11
Carta a José Enrique Rodó, Oviedo, 8-IV-1900.
12
El primer párrafo pertenece a una carta del 6-I-1888; el segundo, a otra del 18-VIII-1891.
13
Carta a Galdós, sin lugar ni fecha; en las pp. 224-225 del vol. cit. en nota 8.
14
Carta a Adolfo Posada (Oviedo, 20-II-1895) que éste ofrece en la p. 18 de su libro Leopoldo Alas «Clarín» (Oviedo, Universidad, 1946).
15
Publicado por el Instituto de Estudios Asturianos (Oviedo, 1984).
16
Marino Gómez-Santos ofrece el texto de ese epistolario en las pp. 159-173 de su libro Leopoldo Alas «Clarín»..., Oviedo, IDEA, 1952.
17
En 1892, Leopoldo Alas era catedrático de «Derecho Natural» y no, como escribe el obispo, de «Derecho Romano».
18
Este diario constituyó la segunda época del inicialmente titulado La Cruz de la Victoria, fundación en 1886 de Dionisio Menéndez de Luarca y del presbítero Ángel Rodríguez Alonso; por circunstancias que no son del caso hubo de cambiar su cabecera en 1889. En sus páginas se publicó a lo largo de 1895 la serie «Incidencias», arremetidas de Rodríguez Alonso contra «Clarín».
19
Tomás Tuero (1851-1892) fue periodista en Madrid (redacciones de El País y El Liberal, por ejemplo) y persona de muy ocurrente ingenio. «Clarín» dijo de él: «Tuero, aquel Tuero genial, mi mayor amigo en este mundo, con algún otro, el hombre de más talento en cierto modo largo de explicar que yo he conocido»; y a su muerte confesaba a Palacio Valdés: «A mí me inicia [este hecho] casi en la vejez y en sus pensamientos serios y tristes.»
20
Escaramuzas (sátira y críticas), Madrid, F. Fe, 1888. En su extenso y elogioso prólogo decía «Clarín» cosas como ésta (p. XI): «Es un hecho que Bobadilla no necesita ser presentado al público, pues por libros anteriores de que habló muy favorablemente la prensa de España y la de América, es muy conocido y apreciado. (...) Se trata de un compañero de armas, de un simpático y valiente colega (...)».