111
Al igual que en el texto principal, utilizaremos el apóstrofe (') para denotar las variables que son compatibles con el nuevo coeficiente de caja. (N. del A.)
112
Como veremos más tarde, la definición habitual de «déficit» en la contabilidad presupuestaria se basa en la separación artificial del Tesoro y el banco central a la hora de elaborar las cuentas públicas. Las consecuencias de «rasgar este velo» en el caso español están claramente expuestas en Aríztegui y Fernández (1987).
Se mantienen inalteradas, por tanto, las secuencias de deuda viva [Bt]0] (no incluyéndose Et en el cómputo) y de la variable independiente [Zr]1. (N. del A.)
113
Esto comporta una modificación del supuesto inicial de periodificación de mantener constante el «déficit público consolidado». Por ello, ahora utilizaremos la notación T*t en lugar de T't. (N. del A.)
114
Hay casos concretos en los que aparece más intuitiva la cuantificación como emisión de base monetaria. Un ejemplo de actualidad sería el de la unión monetaria de las dos Alemanias. Si el Bundesbank no declarase un tipo fijo de convertibilidad entre el DM y el OM, es probable que la moneda «buena» (DM) desplazara a la «mala» (OM) como medio de pago en la RDA. Esto supondría que la demanda de dinero OM tendería a cero, con lo que los precios en OM y el tipo de cambio tenderían a infinito. Ante un escenario como éste, parece que no tendría mucho sentido económico hablar del ingreso presupuestario de la RDA por tener un pasivo emitido a tipo cero, cuando ya, quizás, ni exista la RDA, ni la moneda que ésta emitió valga más que su valor en papel. (N. del A.)
115
Comprenden en especial: crédito al consumo, crédito hipotecario, factoring y descuento de facturas y financiación de transacciones comerciales (incluido el «forfaiting»). (N. del A.)
116
Garbade y Silber (1979) afirman que el mercado continuo es sólo necesario cuando la información fundamental cambia rápidamente. De lo contrario, bastaría con subastas liquidatarias periódicas para minimizar el riesgo de liquidez. (N. del A.)
117
En febrero de 1989 esta publicidad de las negociaciones se restringió temporalmente para grandes transacciones. (N. del A.)
118
También viene entrecomillado en el original. (N. del T.)
119
Bradfield y Zabel (1979) mantienen que el creador de mercado posee otra fuente de renta: la posibilidad de ganancias por tener acceso a información privilegiada. (N. del A.)
120
También viene entrecomillado en el texto original. (N. del T.)