÁN
Sin ser visto de nadie
570
de esta banda encubierto,
hallé a mi bien perdido;
quiero escucharla.
PRINCESA
Cielos,
¿si encontró la Sultana
a Solimán?, ¿si es cierto
575
que le halló, y moriría
a sus iras?

(Sale SOLIMÁN.)

SOLIMÁN
No ha muerto.
PRINCESA
¡Ay de mí!
SOLIMÁN
¿Qué te turba?
PRINCESA
No sé al verte, qué temo.
SOLIMÁN
Vivo estoy, dueño mío,
580
tan rendido, y atento
como siempre, a tus aras
tributando respetos.
¿Cómo estás?
PRINCESA
Afligida;
¿y tú?
SOLIMÁN
De sentimientos
585
(que ya son alegrías
con tu vista) muriendo.
PRINCESA
¿Cómo a entrar te atreviste
a esta estancia, sabiendo
que tu vida peligra?,
590
no el venir encubierto,
ni el disfraz cauteloso
te indulta del severo
castigo, a que te expones.
SOLIMÁN
No temas.
PRINCESA
Vete presto,
595
señor que hay cobardías
nobles, si los esfuerzos
el pundonor informan.
SOLIMÁN
Escúchame primero:
prevenido tu embarco...
600
PRINCESA
Ya lo sé.
SOLIMÁN
Cuando vuelvo
por ti a palacio, te hallo...
PRINCESA
En poder de otro dueño.

(Llora.)

SOLIMÁN
Que amante te idolatra.
PRINCESA
¡Qué pena!

(Exclamando.)

SOLIMÁN
¡Qué tormento!
605
PRINCESA
Salem, presa y cautiva
me trajo.
SOLIMÁN
Vive el Cielo
que ha de pagar su osado
infame atrevimiento.
¿Tú cautiva?
PRINCESA
Y esclava.
610
SOLIMÁN
¿Tú esclava?
PRINCESA
Sin consuelo.
SOLIMÁN
¿Tú ajena?
PRINCESA
Harto lo lloro.
SOLIMÁN
¿Tú expuesta?
PRINCESA
Y sin remedio.
Vete por Dios, que Zaira

(Acelerada.)

compasiva a mi ruego
615
dispondrá, que otra noche
en el jardín hablemos.
SOLIMÁN
Ay mi bien, que no sabes
lo bárbaro, y lo fiero
de mi ingrata fortuna.
620
PRINCESA
Si sé tal: mas tu riesgo
me causa sobresalto:
vete por Dios.
SOLIMÁN
No puedo.
PRINCESA
¿No puedes?
SOLIMÁN
Considera
cuál será mi tormento
625
muriendo de no verte,
y de verte muriendo.
PRINCESA
No sientas ausentarte
para volver a vernos.
SOLIMÁN
No es posible, bien mío.
630
PRINCESA
Me dejas (¡piedad Cielos!)
Sin llevarme a Candía?
SOLIMÁN
Yo moriré sin verlo.
PRINCESA
¿Qué dices?
SOLIMÁN
Que es preciso.
PRINCESA
Habla claro.
SOLIMÁN
Primero
635
medítame en tu idea
el hombre más perverso,
el más abominable,
el más bárbaro, y sangriento
de cuantos en la historia
640
se acreditan de fieros.
PRINCESA
Fuera agraviar tu noble
espíritu, a quien debo
vivir agradecida.
SOLIMÁN
¿De qué, cuando te ofendo?
645
PRINCESA
Con la duda me matas.
SOLIMÁN
Pues sabe... a hablar no acierto.
PRINCESA
¡Oh qué de confusiones
perturban mi sosiego!
SOLIMÁN
Que cuando tú discurres
650
que me traen mis afectos
a verte, no es a verte.
PRINCESA
¿Pues que fin, o pretexto
te trae?
SOLIMÁN
No sé.
PRINCESA
Responde.
SOLIMÁN
No puedo hablar.
PRINCESA
Yo quiero
655
saberlo.
SOLIMÁN
Pues...
PRINCESA
Prosigue.
SOLIMÁN
Vengo a matarte.
PRINCESA
¡Cielos!,
¿tú a matarme?

(Con ternura desde aquí.)

SOLIMÁN
Un tirano
impulso a tal despecho
me conduce a tu vista.
660
PRINCESA
Pues dime, ¿en qué te ofendo?

(De rodillas.)

SOLIMÁN
Mis ansias te respondan;
este traje funesto,
cautela es atrevida,
que este villano acero...
665
PRINCESA
¡Qué bárbaro delirio!
SOLIMÁN
Vibra contra tu pecho.
PRINCESA
Dios sabe mi inocencia,
él me dará consuelo.
SOLIMÁN
Por ti hablé a la Sultana
670
cariñoso.
PRINCESA
¡Oh qué yerro!,
¿te vio al fin?
SOLIMÁN
Sí.
PRINCESA
No extraño
las crueldades que temo.
SOLIMÁN
Mi desdicha lo quiso.
PRINCESA
Y mi destino adverso,
675
LOS 2
¡Oh noche desgraciada!
SOLIMÁN
Al verme en tal empeño...
PRINCESA
¿Qué hiciste?
SOLIMÁN
Fue preciso
buscar del mal el menos;
fingí que era su amante...
680
PRINCESA
¿Y lo creyó?
SOLIMÁN
Tan cierto,
que a costa de tu vida
quiere probar mi afecto.
PRINCESA
¿Qué la obliga a matarme?
SOLIMÁN
Tu hermosura, y sus celos;
685
¿celos dije?, no es mucho;
y también los padezco,
y también te matara
a saber que eran ciertos.
PRINCESA
Si eso es lo que te aflige
690
con cumplir el decreto
evitas tu peligro.
SOLIMÁN
¿No encuentras otro medio?
PRINCESA
No hay medio en mis desdichas
y el único remedio
695
es mi muerte.
SOLIMÁN
¿Y no hay otro?
PRINCESA
No le hallo.
SOLIMÁN
Yo le tengo.
PRINCESA
¿Cuál es?
SOLIMÁN
¿Qué me preguntas,
si sabes que te quiero?
PRINCESA
¿Qué importa que yo muera
700
como tú vivas?
SOLIMÁN
Eso
cabe en tu regia sangre,
y no en mi heroico esfuerzo.
PRINCESA
Complace a la Sultana:
a mi inocente pecho
705
dirige el golpe.
SOLIMÁN
Calla;
que ya a tanto tormento
no hay valor que resista.
PRINCESA
Ni en tal tormenta hay puerto.
SOLIMÁN
¡Qué pena!
PRINCESA
¡Qué martirio!
710
SOLIMÁN
A Dios.

