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1

«tot amant és çech e creyent». Seguimos la edición de Riquer, Obras de Bernat Metge, p. 350, 2. Frente a: «omnis amans cecus et credulus», Prose, ed. de G. Martellotti i P. Ricci, I xlix De gratis amoribus, p. 618.

 

2

Es decir, si Petrarca, en su diálogo secreto y en virtud de las Tusculanae, condenaba el amor como una perturbación del alma que priva de la verdadera felicidad, Metge, basándose en otra actitud ciceroniana (De senectute), lo defendía contra toda argumentación racional, a pesar de que fuera un engaño; tal como había hecho Cicerón con el tema de la inmortalidad.

 

3

«Tot lo delit que trobas en les paraules de Orfeu és com ha parlat de amor, e són verí a la passió del teu coratge, torbat per aquella» (p. 266, 12-14).

 

4

P. 603, 5-6; seguimos la edición del Tirant lo Blanch de A. Hauf.

 

5

Prescindimos de otros contactos como la defensa de las mujeres, que refleja la carta petrarquesca de las Familiares (XXI, 8), y de otras expresiones del caudal popular, como la de «laurar en arena» (cap. 309, p. 656, 27, y en p. 194, 20 de Lo somni); «si la mar se tornava tinta e l'arena paper» (cap. 145, p. 325, 24; también cap. 415, p. 815, 5; y en el Libre de Fortuna e Prudència, vv. 522-529, pp. 54-56); «ha pagat son deute de natura» (cap. 472, p. 899, 13, y en p. 174, 27 de Lo somni).

 

6

Intertextualidad recogida en la edición de Riquer de las Obras de Bernat Metge frente a: «no en altra manera que·l laurador quant vol segar lo blat e troba la espiga buyda... no crech pas que·t deges clamar de fortuna... E si vols que pus pròpiament parlem, no·t clams de fortuna, mas de tu matex. No t'ha forçat fortuna de amar ne avorrir, car no és offici seu ne ha senyoria alguna en les cosas que stan en libertat de arbitra. Saps qui te n'ha forçat? No àls sinó la tua bestialitat que, lexada la rahó, ha seguit lo desordonat voler. Riquesas, potèncias, dignitats e semblants cosas dóna fortuna, e tol·les com li plau; mas elecció de amar o de avorrir, obrar bé o mal, voler o no voler, en franch arbritra està, e en la mà de cascú és que·n ús a sson pler. Veges, donchs, de què·t deus clamar» (pp. 320-321). Asimismo parecen apreciarse otros reflejos desdibujados, como en el cap. 341, p. 712, 31-32: «No·m clam sinó de mi matex, que com a jove e de poch seny he volguda seguir ans la voluntat que la rahó».

 

7

Que hay que oponer a: «Si fortuna hagués la culpa, yo no haguera cura de escusar aquella, car mal ne són content per molts desplasents obres que·m ha procurat» (p. 322, 2-4).

Asimismo hay que enfrentar el inicio del cap. 299 del Tirant: «Si de mos mals yo só stat occasió, no·m dol gens la mia mort, puix yo la m'é procurada» (p. 632, 10-11).

La Dra. Badia (1993a) advierte que en el cap. 172 se da una diatriba contra las mujeres, como en el III libro de Lo somni, mientras que en este cap. 309 una defensa exaltada, como en el IV libro de Metge. En este último capítulo del Tirant podrían reflejarse otras referencias metgianas, como la referente a la belleza de su amada (cap. 309, p. 655, 2-4), que recuerda las del libro III de Lo somni (p. 266, 15-17, y p. 282, 79), además de la señalada en la nota 5 supra.

 

8

Véase la nota 3 supra.

 

9

Incluso estilísticos: «Los arbres qui de prop li staven, tots mudaren de color per la abominació de tan leig cars» (cap. 295, p. 627, 26-27).

 

10

A la luz de una intertextualidad de la Mort Artu apunté de un modo semejante ciertas posibles consecuencias para la sensación de desengaño caballeresco (Butiñá 1990). Los autores tienden a constatar la evolución de costumbres y diferencia de mentalidades. En un momento de cambio sociológico acusado, como es el de la irrupción del humanismo, no extraña que sean sensibles a reflejarlo y a pronunciarse sobre tal desfase.