11
Vid. Dámaso Alonso, El español lengua de centenares de millones de hablantes. Sus problemas afines del siglo XX («I Simposio Internacional de Lengua Española», Las Palmas), 1981, p. 419-426.
12
Añádase otro texto significativo: «Acá todo quisque le dice al cine biógrafo. ¡Qué cosas! ¡También son ganas de hablar! Claro que con esto de las palabras no hay razones, pero llamarle al cine biógrafo parece una coña, como digo yo» (p. 223).
13
«Por vueltas que le dé, esto nunca podrá ser lo mismo. Uno necesita su amiguete de toda la vida, su perro, sus bacillares y, si me apuras un poco, hasta sus perdices. Bien mirado, estas ni son perdices ni nada. Son como codornices; cebadas, eso sí. Y lo mismo de pasmadas que ellas» (p. 231).
14
Conversaciones, p. 188.
15
Ibidem, p. 185.
16
Niveles socioculturales en el habla de Las Palmas, Las Palmas de Gran Canaria, 1972, p. 242.
17
Por ejemplo, leísmo y laísmo: «A ese pazguato o a esa pazguata difícilmente podrás convencerles» (p. 75).
18
Y la cita sigue contra el marido, pero con un lenguaje que quiere ser desapasionado, y suasorio, de tan evidente: «Hay hombres que creen representar la virtud y todo le que se aparta de su juego de ideas supone un atentado contra unos principios sagrados. Lo de los demás es circunstancial y tornadizo; lo de ellos, intocable y permanente. Si te enrolas en su juego de ideas, tendrás personalidad, de otro modo serás un botarate» (p. 73).
19
Ministerio de Agricultura, Vocabulario español de la caza, Madrid, 1950.
20
Prólogo al t. II de las O.C., p. 13.