1
Se han ocupado del lugar del primer encuentro, entre otros, Emilio Orozco Díaz, «El huerto de Melibea», Arbor, 19, núm. 65 (1951), pp. 47-60; Martín de Riquer, «Fernando de Rojas y el primer acto de LC», Revista de Filología Española, XLI (1957), pp. 373-395; Pedro Bohígas, «De la Comedia a la Tragicomedia de Calisto y Melibea», en Estudios dedicados a Menéndez Pidal, VII (Madrid, CSIC, 1957), pp. 153-175; María Rosa Lida, La originalidad artística de LC, Buenos Aires, EUDEBA, 1962, pp., 200-201; William Truesdell, «The Hortus Conclusus Tradition, and the Implication of Its Absence in LC», Kentucky Romance Quarterly, 29 (1973), pp. 257-277; George A. Shipley, «Non erat hic locos: the Disconcerted Reader in Melibea's Garden», Romance Philology, XXVII (1974), pp. 286-303; James Stamm, «De "huerta" a "huerto": elementos lírico-bucólicos en LC», en LC y su contorno social, Actas del I Congreso Internacional sobre LC (Madrid 1974), Barcelona 1977, pp. 81-88; Charles B. Faulhaber, «The hawk in Melibea's Garden», Hispanic Review, XLV (1977), pp. 435-450; Jean-Paul Lecertua, «Le jardin de Melibee», Trames (Limoges), 2 (marzo de 1978), pp. 105-138; Michael E. Gerli, «Calisto's hawk and the image of a medieval tradition», Romania, CIV (1983), pp. 83-101; Fernando Cantalapiedra, «La huerta-huerto en LC» en Primer Congreso Internacional sobre lengua y literatura hispánicas en la época de los Reyes Católicos y el Descubrimiento (Madrid y Pastrana, 5-11 julio de 1986); Antonio Sánchez Sánchez-Serrano y M.ª Remedios Prieto de la Iglesia, Fernando de Rojas y LC, Barcelona, Teide, 1991; Donald McGrady, «Calisto's lost falcon and its implications for dating act I of the Comedia de Calisto y Melibea», en Letter and society in fifteenthcentury Spain. Studies presented to Peter E. Russell on his eightieth birthday, Dolphin 1993, pp. 93-102; y últimamente Itziar Mitxelena, Algunas observaciones sobre el comienzo de LC, Universidad del País Vasco, 1996.
2
Se han ocupado de las ilustraciones en las ediciones antiguas de la obra, entre otros, Joseph T. Snow. «La iconografía de tres Celestinas tempranas (Burgos, 1499; Sevilla, 1518; Valencia, 1514): unas observaciones», Dicenda, 6 (1990), pp. 255-277; Erna Berndt Kelley, «Mute Commentaries on a Text; the Illustrations of the Comedia de Calisto y Melibea», en Fernando de Rojas and Celestina: Approaching the Fifth Centenary (Purdue 21-24 november, 1991), Madison 1993, pp. 193-227; Patrizia Botta, «Itinerarios urbanos en La Celestina de Fernando de Rojas», Celestinesca, 18.2 (otoño 1994), pp. 113-131; Germana Piantone, Le Illustrazioni nella «Celestina» (1499-1531), Tesis Univ. Roma 1996, 2 vols. (dir. P. Botta y F. Lobera Serrano). Reproduce muchas ilustraciones, sobre todo portadas, la conocida bibliografía de Clara Louisa Penney, The book called Celestina, New York, Hispanic Society of America, 1954.
3
Se trata del ejemplar del Cigarral del Carmen de Toledo, descrito por Julián Martín Abad, «Otro volumen facticio de raros impresos españoles del siglo XVI (con La Celestina de 1507)», en Pliegos de Bibliofilia, 4 (4.º trimestre 1998), pp. 5-19; estudiado luego por Patrizia Botta y Víctor Infantes, «Nuevas bibliográficas de la Tragicomedia de Calisto y Melibea (Zaragoza, Jorge Coci, 1507)», en Revista de Literatura Medieval, XI, 1999, pp. 179-208; y ahora reproducido en facsímil, Un volumen facticio de raros post-incunables españoles, Antonio Pareja Editor, Toledo 1999, con un estudio, entre otros cuatro, de Joseph Snow sobre la parte celestinesca del facticio, «La Tragicomedia de Calisto y Melibea de 1507», pp. 28-39.