(Hace que se va, y le detiene.)

PRINCESA
No del consuelo
me prives de tu vista:
mátame a mí, primero
que dejarme en tan triste
penoso cautiverio.
715
Huyamos.
SOLIMÁN
En espera
del lance está en acecho
la Sultana, y la fuga
apresura tu riesgo.
PRINCESA
¿Y el tu yo?
SOLIMÁN
Es evidente
720
si con vida te dejo.
PRINCESA
¿Pues qué intentas?
SOLIMÁN
Mi muerte.
PRINCESA
Es inhumano arresto.
SOLIMÁN
¡Sin mí estoy!
PRINCESA
¡Yo sin alma!
SOLIMÁN
Ea noble ardimiento,
725
de valor arma el brazo.

(Saca el puñal.)

PRINCESA
¿Qué es lo que haces?
SOLIMÁN
Muriendo,
darte a ti vida.
PRINCESA
Advierte.
SOLIMÁN
Si te adoro y te pierdo,
¿qué he de advertir?
PRINCESA
El golpe
730
mortal detén.

(Al tiempo de querer herirse con el puñal SOLIMÁN, le detiene el brazo la PRINCESA. Sale MAHOMET y SOLDADOS a espaldas de SOLIMÁN, quien saca el sable, y riñe con los SOLDADOS sin ver a MAHOMET, que discurre que la acción es herir a la PRINCESA, según la disposición en que la mira, y deberán estar los dos CRIADOS con hachas encendidas.)

MAHOMET
¿Qué es esto?
Matadle.

(Acometen a SOLIMÁN.)

PRINCESA
¡Ay de mí triste!

(Repara en MAHOMET.)

SOLIMÁN
Nadie habrá tan resuelto

(Se defiende.)

que a mi furor airado
se oponga.
PRINCESA
Yo fallezco.
735

(Cae desmayada en los brazos de MAHOMET, y la detiene al caer.)

MAHOMET
Bárbaro, ¿qué pretendes?,
¿pero qué es lo que veo?
SOLIMÁN
¿Tú eres señor?, apenas
respiro en desalientos.

(Por el lado que MAHOMETMAHOMET, sale ZAIRA acelerada, y DAMAS que toman en sus brazos a la PRINCESA de los de MAHOMET.)

ZAIRA
Hermano ¿qué te altera?,
740
¿tú airado?, pero cielos,
¿para qué lo pregunto?
¿quién lance tan funesto
ocasiona?
MAHOMET
Ese ingrato,
y este infeliz portento.
745
ZAIRA
¿Eurinome?
SOLIMÁN
A tus plantas
rindo vida y acero.
MAHOMET
Disfrazado homicida,
loco, bárbaro, ciego,
inhumano, atrevido
750
en profanar el regio
alcázar prohibido,
¿por qué altivo y soberbio,
tan execrable golpe
fulminabas?
SOLIMÁN
¡Yo muero!
755
PRINCESA
Detén el brazo, aguarda

(Vuelve.)

suspende el golpe fiero.
ZAIRA
Libre estás, nada temas.
PRINCESA
No es mi mal el que temo.

(Aparte.)

MAHOMET
Habla, traidor.
SOLIMÁN
La muerte
760
dame si la merezco;
pero no me baldones,
pues sé que no te ofendo.
MAHOMET
¿No es ofenderme, aleve,
cuando parto mi imperio
765
contigo, el brazo infame
esgrimir contra el pecho
de la que más adoro?,
hola, llevadle preso.
ZAIRA
Si Solimán la estima,
770
¡cómo cabe en su afecto
delito tan enorme!
PRINCESA
Señor, mira primero...
ZAIRA
Advierte...
PRINCESA
Considera...
MAHOMET
No interpongas tu ruego
775
compasiva, Eurinome,
que si es en ti trofeo,
perdonar el delito,
a mi decoro regio
le toca castigarlo;
780
y por Alá supremo,
el sol que ilumina,
por tu divino cielo,
y por Mahoma juro
que ha de ser escarmiento
785
en un suplicio, dando
a un verdugo su cuello.
PRINCESA
Mira, que no te ofende.
MAHOMET
A ti sí, que es lo mesmo:
llevadle.
SOLIMÁN
Aun con la muerte
790
(si es más muerte, que celos)
no acabarán mis penas.
PRINCESA
En tanto desconsuelo...
ZAIRA
En tan confusa duda...
SOLIMÁN
En lancé tan funesto...
795
MAHOMET
En tan aleve insulto...
LOS 4
Pues no hay otro remedio...
ZAIRA
El Cielo abra camino...

(Vase.)

MAHOMET
Venganza, amor supremo...

(Vase.)

SOLIMÁN
Para morir callando...
800
PRINCESA
Para vivir muriendo...
LOS 2
Cielos, dadme paciencia,
constancia y sufrimiento.

Acto tercero

Mutación de salón corto. Sale la SULTANA presurosa, como sobresaltada.

SULTANA
Entre el susto y la congoja,
que mi corazón asalta,
en vano busco sosiego.
Hola, Sisema.

(Sale SISEMA.)

SISEMA
¿Qué mandas?
SULTANA
¿Meledora?

(Sale MELEDORA.)

MELEDORA
Gran señora,
5
¿qué ordenas?
SULTANA
Ha de mi guardia:
¡cercada de sobresaltos

(Aparte.)

no sé qué recela el alma!
¿Avisaron ya a Salem?,
¿no ha venido?, ¿cómo tarda
10
a mis mandatos?
SISEMA
Ya llega.

(Sale SALEM.)

