11
En el romance transcrito por Durán, Lisardo es amigo de Claudio, de cuya hermana Teodora, se enamora. No figura en el poema la muerte del hermano; Zorrilla la presenta como novelización de un hecho real (véase la nota 14).
12
Zorrilla la mantiene, pero la modifica, en Don Juan Tenorio.
13
El
desafío del diablo y Un testigo de bronce. Dos
leyendas tradicionales por D. José Zorrilla, Madrid,
Boix, 1845, en Obras completas, I, pp. 831-880. S.
García Castañeda, que edita Leyendas de
Zorrilla, Madrid, Cátedra, 2000, habla de cómo
«a partir de La religieuse de Diderot, se hacen muy
populares las peripecias de la joven obligada a tomar el velo. El
tema será frecuente en la novela gótica, en el teatro
y en los romances de ciego»
y señala su presencia
en las dos leyendas de Zorrilla, pp. 64-65. Recuerda la
afirmación de Zorrilla de que contaba un hecho real al
describir el encierro conventural forzado de Beatriz; y, en efecto,
tales casos serían frecuentes, pero enseguida lo sumerge el
escritor en las aguas de la tradición literaria.
Véase las pp. 2214-2215 de las Obras completas;
allí dice también Zorrilla: «El hecho del crucifijo que por los cabellos la
ase, es del P. Rivadeneyra o del P.
Nieremberg; los nombres de los personajes y el lugar de la escena
son imaginarios: la acción tiene, sin embargo, un fondo
histórico, y está amasada por mí con
átomos sueltos y palabras perdidas que el aire trajo a mi
casa desde el tribunal de una Audiencia, y de los cuales fueron eco
las frases vagas de mi padre, los suspiros de mi madre y los
comentarios en voz baja de nuestra doméstica
servidumbre»
.
14
Zorrilla cuenta
cómo «en aquella década
encerrada entre la reacción anticonstitucional de 1823 hasta
el 33 [...] vi yo muchos chicos con hábitos y muchas chicas
con toca en brazos de sus nodrizas y de la mano de sus
niñeras. Micaela (que es la Beatriz de mi leyenda)
había andado así cuando niña. Su madre hizo
voto de meterla monja, si Dios la sacaba con bien de su
difícil alumbramiento: lo cual venía como anillo al
dedo a su hermano. Pero el novio de Micaela, que debió ser
un mozo sevillano templado a lo don Juan, le mató una tarde
en cuanto su hermana profesó; y la justicia de entonces, que
consideraba el duelo como asesinato, ahorcó a
Rafael»
, Obras completas, I, p. 2215.
15
Zorrilla subtitula
la leyenda «tradición de
Toledo»
, pero es la novela de Cervantes La fuerza de
la sangre, que sí sucede en Toledo, su más que
probable fuente de inspiración. Cuando Leocadia cuenta la
violación de la que ha sido víctima a sus padres y
les muestra el Cristo que cogió de la estancia de la casa
del desalmado joven y que quiere utilizar como prueba para
encontrar a su violador, su padre, prudente, le dice que calle y
que la guarde «pues ella fue testigo de tu
desgracia, permitirá que haya juez que vuelva por
su justicia», Novelas ejemplares, vol. I, ed. de R. Navarro, Madrid, Alianza, 1995,
p. 374.
16
A. García Gutiérrez, El trovador, ed. de C. Ruiz Silva, Madrid, Cátedra, p. 173.