21
M. T. Sánchez, op. cit. en nota 8.
22
Cit. por Evelyn Uhrhan de Irving, op. cit., en nota 20, p. 3.
23
Mundo Latino, Madrid, 1917-1919.
24
Rubén Darío, «Cuentos y novelas», pp. 442-445 y 432-434, respectivamente.
25
Hiperión, Madrid, 1994, pp. 119-120.
26
En una entrevista hecha por el hondureño Rafael Heliodoro Valle al gran poeta salvadoreño, al comentar Gavidia su traducción del poema de Hugo, hecha en 1884, la reacción de Valle fue: «Ahora comprendo, mi querido Gavidia, por qué la primera esposa de Rubén Darío escribió algunos artículos usando este nombre como pseudónimo»
. Gavidia no confirmó ni rechazó esta opinión («Diálogo con Francisco Gavidia», Entrevista de Rafael Heliodoro Valle, publicada en México en 1948 y reproducida en Cultura, número extraordinario "Homenaje a Francisco Gavidia", Ministerio de Educación, San Salvador, 1965, p. 189).
27
Obsérvense con más detalle las coincidencias en estos fragmentos. «La canción del invierno»: «Al teatro, al baile, donde mil y mil luces brillan. En las chimeneas arde el fuego; la música vibra triunfante, y en medio de las risas juguetonas, se bailan los valses que dan vértigo, en tanto que las ilusiones vuelan y giran como locas mariposas. Los ojos brillan negros y profundos unos, azules y tiernos otros; y los labios rosados se agitan murmurando las dulces palabras»
. «Tórtola blanca»: «las luces ardientes»
, «un baile parece/ de copas exhaustas»
, «¡qué férvido el valse!,/ ¡qué alegre la danza»
, «los ojos fulguran»
, «fermenta y rebosa/ la inquieta palabra»
, «la vida incendiada/ en risas se rompe», «mariposas rojas/ inundan la sala»
.
28
Op. cit, p. 40.
29
«Es admirable ver
-dice Erasmo hablando de los poetas- cómo, confiados en sus versos, se prometen a sí mismos la inmortalidad y una vida semejante a la de los dioses»
(Elogio de la locura, Alianza Editorial, Madrid, 1984, p. 98).
30
J. Luis Borges, Prosa completa, Bruguera, Barcelona, 1980, I, p. 25.