SALEM
Gran señora, a vuestras plantas
está pronta mi obediencia.
SULTANA
No te detengas: ¿qué aguardas?,
ejecuta lo que mando.
15
SALEM
Si no me has mandado nada,
¿qué he de hacer?
SULTANA
¿Pues no te he dicho
que pongas sobre las armas
el ejército: que cerques
el serallo; y que las guardias
20
dobles en mi cuarto?
SALEM
No:
pero para tan extraña
novedad, ¿qué causa tienes?
SULTANA
La mayor: ya esa cristiana
es trofeo de mi enojo
25
sañudo: ya estoy vengada
del desprecio de mi esposo.
SALEM
¿La has muerto?
SULTANA
Determinada
iba a ejecutarlo, a tiempo
que Solimán la venganza
30
tomó por su cuenta, entró
en su cuarto; y ya lograda
la acción (sin duda) el Serrallo
se conmueve; tropa armada
acude, y también mi esposo,
35
quien jura, que en una plaza
ha de morir; abatido
en dura prisión aguarda
que un verdugo la cabeza
divida de su garganta.
40
SALEM
¿Y con esas prevenciones
qué consigues?
SULTANA
Que persuadas
al ejército y al pueblo,
a que tome la demanda
por mí y por él, tumultuado,
45
pretextando que él los manda,
y que por su General,
les toca sacar la cara.
SALEM
Señora, aunque es mi contrario
Solimán, verás lograda
50
tu intención.
SULTANA
Pues a la empresa,
y mira que en la tardanza,
se aventura el lance.
SALEM
Amigos,
por mí Solimán os manda
que en defensa de su vida,
55
que injusta muerte amenaza
en un infame suplicio,
armados de furia y saña,
por General victorioso
le aclaméis.
SULTANA
Y a la Sultana,
60
por vuestra gloriosa augusta
protectora soberana.
LOS 2
Viva Solimán, soldados.

(Vanse.)

VOCES

(Dentro.)

Viva, y pase la palabra.

(Salón corto: dosel en medio con silla dorada. Sale MAHOMET, comparsa de soldados, y luego HEBRAÍN. Insignias imperiales, sobre la mesa.)

MAHOMET
¡Cuánto desvela un cuidado!
65
HEBRAÍN
Cumpliendo con lo que ordenas
una escolta a Solimán
conduce ya a tu presencia.
MAHOMET
Que llegue; y pues Eurinome

(Aparte.)

dice, que sin darle audiencia
70
no se ejecute el castigo,
por mí, por él, y por ella
le oiré.

(Se sienta, habiendo formado la guardia a los lados del trono, y sacan algunos TURCOS sable en mano a SOLIMÁN con prisiones, habiéndose puesto las insignias.)

SOLIMÁN
A tus pies estoy.
MAHOMET
Levanta.
SOLIMÁN
Mi muerte es cierta,

(Aparte.)

MAHOMET
¿Sabes quién soy?
SOLIMÁN
Sí señor;
75
pues sois la suma grandeza
del mundo: el gran Mahomet,
la majestad más suprema,
el monarca más piadoso,
y más benigno que encierra
80
el universo.
MAHOMET
Más soy.
SOLIMÁN
Numerar tus excelencias
no es posible, porque todas
son tan grandes, como inmensas,
MAHOMET
También soy, quien justiciero
85
sabe esgrimir la sangrienta
espada del rigor, dando
castigo a cuantos pretendan
enojarme, y...

(Se levanta empuñando el sable, y SOLIMÁN se postra a sus pies de rodillas.)

SOLIMÁN
A vuestros pies
tenéis, señor, mi cabeza.
90
MAHOMET
Presto lo estará: mas quiero

(Aparte.)

valerme de la prudencia:
¿y tú quién eres?
SOLIMÁN
Si atiendo
a lo que soy, la más fiera
criatura; el más infeliz
95
vasallo tuyo, en la ciega
idea de haber perdido
tu gracia; pero antes era
noble objeto de tu gusto;
pues de honores y grandezas
100
adornado, me igualaste
casi a tu persona regia.
MAHOMET
Pues si esto soy, y eso has sido,
¿qué temeridad te ciega
a ser lo que dices que eres?,
105
ingrato, ¿no te avergüenzas
de pagar tantos favores
como te hice, con ofensas?,
sabes que puse los ojos
y el alma en una belleza,
110
que vale más que el imperio
que casi te he dado; y ciega
tu osadía, ¿el vil acero
vibra contra su inocencia?,
¡yo favores y tú agravios!
115
Responde, ¿qué es lo que alegas
en tu descargo?, ¿enmudeces?
No me admiro, que es tan nueva
tu maldad, que ni aun razones
para disculparte encuentras.
120
SOLIMÁN
Gran señor, si en tu piedad
halla mi ruego clemencia,
y mis conquistas y hazañas
no merecen que se atiendan,
te pido que de mi muerte
125
ejecutes la sentencia,
pues me son tus cargos más
sensibles, que padecerla.
MAHOMET
¿Y son esas las disculpas
que me ofreces?
SOLIMÁN
Aun que tenga
130
otras, me importa callarlas.
MAHOMET
Y a mí me importa saberlas.
SOLIMÁN
Pues yo no puedo decirlas.
MAHOMET
Cuando tu vida se arriesga,
y tu fama, todo es menos.
135
SOLIMÁN
Cuando fama y vida pierda
será por ser infeliz
mi suerte; y más que mi afrenta,
me importa no aventurar
pundonores que me empeñan
140
a morir callando.
MAHOMET
Luego
tu culpa pende de ajena
sugestión.
SOLIMÁN
No sé.
MAHOMET
Habla claro.
SOLIMÁN
No puedo, señor.
MAHOMET
Depuesta
mi majestad soberana,
145
despejad.

(Vanse los SOLDADOS.)

SOLIMÁN
¡Oh!, ¡a qué funesta
situación me constituye,
Sultana, tu saña fiera!
MAHOMET
No como Rey, como amigo,
te pide mi amor, te ruega,
150
o te suplica...

(Se levanta.)

