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En la cabecera de la revista ilustrada La Vida Literaria, de efímera vida, aparece como el administrador propietario. En el número 9, en la sección de anuncios aparece el siguiente: «Biblioteca de La Vida Literaria. En esta artística Biblioteca, estilo de las más perfectas de París, como Lotus Bleu, Guillaume, etc., publicaremos obras escogidas [...]». A la altura del 4 de marzo -fecha del ejemplar que contiene este anuncio- se señala que están en prensa y en preparación los que serán los dos primeros autores publicados en la Mignon, con el añadido de un listado de autores de próxima aparición. Entre ellos no figura Leopoldo Alas.
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Francisco de Cidón Navarro (Valencia 1871-Zaragoza 1943). Pintor, cartelista, crítico de arte bajo el pseudónimo de Zeuxis y escritor. Estudia en Valencia, en la Escuela de Bellas Artes de S. Carlos y en la Escuela Especial de Pintura, Escultura y Grabado de Madrid. Es esa ciudad asiste al estudio de Joaquín Sorolla. Tras pasar por las cátedras de Dibujo de Mahón y Tarragona, ocupa en 1924 la de Zaragoza. Buen retratista y paisajista. Adquiere renombre por sus carteles. Logra numerosos premios en ambas actividades.
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Se trata de Aires Murcianos, de Vicente Medina, ilustrado por Medina Vera.
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¡Sólo!, ilustrado por R. París y C. Villar.
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«Cabe destacar que la casi totalidad de los cuentos [...] de nuestro autor se publicaron en prensa antes de que éste los recogiera en libros»
(Lissorgues 1989, 8). Lissorgues subraya esta circunstancia desde la perspectiva de lo que él denomina «política cultural sobre la cual Clarín insistió varias veces. [...] El cuento publicado en el periódico alcanza inmediatamente al mayor número posible de lectores y así el autor, además de la satisfacción personal que el hecho le proporciona, puede pensar que contribuye a mejorar el nivel cultural y el buen gusto del público»
(Lissorgues 1989, 9).
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Acerca de la atención prestada a los aspectos estéticos de sus publicaciones véase, entre otras, la nota 24 de Blanquat/Botrel. En el mismo estudio se encuentran estas frases de agradecimiento al editor: «He recibido la deli[cadísi]ma atención del Pipá lujosa y elegantem[ente] encuadernado, y no puede Vd. figurarse [cuánto] le he agradecido su cariñoso recuerdo. Lo [guardo] como oro en paño»
(Blanquat/Botrel 24). Una de las editoriales francesas que más admira es la de la Bibliotéque Charpentier, a la que pone como ejemplo para la publicación de Una medianía en carta a sus editores fechada el 17 de agosto de 1887: «Y ya que hablamos de la forma de esta novela voy a decirle cómo desearía yo que se publicara [...]. La forma más aproximada posible a los tomos de Charpentier para novelas largas...»
(Blanquat/Botrel 36).
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Baste al respecto con citar algunos títulos: Su único hijo, «Amor' è furbo», «Cambio de luz».
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Se trata de un viaje cuya finalidad es realizar una investigación que le había propuesto el director propietario del periódico El Día, el marqués de Riscal, con la intención de indagar sobre el terreno «las causas del desorden social que desde hace tiempo trastorna la vida en el campo andaluz»
(Lissorgues 2007, 351). Para lo relacionado con este viaje y los artículos derivados de él, véase el estudio de Simone Saillard en su edición de El Hambre en Andalucía.
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Sobre esta etapa de su vida, ver Romero Tobar.
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En este estudio plantea la sugestiva hipótesis de que la «fusión entre palabra y música pudiera muy bien ser indicio de un romanticismo encubierto o reprimido en Clarín que, a la postre -a partir, sobre todo, de los últimos años ochenta- se rebela, se enfurece, estalla, rasga el control racionalista, y consigue brotar, derramarse por la superficie del texto literario, lo cual sugeriría a la larga un posible acercamiento del novelista a la generación modernista de 1898»
(Bonet 1985, 124).