1
El puñado de impresiones de Centenera realizadas hasta 1492 cuenta por su originalidad, novedad y visión de mercado. Junto a textos inevitables como los de Díaz de Montalvo, Centenera imprime en 1483 Los doce trabajos de Hércules de Villena, un trabajo estupendo coetáneo al Cancionero de Íñigo de Mendoza. Entre otros romances salen de sus prensas el Regimiento de príncipes de Gómez Manrique o el Tratado de vita beata de Juan de Lucena. También dio a la prensa las Introductiones latinae de Nebrija en 1487. Para la relación íntima de las empresas de Centenera en Zamora y la ciudad de Salamanca véase ahora Pedro Cátedra (2001a, 17-40; especialmente 24), con la bibliografía imprescindible. Es llamativa a nuestro propósito la propuesta que hace Cátedra (2001a, a31) de que la impresión de la Carta de hermandad y bula de indulgencias de la cofradía de Nuestra Señora la Virgen María de la Anunciación, promulgada por el obispo de Zamora Antonio de Acuña, para sufragar los gastos de fábrica de la catedral, salida de la imprenta de Liondedei probablemente en 1513, recoja el testigo de las impresiones de Centenera. La continuidad habría que verla tanto en los textos que interesaban a la Universidad para sus estudios y al público lector y profesional, como en la impresión de menudencias como bulas, indulgencias y otros documentos circunstanciales.
2
Las impresiones de Hurus corresponden a su última época, de ediciones de gran calidad y cuidados grabados, como los que se ven en la edición de 1495. Hay que recordar que, en 1493, había impreso la Cárcel de amor de San Pedro, con once xilografías buriladas para la ocasión. Otros libros con alguna relación con el tema de la Pasión que estampó Hurus están en el Tesoro de la Pasión de Andrés de Li o el Viaje de la Tierra Santa de Breydenbach, impreso en 1498, hacia el final de su carrera editorial. La relación entre la eclosión de la literatura de viajes a Tierra Santa y los relatos de la pasión en verso y en prosa no ha sido puesta hasta ahora de relieve.
3
Para la complicada historia editorial de la Pasión trobada hay que iniciarse en el trabajo preliminar de Antonio Pérez Gómez ( 1952), donde recoge testimonio de impresiones hasta el siglo XIX. Una revisión crítica de esta tradición la hizo Dorothy Sherman Severin en su edición de La Pasión trobada según el Cancionero Oñate-Castañeda (1973). Allí, además de hacer un seguimiento detallado de la versión manuscrita, los impresos en formato libro y los pliegos sueltos de la primera época, hace un resumen muy valioso de los textos sobre la Pasión en las Coronas de Castilla y Aragón y en Portugal. Un sumario excelente de la cuestión puede leerse en el prólogo al tomo III de las Obras completas de San Pedro por Severin y Keith Whinnom (1979). Hay que apuntar que Hutz, en su primera etapa valenciana, había impreso, el 11 de enero de 1493, la Historia de la Passió de N. S. Jesu Christi en cobles, de Bernart de Fenollar. Se trata de un in quarto facturado junto al impresor Pedro Hagenbach y se acompaña con otra obra de Joan Scriva, la Contemplació a Jesus Crucificat y una Oració a la Santa Verge Maria tenint son fill Jesus devallat de la creu de Joan Ruis de Corella, oració que volverán a sacar Hagenbach y Hutz el 16 de febrero de 1495 junto a Lo quart del Cartoxà, romanceamiento al valenciano de la parte correspondiente de la Vita Christi de Laudulfo de Sajonia. Esta impresión valenciana la retomará en la misma ciudad Lope de la Roca, a expensas de Miquel Albert, el 6 de diciembre de 1495. Cuando Hutz abandone Salamanca pasará a trabajar, curiosamente, en Zaragoza, con Pablo Hums, impresor, como hemos visto, de dos añadas de la Pasión trobada. En cuanto a su compañero de impresiones Lope Sanz poco hay que decir salvo la posibilidad de que éste fuera fraile menor y, si así fue, la sensibilidad de lector-editor de éste hubo ser importante con respecto al texto de la Pasión trobada.
4
El texto lo ha editado recientemente Cátedra (2001b). El texto está enriquecido por el mejor y más amplio estudio que sobre la literatura de la Pasión en la Edad Media se ha escrito en español. El elenco de fuentes peninsulares y europeas que se citan y la historia común que se establece entre ellas hacen de su consulta indispensable. Se cita en el libro brevemente la existencia de un texto manuscrito sobre la Pasión muy poco estudiado que editó Paola Elia ( 1982). En este texto la Pasión se desgrana al ritmo marcado por los Oficios y Horas Canónicas. Resulta del máximo interés la fórmula métrica común con otras obras de tema pasional en verso: el uso de la quintilla octosilábica en su forma de copla real, fundamentalmente.