SOLIMÁN
¡Oh gran héroe!
MAHOMET
Que a mi gusto condesciendas.
Yo te perdono, y te vuelvo
mi gracia, honor y grandezas.
Dime, ¿qué impulso ha regido
155
tu brazo?, ¿quién te fomenta
a este delito?, ¿y qué causas
inspiran a quien te empeña
a ejecutarlo?
SOLIMÁN
Si digo

(Aparte.)

que su esposa, es ofenderla,
160
faltando a la fe y palabra;
si digo que la belleza
de Eurinome me aprisiona,
y que por no hacerla ofensa,
dirigí el golpe a mi pecho
165
su noble esplendor se arriesga.
MAHOMET
Responde,
SOLIMÁN
¿Pero qué dudo?,

(Aparte.)

morir primero que entienda
que ni el alma, ni el honor
le ofende, quien le venera.
170
MAHOMET
¿Qué, estás suspenso?, tan poco
mi amor te debe?
SOLIMÁN
¡Ay tal pena!
MAHOMET
¿Qué dudas?, ¿qué te detienes?,
hablame claro, no temas:
mira que más que tú mismo,
175
me intereso en que no mueras.
¿Qué dices?, ¿yo suplicando,
y tú negando?, no fuera
tan cruel Mahomet contigo.
SOLIMÁN
Déjame, señor, no quieras;
180
que en tan sensible martirio,
aliento y vida fallezca.
MAHOMET
Pues sácame de esta duda.
SOLIMÁN
No es posible.
MAHOMET
¿Qué recelas?
SOLIMÁN
Muchos daños.
MAHOMET
¿Hay disculpa
185
en tu favor?
SOLIMÁN
Y a saberla
tú señor, bien sé yo que
mi lealtad agradecieras.
MAHOMET
¿Pues para qué me la ocultas?
SOLIMÁN
No conviene que la sepas.
190
MAHOMET
Mi majestad desairada,
rogando amistosa, mueva
tu corazón.

(Quítase el manto, corona y cetro, y la pone sobre la mesa, y se abraza a él.)

SOLIMÁN
¡Gran señor!,
no puedo hablar aunque quiera.
MAHOMET
Estimo tu vida, y a esto
195
me obliga que no la pierdas.
SOLIMÁN
¡Oh amor de un Príncipe grande,
y sin igual!
MAHOMET
¿Pues qué esperas,
si lo conoces, que de él,
amigo, no te aprovechas?
200
SOLIMÁN
Ahí verás cuál es el fiero
martirio que me atormenta;
¡qué noche tan infeliz!

(Aparte.)

MAHOMET
Solimán, dime, ¿hay ofensa
contra mi persona real,
205
además de la tragedia
que amenazaba a Eurinome?
SOLIMÁN
No sé; pero puede haberla.
MAHOMET
Dime cuál es; porque quiero
que vivas, aunque me ofendas.
210
SOLIMÁN
¿Ofenderte yo?, primero
la infatigable carrera
de luces dejará el Sol.
MAHOMET
Pues qué máxima te enseña
que es heroísmo infamar
215
de un delito tu inocencia?
SOLIMÁN
Ser noble, fino y leal.
MAHOMET
No hay lealtad, sin obediencia.
SOLIMÁN
Señor, si cuantos suplicios
ha inventado la fiereza,
220
me afligen, no he de decir
sino sólo que está expuesta
tu vida; y que si conspiran
por mi muerte contra ella,
y tú mismo no la guardas,
225
no podré yo defenderla.
MAHOMET
¿De quién?
SOLIMÁN
Eso es lo que yo
no he de decir: si aprovechas
el aviso, harto te he dicho.
MAHOMET
Mira, que ya mi paciencia
230
se cansa.
SOLIMÁN
Tiene razón.
MAHOMET
Advierte, que mi grandeza
de la justicia inspirada
olvidará la clemencia.
SOLIMÁN
Con morir en mi silencio,
235
se satisfacen tus quejas.
MAHOMET
¿No hay remedio?
SOLIMÁN
No señor.
MAHOMET
Pues ya que en morir te empeñas
en tu ciega obstinación
rebelde, con la soberbia
240
cautela de despreciar
la piedad que te franquea
mi amor, el justo castigo
de mi enojo experimenta.
Ah de mi guardia.

(Sale el CABO y TURCOS.)

CABO
¿Qué mandas?
245
MAHOMET
Ejecutad la sentencia:
divida un verdugo infame
de su cuello la cabeza.
SOLIMÁN
Gustoso voy a que el hado
se vengue de mi inocencia.
250
MAHOMET
Llevadle.

(Sale ZAIRA.)

ZAIRA
No le llevéis.
MAHOMET
¿Pues qué pretendes?
ZAIRA
Que sepas
que Solimán no te ofende.
MAHOMET
¿Cómo?
ZAIRA
Como la cautela
de tu esposa (a quien la envidia
255
y las celosas sospechas
tu amor arrastran) supo
obligarle a que convenga
(en lo aparente) al estrago
de Eurinome; y su fineza
260
por no ofender a quien ama,
se lisonjeaba en que viera
derramar su noble sangre.
Al contener la violenta
acción Eurinome, entraste,
265
y juzgando que...
SOLIMÁN
Su Alteza
procede mal informada.
ZAIRA
¿Cómo es fácil?, si ella mesma,
anegada en sentimientos
lo ha dicho.
SOLIMÁN
Señor...
MAHOMET
No temas,
270
ya conozco tu lealtad;
ya conozco la nobleza
de tu corazón: mi esposa
te conjuró a que padezcas
este ultraje, ¿y el amor
275
de Eurinome te interesa
a morir?
SOLIMÁN
Por no ofenderte
le callé, y por no ofenderla;
yo la rendí el albedrío,
primero que tú la vieras:
280
supe que tú la adorabas,
y primero eres tú.
VOCES
Guerra,
arma.
OTROS
Viva Solimán.
MAHOMET
¿Qué es esto?

(Sale HEBRAÍN.)

HEBRAÍN
Que descompuesta
la tropa y el pueblo, piden
285
que Solimán no perezca.
SOLIMÁN
Déjame ir a castigarlos.
MAHOMET
Aunque es contra mi suprema
autoridad el insulto,
no sé si se lo agradezca.
290
Ya está libre Solimán,
y en su honor y su grandeza,
mas en mi gracia que nunca:
ven a que todos te vean
conmigo en las galerías
295
de mi palacio.
ZAIRA
Esta nueva

(Aparte.)

voy a llevar a Eurinome.
HEBRAÍN
Gran favor.
SOLIMÁN
Viva la excelsa
majestad de Mahomet,
amigos.
TODOS
Viva, y que venza.
300

(Vanse.)

(Mutación corta de gabinete, y sale la PRINCESA asustada.)