4
Me comunica Snow en una amable carta que la portada de Zaragoza 1507 se ha identificado con la de una Cárcel de amor publicada hacia los mismos años.
5
También estudian, por otros caminos, la oposición entre huerta y huerto Stamm y Cantalapiedra en sus trabajos cit. y un adelanto de lo que explayo en estas páginas lo di yo misma en una breve nota en mi trabajo en prensa que cito a continuación en la n. 6.
6
Es muy posible que en la fase de la Comedia los Argumentos antepuestos a cada Auto sean de los editores, mientras que el responsable del Argumento del Auto I y del Argumento General sea el proprio autor (e igualmente lo sea de los Argumentos añadidos de la Tragicomedia) por varias razones ya apuntadas por los críticos y que vuelvo a discutir en mi reciente trabajo «Los epígrafes en La Celestina (títulos, subtítulos, rúbricas, argumentos, etc.)», en Actas del «IX Centenario de la muerte del Cid. Simposio Internacional sobre Edición y Comentario de Textos Medievales Españoles. El Poema de Mío Cid, Libro de Buen Amor y La Celestina» (Madrid, C.S.I.C., Instituto de Filología, 20-23 sept. 1999), en prensa en la col. «Biblioteca de Filología Hispánica» del C.S.I.C.
7
También para este aspecto remito a mi trabajo en prensa sobre los «Epígrafes» cit.
8
Sobre la posible casa de Melibea cfr. Dorothy S. Severin y Joseph T. Snow, «La casa de Pleberio en Salamanca», Celestinesca, 12.1 (mayo 1988), pp. 55-58.
9
Más adelante hay otra mención del lugar en el Auto XX referida por Melibea a su padre, cuando le relata toda la historia antes de suicidarse: «Era tanta su pena de amor y tan poco el lugar para hablarme, que descubría su passión a una astuta y sagaz mujer». En este caso la acepción parece ser no tanto la de «sitio» cuanto la de «ocasión», documentada por Autoridades (s.v. lugar (6): «significa también tiempo, espacio, oportunidad u ocasión»), y por demás aplicada en LC misma, donde a menudo es acompañada por el verbo dar: «no me has dado lugar a poder dezir quanto soy tuyo» (VIII, Pármeno); «he dañado tu fama y dado causa y lugar a quebrantar tu casa» (XIV, Melibea); «descúbresnos la celada cuando ya no ay lugar de bolver» (XXI, Pleberio). En una de las menciones, además, la acepción de «ocasión» la encontramos con igual sintagma que el del Argumento General, y una vez más con el verbo dar, análogo al disponer de aquél: «diste tan oportuno lugar a mi habla quanto quise» (V, Celestina). Un paso más y estaríamos casi tentados de creer que este significado de «ocasión» también podría tenerlo el «lugar» del Argumento General, y algún que otro de la primera escena: sin ir más lejos, la palabra oportuno en LC sólo se aplica al significado de «tiempo» -y baste mirar, además de las dos citadas de «oportuno lugar», las dos menciones restantes del adjetivo: «o singular oportunidad, o oportuno tiempo» (VI, Calisto); «no he avido oportuno tiempo para te dezir» (VII, Celestina). Pero renunciando a tentaciones sugestivas, tomemos «lugar» por «sitio» tanto en la escena primera como en su presentación o resumen argumental.
10
Sobre la antigua casa de Celestina, cerca de las tenerías, cfr. Peter E. Russell, «Why did Celestina Move House?», en The Age of the Catholics Monarchs, 1474 - 1516. Literary Studies in Memory of Keith Whinnom (eds. Alan Deyermond y Ian Macpherson), Liverpool Univ. Press (BHS Special Issue), 1989, pp. 155-161; y Ian Michael, «Por qué Celestina muda de casa», en Literatura Medieval. Actas do IV Congresso da Associação Hispánica de Literatura Medieval (Lisboa, 1-5 Outubro 1991), Edições Cosmos, Lisboa, 1993, vol. III, pp. 69-89.