5
Los manuscritos son dos: N, con caligrafía del XVI, conservado en la Hispanic Society of America, con la signatura B 2486, conocido como Cancionero sevillano de la Hispanic Society. El otro manuscrito descansa en los estantes de la Biblioteca Universitaria de Salamanca, MS 2762, y perteneció al Colegio Mayor de Cuenca, al igual que el 2139 citado anteriormente. Como aquél, se trata de un códice donde las distintas partes aparecen con mayor o menor grado de yuxtaposición en el contenido pero donde hay un importante bloque doctrinal o espiritual. Además de una parte totalmente independiente, conocida como Cancionero de Fernán Pérez de Guzmán, las Coplas de Román comparten folios con la Vita Christi de Mendoza y las Coplas a la Verónica del mismo autor. Las impresiones conocidas son tres, todas ellas incunables. La primera de ellas en Toledo por Juan Vázquez, 1486, en la que aparece un paño de la Verónica xilografiado similar al que cierra la Pasión Trobada de San Pedro impresa en Salamanca por Hutz y Sanz. La única copia conservada se custodia en la Biblioteca del Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial como MS 38-I-22(2), encuadernada junto a la edición toledana del Cancionero de Mendoza. La característica más importante de este impreso es que carece del segmento dedicado a la Resurrección. De nuevo en Toledo y de nuevo Juan Vázquez, las Coplas de Román se reimprimieron en 1491. El único ejemplar conservado de esta impresión se guarda en la British Libran (IA-53514). Por fin, el último impreso corresponde a la estampa zamorana de Antonio de Centenera, hacia 1493 y probablemente de 1492, hermoseado por un grabado representando los atributos de la Pasión. De nuevo se trata de un ejemplar único, depositado en la Biblioteca Ambrosiana de Milán, Incunable 332. Según el análisis textual de la edición de Mazzocchi, el manuscrito de Salamanca representa una lectura independiente de los impresos, mientras que el manuscrito del Cancionero sevillano no cuenta para el stemma por tratarse de un rimaneggiamento del testo (68).
6
La conservación del texto es muy precaria y deslavazada, por aparecer apurando los folios finales de un libro de cuentas que se encontraba entre los documentos antiguos del Archivo de la Catedral de Toledo. Lo dieron a conocer Carmen Torroja Méndez y María Rivas Pala (1977). Para una edición crítica y su comprensión es decisivo el artículo de Alberto Blecua ( 1988). Un buen resumen con una edición práctica y accesible en Ana María Álvarez Pellitero (1990). La última edición que conozco es la de Miguel Ángel Pérez Priego (1997).
7
Para un estudio detallado y la enumeración de las ediciones conservadas véase el estudio pionero de Álvarez Pellitero (1976, especialmente 37-47).
8
Podría ser sólo una casualidad que Polono y Ungut, que se habían establecido primeramente en Sevilla, al llamado de los Reyes Católicos, imprimieran la traducción castellana de Gerson, Menosprecio del mundo. Cuando hablo de 'espiritualidad del Norte' me refiero a los antecedentes y desarrollo de la llamada devotio moderna que, dicho de la forma más simplificada posible, puede definirse como un movimiento de reforma espiritual centrado en los Países Bajos y algunas zonas adyacentes, como la Renania germana, que incidió de manera esencial en el ejemplo moral de Cristo, tal como puede apreciarse, de modo singular, en Kempis (ca. 1379-1471). Esta forma de espiritualidad, compartida en otras zonas geográficas centra el ritual en la Eucaristía y en la identificación subjetiva y emocional del creyente con el sufrimiento de Cristo. En ámbitos como el español, la equiparación de la figura de Cristo, en el aspecto señalado, con la de María, fomentó una reactivación paralela de su culto. La necesidad de conocer los movimientos espirituales del XV para comprender la configuración de la sensibilidad espiritual de la primera mitad del XVI en España fue estudiada por Bataillon (1937).
9
En el mismo año Meinardo Ungut y Estanislao Polono imprimen en Sevilla un poema en cuarto que ocupa 8 hojas. Es el Carmen de Passioni Christi, a Lucio Marineo Siculo editum. La hoja con signatura aii puede verse reproducida en la página 141 (vol. 1) de la Adición de Francisco Vindel (1996).
10
Recordemos, al paso, que, entre 1495 y 1496 se imprimen el primero, tercero y cuarto del Cartujano, trasladado por Corella: n3 arriba. Son las ediciones, respectivamente, de Lope de la Roca, Valencia, con cargos a Miquel Albert, de 13 de abril de 1496; Valencia: Hagenbach y Hutz, c. 1495 y Valencia: Hagenbach y Hutz, 16 de febrero de 1495 + Lope de la Roca (Miquel Albert), de 6 de diciembre de 1495.