PRINCESA
En el mar proceloso de mis penas,
náufrago el corazón aspira al puerto,
y en Caribdis de sustos encallado,
crece la tempestad, y yo fallezco.
Todos son sobresaltos, todo angustias,
305
mortales ansias todo, y desconsuelos.
¡Si murió Solimán!, ¡si ha conseguido
su inocencia el perdón!, ¡si dio su cuello
por ser fino, a un verdugo!

(Sale ZAIRA y DAMAS.)

ZAIRA
Ya está libre
Solimán, Eurinome.
PRINCESA
Déte el Cielo,
310
tanta felicidad, como alegría
das a mi corazón; ¿a quién le debo
tanto favor?
ZAIRA
A mí; pues a mi hermano
hice ver su inocencia, y el exceso
de la Sultana.
PRINCESA
Deja que a tus plantas
315
bese tu blanca mano.
ZAIRA
Alza del suelo,
y en mis brazos descansa.
PRINCESA
¿Qué alboroto,
el sosiego perturba?
ZAIRA
Tropa y pueblo
de Solimán la vida pidió, cuando
ya por mí estaba libre de su riesgo.
320

(Sale CELIA.)

CELIA
La Sultana, que estaba en los jardines,
te vio en la galería, y con extremos
de furor, dijo airada, ¿esa cristiana
a quien juzgaba muerta, tiene aliento
de presentarse donde yo la vea?
325
Pues hoy ha de morir: acudió luego,
presuroso Salem; habló con ella,
salió precipitado, y conmoviendo
pueblo y tropa, otra vez crece el tumulto.
PRINCESA
¿Qué dices, Celia mía?
CELIA
Que recelo
330
contra tu noble vida, algún fracaso.
PRINCESA
No tienes que dudar, que él será cierto
si es contra mí.
ZAIRA
No temas, yo a mi hermano
informaré de todo.
PRINCESA
¿Y qué remedio
contra el fiero tesón de la Sultana
335
puedo esperar, si con sañudo ceño
mi muerte solicita?
ZAIRA
El Soberano
defiende tu inocencia, y justiciero
fulminará venganzas, irritado
contra quien profanare su respeto.
340

(Vase.)

PRINCESA
Hidras son las desdichas, pues aleves,
de donde unas se cortan, nacen ciento.
CELIA
Solimán llega a hablarte; cuidadosa
voy a inquirir noticias del suceso,
y avisarte de todo.

(Vase.)

PRINCESA
Eso te encargo.
345

(Sale SOLIMÁN.)

SOLIMÁN
Con el salvoconducto, que ya tengo
para venirte a ver, no sé si diga
en alas de mi amor, o mi deseo,
llego, bien mío, a tus divinos ojos;
no a ofrecerte la vida que te debo,
350
que no sé si la estime, habiendo sido
por revelar tú a Zaira aquel secreto,
que ofende tu decoro, a la Sultana,
a Mahomet y a mi lealtad: mas esto
ya no puede enmendarse; sino a darte
355
noticia, que estoy libre; que me ha vuelto
Mahomet a su gracia; que ya sabe
que te ofrecí mi amparo, y que te quiero.
No llores.
PRINCESA
¿Qué no llore?
SOLIMÁN
¿Pues qué alivio
tienes en que yo viva?
PRINCESA
Mi consuelo.
360
SOLIMÁN
¿Luego me quieres?
PRINCESA
No.
SOLIMÁN
¿Pues de qué nace
esa hidalga pasión y esos extremos?
PRINCESA
De conocer tus prendas generosas,
desinterés, piedad, lealtad y empeño
de mirar por mi vida.
SOLIMÁN
Si mi estrella
365
menos infausta, facilita medios
de llevarte a Candía, como esclavo
te serviré constante, mis afectos
sujetando a tu gusto.
PRINCESA
Es imposible
que yo a premiaros llegue en ningún tiempo.
370
SOLIMÁN
¿Quién lo impide?
PRINCESA
Mi ley, que es muy opuesta
al mahometano rito.
SOLIMÁN
Y si profeso
tu misma religión, y soy cristiano
como tú, ¿qué dirás?
PRINCESA
Que no lo creo;
porque tú los persigues.
SOLIMÁN
¿Pues del Ponto
375
no suspendí el asalto a sangre y fuego,
tantas veces, pudiendo aniquilarlos?
PRINCESA
¿Qué causa te movió?
SOLIMÁN
El no ofenderlos.
PRINCESA
Después los destruiste. ¡Ay padre mío!,
¡ay prendas de mi vida!
SOLIMÁN
Ahora lo siento.
380
PRINCESA
Dime, si eres cristiano, ¿cómo o dónde
supiste de la fe?
SOLIMÁN
Por su Evangelio,
que impreso está en el alma.
PRINCESA
¡Qué ventura!
SOLIMÁN
El que me hizo abrazarla, conociendo
que soldado de Cristo en su milicia
385
la hazaña es la virtud, la gloria el premio.
PRINCESA
Pues siendo eso verdad, ¡ay padre mío!

(Aparte.)

No falto a mi palabra, agradeciendo
a un cristiano, y no a un bárbaro honra y vida.
SOLIMÁN
¿Qué harías, dueño mío?
PRINCESA
¡No me atrevo
390
a decir lo que haría, porque ignoro
la ciencia del querer!
SOLIMÁN
Son sus preceptos
fáciles de aprender.
PRINCESA
¿Cómo se aprenden?
SOLIMÁN
¿Quieres que te lo diga?
PRINCESA
Sí.
SOLIMÁN
Queriendo.
PRINCESA
Pues si en querer consiste solamente
395
ya pienso que lo sé; pero no creo
que te sirva de alivio; pues mi vida
no halla instante sin susto, hora sin riesgo.
SOLIMÁN
¿Riesgo, estando conmigo?

(Sale CELIA.)

CELIA
Huye, señora,

(Acelerada.)

que llega de tu vida el fin sangriento.
400
PRINCESA
¿Qué dices?
SOLIMÁN
¿Cómo es fácil?
CELIA
La Sultana
ha inspirado a la tropa...
SOLIMÁN
Dilo presto.
CELIA
Que pidan tu cabeza...
PRINCESA
¡Cruel astucia!
CELIA
O la de Mahomet.
SOLIMÁN
Infame arresto:
¡tu cabeza!
PRINCESA
¡Y en voz de la Sultana!,
405
¡ay de mí, y de mi vida!
SOLIMÁN
Cobra aliento,
que a esa bárbara gente tumultuada,
reducirá a cenizas mi ardimiento.
PRINCESA
No te vayas por Dios, no consideras
que sin tu compañía crece el riesgo?
410
SOLIMÁN
¿Quién vio tal impiedad?
PRINCESA
Yo, que el destino
infausto es contra mí.
SOLIMÁN
¡Qué he de hacer, Cielos!

