Martínez de la Rosa, «Apéndice...», pág. 271.
Discurso crítico... sobre las comedias de España (Madrid, 1750). Dedicatoria sin paginar.
El escritor sin título (Madrid, 1763), pág. 13.
Forner, Reflexiones, pág. 89.
Véase R. A., «García de la Huerta en Orán: una loa para La vida es sueño», Rev. de Estudios Extremeños, XLIV, II, 1988, p. 328, n. 17.
Paula de Demerson, «Un escándalo en Cuenca», BRAE, 49 (1969), 317 y sigs. Polémica acerca de la representación en Cuenca de Raquel y de El diablo predicador; la superioridad solicitó el parecer del censor Díez González.
Finalmente se añadirá un verso nuevo: «Tú, Raquel, de mi muerte sé testigo (En ademán de echarse sobre la espada)».
Demerson, «Un escándalo...».
«Apéndice...», pág. 276.
Es sintomático el que en el referido pasaje, del que no subsiste, después de censurado, más que la conclusión del silogismo, la voz «gusto», empleada tres veces con evidente intención («al gusto de su rey», «gusto mío», «si es vuestro gusto») desaparezca completamente.