21
«Freud ha dado este nombre a ciertos estados psíquicos de atracción o repulsión, etc.» (Apuntaciones idiomáticas y correcciones del lenguaje (2.ª ed.), Bogotá, 1955, pág. 263a).
22
«Vocablo usado por Freud y Jung en su terminología del psicoanálisis, para designar el conjunto de elementos representativos asociados que determinan ciertas neurosis, sueños, etc.» (Léxico de colombianismos, s.v.). Vid. Battegay, págs. 407-408.
23
Ricardo Alfaro, Diccionario de anglicismos (1950), s.v. véase la excelente información de la EPP, s.v.
24
Ensayos (1945), pág. 160.
25
Edic. Gerold Hilty, Madrid, 1954, pág. 127a. Valgan también las referencias del Dr. Huarte de San Juan (págs. 332 y 372).
26
«El home ha en sí cuatro humores, que son la sangre, et la cólera, et la flema, et la melancolía» (Don Juan Manuel, Obras, BAAEE, pág. 24a); «Hácese la sangre en el hígado y consta de quatro partes [...] de las quales es una [...] la melancolía, la qual se puede comparar al queso que va con la leche mezclado» (Dioscórides anotado por el Dr. Andrés Laguna, edic. coordinada por Alfredo Alvar, Madrid, 1991, pág. 172); «Corresponden a los quatro elementos aristotélicos: la sangre, al Aire; la Cólera, al Fuego; la Melancolía, a la Tierra, y la Pituita, a la Agua» (Teatro crítico, 1729, t. III, pág. 308). Antes habían establecido otras correspondencias: «el coraçón es comparado al Sol y el celebro a la Luna y la melancolía a Saturno, e Júpiter a la cólera, e Mars a la sangre» (Sevillana Medicina de Juan de Aviñón [1381 ?], edic. 1545, f. 2). Téngase en cuenta Fernández Andrada, Libro de la gineta (1599), cap. XII, f. 38 y V. Carducho, Diálogos de la pintura, Madrid, 1633, pág. 104. Para los planteamientos médicos del siglo XVI, vid. Huarte de San Juan, pág. 331, y, en cuanto a los problemas de hoy, Francisco Alonso Fernández, Formas actuales de neurosis, Madrid, 1981.
27
«[el] epithimo se tiene por apropiado para la melancolía, por la negrura de las heces que segrega» (Feijoo, Teatro crítico (1727), t. I, pág. 130. Ya Alonso de Palencia había establecido relación entre los elementos que constituyen la melancolía y la locura o «pasión del cerebro» (Universal vocabulario, 1490, s.v.).
28
Feijoo, Teatro crítico (1734), VI, pág. 69. Ya el Dr. Andrés Laguna había señalado la proximidad de frenesí y melancolía (Dioscórides, lib. I, cap. 126). También en el Diario de los literatos (1737), I, pág. 521.
29
Fray Diego de Guadix, Vocabulario, 1953, s.v.: «Melancolía llaman en España a un humor perverso y desgraciado, que suele combinar y provocar a los hombres (de poco ánimo) a desesperación».
30
«En este miembro que llamamos Entresijo, se haze [...] la enfermedad que comúnmente llaman Mirrarchia, y por otro nombre melancolía ventosa» (fray A. Farfán, Tractado de Medicina, 1952, f. 344).