(Sale ZAIRA.)

ZAIRA
Eurinome infeliz, tu muerte es cierta.
PRINCESA
¡Ya lo sé, gran señora!
SOLIMÁN
¡Qué tormento!
ZAIRA
A esa villana gente tumultuada,
415
ni la amenaza, ni el rigor, ni el ruego
de mi hermano contiene el desacato.
SOLIMÁN
Déjame ir a abrasarlos con mi incendio.
ZAIRA
No podrás, cuando dicen...
SALEM

(Dentro.)

La cabeza
de la esclava, y si no la del imperio,
420
que es Mahomet.
SOLIMÁN
Fiera osadía.
PRINCESA
A él, y a mí, es la amenaza.
ZAIRA
Tan soberbios,
y altivos se le oponen, que escalando
el palacio y serrallo, ya entran dentro
en tu busca: mi hermano los contiene,
425
y pregunta por ti.
PRINCESA
¡Qué desconsuelo!

(Sale HEBRAÍN acelerado, sable en mano.)

HEBRAÍN
Huye, señora, del mayor peligro
que amenaza tu vida por momentos
si te encuentran aquí.
PRINCESA
Ya veo el golpe
que vibra aleve impulso hacia mi pecho.
430
SOLIMÁN
Yo tomaré venganza, aunque aventure
la vida en tu defensa.
PRINCESA
No lo apruebo;
que un bruto desbocado no repara.
SOLIMÁN y HEBRAÍN
También sabe enfrenarlo el escarmiento.
PRINCESA
Teme, Solimán mío, tu peligro.
435
SOLIMÁN
¿Por qué me llamas tuyo a tan mal tiempo?
PRINCESA
Porque pierdes tu vida, y es mi muerte
vivir a tanta costa.
SOLIMÁN
En nuevo empeño
pones mi obligación.
ZAIRA
La noble vida
de mi hermano se arriesga.
SOLIMÁN
A socorrerlo
440
voy al punto.
PRINCESA
Sin ti mi muerte es cierta.
SOLIMÁN
Y la mía sin ti.
LOS 2
Sagrados Cielos,
¿qué haré en tal confusión?

(Sale NISE.)

NISE
Si con la fuga,
no defiendes tu estrago, ya el funesto
fatal lance llegó.
ZAIRA
Sigue mis pasos.
445
SOLIMÁN y HEBRAÍN
¿Dónde quieres llevarla?
ZAIRA
Al más secreto
retiro de mi cuarto, porque juntos
a mi hermano asistáis.
PRINCESA
Tu heroico afecto
y tu piedad me valga en tal fatiga.
TODOS
Ya llegan en tu busca.
SOLIMÁN
Vete presto,
450
que yo les saldré al paso.
PRINCESA
Virgen pura,
en el triste conflicto en que me veo
tu protección invoco; ella me asista;
mis lágrimas atiende; oye mi ruego;
como madre piadosa dame auxilios.
455
SOLIMÁN
Y a mí valor, constancia, y sufrimiento.
SALEM

(Dentro.)

Hasta hallar la cristiana no se omita
diligencia en su busca.
SOLIMÁN
Deteneos,

(Salen TURCOS.)

¿no veis que estoy yo aquí?
UNO
Somos mandados.
SOLIMÁN
Pues yo también os mando que al supremo
460
Mahomet respetéis.
UNO
Sin la cabeza
de la Princesa esclava, no podemos.
SOLIMÁN
Tu rebelde traición y la de todos
sabré yo castigar.

(Riñe, y los retiran SOLIMÁN y HEBRAÍN.)

HEBRAÍN
Obre el esfuerzo,
y muera esta canalla.
NISE y CELIA
Cada instante
465
crece la confusión.

(Vanse.)

(Mutación de jardines con miradores de cristales, y cortinas carmesíes, y en ellos MAHOMET con el sable ensangrentado en la mano, y una cabeza imitada en el adorno y tocado a la de la PRINCESA y ensangrentado el rostro de ella: TURCOS a su lado, y otros en el tablado como tumultuados: a su tiempo baja por una escalera que habrá enfrente, y su guardia.)

MAHOMET
Ingrato pueblo,
ya te doy lo que pides, ya he cumplido
el inhumano bárbaro decreto.
TURCOS
Huyamos su furor.

(Sale SOLIMÁN y HEBRAÍN sable en mano, y huyendo los TURCOS que entraron acuchillando.)

SOLIMÁN y HEBRAÍN
Mahomet viva.
MAHOMET
Detente Solimán.
SOLIMÁN
¡Pero qué veo!
470
MAHOMET
Deshojada la rosa más fragante,
mustio el mejor clavel de mortal cierzo
al embate furioso, el Sol más puro
eclipsado, la luz que este hemisferio
iluminaba, muerta: a mí sin alma;
475
y ejecutar mi brazo el más sangriento
bárbaro sacrificio en una vida,
que era más que mi vida y que mi imperio.
Traidora sedición...
SOLIMÁN
Ya lo sé todo;
pero, gran Mahomet, ¿qué es lo que has hecho?
480
MAHOMET
Ceder mi gusto a la razón de estado.
Quitad ese espectáculo funesto
de mi vista; llevádselo a esos brutos
y que se satisfagan.

(Entrega la cabeza a los TURCOS que estaban en el tablado, y se van con ella.)

SOLIMÁN
Yo desfallezco.

(Aparte.)

HEBRAÍN
¡Oh princesa infeliz!

(Aparte.)

SOLIMÁN
¡Oh desgraciada
485
peregrina beldad!
MAHOMET
Logré mi intento.

(Aparte.)

