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41

Tanto las predicciones privadas como las oficiales fueron generalmente más optimistas sobre los posibles efectos del shock de los precios del petróleo de 1990 en comparación con los de la década de 1970. Por ejemplo, esta postura aparece en publicaciones recientes del Instituto de Economía de Japón (1990), el Institut für Weltwirtschaft (1990), la OCDE (1990) y el FMI (1990). (N. del A.)

 

42

Estas estimaciones se calculan a partir de regresiones «cursivas» de ecuaciones de forma reducida. Por ejemplo, la observación 1975:1 (línea continua) de -0,055 en el cuadro superior derecho del gráfico 1 indica que el efecto neto de una subida de los precios del petróleo de un 1% sobre el PNB real de Estado Unidos es del -0,055% para la muestra estimada hasta 1975:1 (período muestral desde 1964:1 a 1975:1, con 45 observaciones). La observación 1975:2 de -0,054 indica un efecto neto del -0,054% para la muestra estimada hasta 1975:2 (período muestral desde 1964:2 hasta 1975:2). Esta actualización del período muestral que caracteriza al método de regresiones «recursivas» permite que los efectos netos varíen con el tiempo de acuerdo con el cambio en la estructura económica y otros factores. Los regresores en las ecuaciones estimadas son una constante, una tendencia temporal y los valores contemporáneos y retrasados cuatros períodos del logaritmo de los precios del petróleo, la cantidad de dinero (agregado amplio) y el gasto público. Se utilizó la corrección Cochrane-Orcutt para la autocorrelación de primer orden. (N. del A.)

 

43

Véase Andersen y Bernard (1991) para una discusión de los efectos de oferta agregada basada en estimaciones empíricas de la demanda de energía por sectores. (N. del A.)

 

44

Véase Bisignano (1991) para una discusión de cómo es probable que las instituciones y las estructuras de los mercados financieros afecten a la transmisión de los shocks del petróleo a la actividad económica real y a la inflación. Bisignano considera que una mayor flexibilidad en los tipos de interés y de cambio, así como menores controles sobre los canales de financiación deberían contribuir a aislar a las economías de los shocks del petróleo. Sin embargo, también afirma que ciertas debilidades estructurales de los sistemas financieros de una serie de países, especialmente de Estados Unidos, pueden agudizarse debido a los shocks del petróleo, llevando potencialmente a efectos de retroalimentación no deseados sobre la actividad económica real. (N. del A.)

 

45

Esta opinión también la expresa Sachs (1982) en su análisis de la experiencia norteamericana. (N. del A.)

 

46

Exportaciones menos importaciones de crudo, productos derivados del petróleo y lubricantes. (N. del A.)

 

47

Estimados bajo el supuesto de que el aumento del 26, 8% registrado en los precios de las importaciones de petróleo en dólares EE.UU. corresponde a un incremento en el deflactor de las importaciones netas de energía del 20% (en dólares EE.UU.). (N. del A.)

 

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Estimados bajo el supuesto de que el aumento del 26,8% registrado en los precios de las importaciones de petróleo en dólares EE.UU. corresponde a un incremento en el deflactor de las importaciones netas de energía del 20% (en dólares EE.UU.). (N. del A.)

 

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Estimados bajo el supuesto de que el aumento del 26,8% registrado en los precios de las importaciones de petróleo en dólares EE.UU. corresponde a un incremento en el deflactor de las importaciones netas de energía del 20% (en dólares EE.UU.). (N. del A.)

 

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Estimados bajo el supuesto de que el aumento del 26,8% registrado en los precios de las importaciones de petróleo en dólares EE.UU. corresponde a un incremento en el deflactor de las importaciones netas de energía del 20% (en dólares EE.UU.). (N. del A.)