1
Palenque: era el camino de tablas que se elevaba desde el suelo al tablado de las comedias cuando había entrada de torneo o funciones semejantes. Sobre esta innovación de la escenografía barroca, vid. E. Orozco, Teatro y teatralidad del Barroco, citada, pp. 58 y 59, y, de manera más general, N. D. Shergold, A History of the Spanish Stage from Medieval Times until the end of Seventeenth Century, Oxford, 1967.
2
al: parece un uso especial de la preposición a en el mismo sentido que de (vid. también v. 40).
3
La sátira literaria contra la costumbre de aguar el vino es frecuente llegando al campo de los Avisos y Noticias. Así, Barrionuevo (BAE, CCXXI, pp. 102-103, 13 de enero de 1655): «Va de vino. Cuatro tabernas han puesto de lo precioso, a 30 cuartos, y de lo ordinario a 16; con grandes penas al que lo aguare. Paréceme no ha de tener remedio, y sin que no lo puedan prevenir, volverán las aguas por do solían ir.»
4
Aventurero: soldado que combate a título personal (LM, p. 78) y como entrometido (DA). Por el contexto la palabra, inicialmente, denota el sentido del caballero medieval, pero inmediatamente queda deteriorado no sólo por su apariencia «estrafalaria» (v. 52), sino también por la connotación germanesca señalada.
5
Refitorios: lo mismo que refectorios (DA).
6
En lo temporal, no hay mejor bien que tener que comer (DA).
7
Para este «alegato de justicia» por parte de doña Olla, enumerando los condimentos que, en efecto, entran en su preparación, y sobre la preferencia de los españoles hacia la «Reina Olla», vid. Xavier Domingo, La mesa del buscón, citada, pp. 51-71. Puede verse también alguna bibliografía especializada de la época, como el Libro del arte de cocina, de Diego Granado (1599), publicado por la Sociedad de Bibliófilos Españoles, con prólogo de Joaquín del Val, 1971, y el famoso Arte de cocina, pastelería, bizcochería y conservería, de Francisco Martínez Montiño, fechado dudosamente (c. 1611). No menos interés ofrece el famoso recetario de Rupert de Nola, Llibre de coch, Barcelona, 1578.
8
Abolorio: lo mismo que abolengo (DA).
9
Correas, p. 377. Posiblemente se quiere aludir a la etimología que se le daba en la época. Así, Covarrubias indica que «podrida» es lo mismo que «poderida» o «poderosa». Esta etimología corrupta es indicada también por X. Domingo, op. cit., pp. 55-56.
10
Parece jugarse con anfibologías dentro de los campos semánticos del duelo y la gastronomía. Bote tiene el sentido de recipiente para las especias o de golpe de lanza (DA) (teniendo en cuenta las «armas» que se van a emplear en el desafío); herida, además del sentido médico, puede ser «robo» o «latrocinio» (LM, p. 493).