SOLIMÁN
¿Pues cómo, gran señor, de una inocente
sangrienta víctima haces?, eran estos
los favores, las honras, y grandezas
que a lo que te he servido das por premio?
490
¿No bastaba mi brazo a sujetarte
la vil conjuración con este acero
que ha postrado a tus pies tantos monarcas?
MAHOMET
Ya al daño sucedido no hay remedio.
SOLIMÁN
Perseguida sin culpa, con tu muerte
495

(Aparte.)

faltó mi vida, y sin mi vida muero.
MAHOMET
Peligraba yo mismo: a mi grandeza
soberana perdido, ya el respeto,
la ley de la obediencia atropellaba
la misma confusión: me vi indefenso:
500
procedí con violencia.
SOLIMÁN
¡Impío golpe!
MAHOMET
Y ejecuté inhumano.
SOLIMÁN
¡Cruel tormento!
MAHOMET
Luego a Constantinopla marche el campo,
tenían el rigor de mi supremo
poder los delincuentes: tú en lo mucho
505
que me debes, no dudes.

(Vase, y queda solo.)

SOLIMÁN
¿Qué te debo?,
si la vida me has dado, y me la quitas
con mayor impiedad, no la agradezco.
¿Mas qué aguardo que en venganza
de su muerte enfurecido
510
no destruyo esta canalla?

(Al tiempo de entrarse le detiene la SULTANA y DAMAS.)

SULTANA
¡Solimán!
SOLIMÁN
¡Otro martirio!
SULTANA
Si te empeñé en aquel lance,
que te puso en el peligro
de perder la vida (habiendo
515
entrado mi esposo al mismo
tiempo de vibrar el golpe)
por librarte he conmovido
la tropa: ¿no me das gracias?
SOLIMÁN
¿De qué?, ¿de haber dirigido
520
la tragedia más sangrienta
y cruel, que vieron los siglos?,
¿de eso te he de dar las gracias?
SULTANA
De que ya libre te miro;
y también de haber logrado
525
mis intentos vengativos.
SOLIMÁN
¿Aún no está tu corazón
de fiera compadecido?
SULTANA
Otra vez, y otras mil veces
ejecutara lo mismo
530
con la esclava: su cabeza
fue bárbaro desperdicio
de la plebe, sobre un palo,
y de los perros indigno
pasto. Las tropas en arma,
535
hasta lograr el designio
de dar muerte a Mahomet,
y coronarte conmigo.
SOLIMÁN
¿Qué decís?
SULTANA
Que Mahomet
se ha de vengar ofrecido,
540
y que antes que lo consiga
le has de dar muerte tú mismo.
SOLIMÁN
Fiera, y no mujer (supuesto
que siéndolo era preciso
obrase lo racional,
545
no lo bárbaro y lo impío);
¿yo a Mahomet?, ¿yo a mi dueño
y Emperador?, ¡qué delirio!
SULTANA
¿No es más que su vida el logro
de mi amor y mi cariño?
550
SOLIMÁN
Todo es menos que la infamia
en que quedo envilecido.
SULTANA
¿No es más ser Emperador
Soberano y dueño mío?
MAHOMET
¿No es más ser Emperador
555

(Al paño.)

Soberano y dueño mío?
SOLIMÁN
Por tu amor, ni todo el mundo,
que ofrecieras a mi arbitrio,
no tengo de ejecutarlo,
ni tengo de consentirlo.
560
SULTANA
En mí hay valor para todo,
hay acero, y sobran bríos
para que hoy muera.
SOLIMÁN
Advertid:

(Sale MAHOMET.)

MAHOMET
¿Quién ha de morir?

(A HEBRAÍN y TURCOS.)

SULTANA
Tú, indigno
del laurel de ser mi esposo.
565
MAHOMET
Delirios sobre delirios.
SULTANA
¿Pensabas por una esclava,
ajar el regio, el altivo
esplendor de la Sultana,
con desprecios y desvíos?,
570
¿querías que tolerase
la ingratitud que en ti he visto
sin vengarme?, pues no, aleve.
MAHOMET
Calla, calla, que me admiro
de mi prudencia, y de ver
575
que no te haya contenido
mi majestad y tu culpa,
para hablarme en este estilo:
¿amparar a una infeliz
triste cristiana, es motivo
580
de atreverse a mi persona?,
vive Alá, vivo yo mismo...

(Va a sacar el sable, y SOLIMÁN le detiene de rodillas.)

SOLIMÁN
Qué haces, gran señor, repara...
MAHOMET
Suelta, volcanes respiro.
SULTANA
Primero verás tu muerte,
585
que postrado, ni rendido
mi valor. Ha de la guardia:
esta es la ocasión, amigos.

(Dice estos versos la SULTANA mirando adentro: vuelve MAHOMET a mirar hacia aquel lado, como a ver a quién llama la SULTANA, y ella saca un puñal, va a herirle, y SOLIMÁN se le quita.)

MAHOMET
¡Qué traición es esta!
SULTANA
Muere.
SOLIMÁN
Detén, señora, el bruñido
590
acero.
SULTANA
Suelta, cobarde,
el puñal.
MAHOMET
¿Pero qué miro?

(Salen SALEM y TURCOS, sable en mano, y se ponen de escolta de la SULTANA.)

SALEM
¿Qué nos mandas?
SULTANA
Que prendáis
a Mahomet.

(Van a ejecutarlo, y él se pone en defensa, y su guardia con él.)

MAHOMET
Atrevidos,
¿a vuestro dueño y señor?
595
SALEM
Mi dueño es la que yo sirvo.

(HEBRAÍN se pone del lado de MAHOMET, y riñen contra los TURCOS que salieron con SALEM: repara SOLIMÁN en SALEM.)

HEBRAÍN
Gran señor, a vuestro lado
moriré por impedirlo.
SULTANA
Prendedle.
SOLIMÁN
Cómo es posible,
si yo en su defensa esgrimo
600
este alfanje.
SULTANA
Mueran todos.
SOLIMÁN
Primero que conseguirlo,
tu escarmiento, y mi venganza
lograrán su precipicio.
MAHOMET
Viva Mahomet, soldados.
605
SULTANA
Viva la Sultana, amigos.
SALEM
Muerto soy: ya mis maldades

(Cae.)

logran su justo castigo:
rabiando muero.
SOLIMÁN
Aun no pagas
con tu muerte tus delitos.
610
SULTANA
Ejecutad mis mandatos,
que aunque él muera, no desisto.
MAHOMET
¿Quién se atreverá a intentarlo?
SULTANA
¿Quién se atreverá a impedirlo?
SOLIMÁN
Mi valor: valientes Turcos,
615
viva Mahomet, invicto
Emperador: Solimán,
vuestro General caudillo,
alienta vuestra lealtad.
Si le ofendéis seducidos
620
de un espíritu rebelde,
piedad hay en su benigno
corazón para el perdón.
MAHOMET
Eso sí; que son mis hijos.
SULTANA
Vuestra Sultana os convoca:
625
mahometanos, obre el brío
en mi venganza.
TODOS
El supremo
Mahomet viva.
SULTANA
Ya esquivo

(Aparte.)

se muestra el hado; villanos,
¿eso decís?, ¡ah enemigo
630
Solimán, que me has faltado
al mejor tiempo!
MAHOMET
Ya has visto,
loca mujer, venenoso
áspid, traidor cocodrilo,
tu traición desvanecida.
635
SULTANA
Harto lo lloro y lo gimo,
y más no poder verter
tu vil sangre el furor mío.
MAHOMET
¿Qué infernal furia a tu pecho,
se desató del abismo
640
para esa crueldad?
SULTANA
Mis celos.
MAHOMET
Ya lo que te debo he visto,
Solimán: lo que he mandado
luz, Hebraín.

(Vase.)

SOLIMÁN
No respiro

(Aparte.)

sino volcanes.
MAHOMET
En tanto
645
que en un infame suplicio
de esa mujer escarmiento,
quiero pagar tus servicios.
SOLIMÁN
¿Qué premio, señor, habiendo
muerto Eurinome?
SULTANA
Fingido
650

(Aparte.)

fue su amor, y es falso.
MAHOMET
El premio,
venciéndome yo a mí mismo,
es...

(Sale EURINOME, ZAIRA, DAMAS y HEBRAÍN.)

PRINCESA
Eurinome a tus plantas
está, gran señor.
SULTANA
¡Qué abismo
de confusiones me ciegan!,
655
¿qué aun vives?
SOLIMÁN
Cielos divinos,
¿qué dicha esta?
SULTANA
Rencores,
no me atosiguéis impíos.
MAHOMET
¿De qué os admiráis?
SULTANA
De ver
tu maldad.
MAHOMET
Compadecido
660
el Cielo de esta inocencia,
me proporcionó el arbitrio
de guardar su vida a costa
(¡con qué dolor lo repito!),
de una esclava: ensangrentado
665
su rostro, y desconocido,
suplió su cabeza.
SOLIMÁN
Albricias,

(Aparte.)

corazón.
SULTANA
Rabio al oírlo.

(Aparte.)

PRINCESA
Y yo agradecida a tantas
piedades, os sacrifico
670
la vida que me habéis dado,
aunque en ella nada os sirvo
si han de asaltarla incesante
tanto tropel de peligros.
SOLIMÁN
Dichoso quien llega a verte
675
sin ellos.
PRINCESA
Yo, si consigo
por ti respirar sin susto,
el parabién me anticipo.
SULTANA
Viva mi enemiga, ¡y yo

(Aparte.)

entre penas y martirios!
680
ZAIRA
Yo agradezco la fineza
de tu corazón benigno,
Mahomet.
MAHOMET
Al punto marche
el ejército; y al mismo
tiempo de aclamar mi triunfo,
685
se ejecutará el castigo
de la Sultana: prendedla.
SULTANA
Nadie será tan impío
como tú, que lo ejecute.
SOLIMÁN
A vuestros pies os suplico...
690
PRINCESA
A vuestras plantas os ruego...
LOS 2
Que la perdonéis.
SULTANA
No admito
ni el perdón, ni vuestro ruego,
infames, viles, indignos.
MAHOMET
Calla monstruo.
SULTANA
Ni tampoco
695
de tu piedad necesito:
con menos que con tu muerte
no se saciaba mi altivo
furor, y no ha de saciarse
si no es con su precipicio.
700
¡Mi majestad ultrajada!,
¡yo en un infame suplicio!,
¡yo sin vengarme!, ¿mas cómo
se llega a postrar mi brío?
Traidor esposo, esa aleve
705
esclava, o princesa, ha sido
la causa... no puedo hablar,
de que tú... en vano me animo:
ingrato... el dolor me ahoga;
desprecies... fiero martirio;
710
mi amor... el furor me ciega:
y entre rabiosos gemidos,
un áspid siento en el pecho,
en la garganta un cuchillo,
y un luego que está abrasando
715
mi corazón oprimido;
¡quién con él os diera muerte!,
mas un mortal parasismo
me atosiga por instantes:
ya falta el valor; ya el brío
720
desfallece; ya el aliento
es tal, que apenas respiro.
Sólo siento no vengarme,
y por lograr destruiros,
que en esta ocasión no sean
725
mis ojos dos basiliscos.
Irritado Alá se venga
de mí. ¡Yo muero!, yo expiro
entre furiosas congojas,
de rencores vengativos.
730

(Cae.)

HEBRAÍN
De celos, ira y rencor,
sorprendida entre delirios
mortales, que la atosigan
es yerto cadáver frío.
MAHOMET
Retiradla de mi vista,
735
que si me hubiera pedido
perdón, le hubiera alcanzado:
tuya es Eurinome, amigo
Solimán, si ella y su ley
lo admiten.
SOLIMÁN
Yo también sigo
740
la ley cristiana.
MAHOMET
¿Qué dices?
SOLIMÁN
Que en tus piedades confío
el perdón; pues por servirte
he derrotado y vencido
los cristianos tantas veces.
745
MAHOMET
En tanto que determino
el perdón, alza a mis brazos.
SOLIMÁN
¿Qué más premio?, y tú, bien mío
¿qué dices?
PRINCESA
Que si vivimos
la ley santa, en cualquier parte
750
estoy gustosa contigo.
MAHOMET
Dando fin a la Comedia
del suceso peregrino
de la perseguida Esclava
del Negro Ponto...
TODOS
Pedimos
755
el perdón de nuestras faltas;
y si os ha gustado un Víctor.

Se hallará en la Librería de Castillo, frente a San Felipe el Real; en la de Cerro, calle de Cedaceros; en su puesto, calle de Alcalá; y en el del Diario, frente a Santo Tomás: su precio dos reales sueltas, y en tomos en pasta a 20 cada uno, en pergamino a 16, y a la rústica: a 15, y por docenas con mayor equidad.