Selecciona una palabra y presiona la tecla d para obtener su definición.
 

11

El periódico madrileño El Día, dirigido por Francisco Gómez Hidalgo, se inició en su segunda época el 2 de diciembre de 1916, como continuación de El Día de Madrid (1908-1916), y duró hasta enero de 1920. Fundado por Camilo Hurtado de Amézaga, presentaba un diseño moderno al incorporar la fotografía -casi todos los textos de Oyarzábal se acompañaban con fotografías- y recursos tipográficos en la titulación. De tendencia monárquica y liberal moderada, entre sus colaboradores se encontraban las firmas de M. de Unamuno, E. Pardo Bazán, J. Francos Rodríguez, M. Nelken, J. Ortega Munilla, J. Ortega y Gasset y R. Gómez de la Serna, entre otros autores.

 

12

Sobre el uso del seudónimo, y en su primer artículo en El Día, se informaba que: «El nombre de Beatriz Galindo oculta una sensibilidad femenina tan compleja como interesante, que honra desde hoy nuestras columnas, con su gran cultura y su inquieto espíritu periodístico» («Una audiencia con S. M. la Reina»).

 

13

En «Una audiencia con S. M. la Reina». En este su primer artículo en El Día destacaba: «la figura de la Reina, su rostro bellísimo, la bondad y llaneza de su trato alejan todo temor». Aunque, años después, y en su autobiografía, recordaba este episodio con un tono menos almibarado y conformista: «Hizo lo que pudo por mostrarse afable, pero no le salía más que rigidez... Rígida y distante, no había logrado granjearse la simpatía de los españoles» (Oyarzábal 2010 146).

 

14

En «La telegrafista». Según la estadística oficial, en Telégrafos las auxiliares ganaban entre 2,74 y 5,48 ptas. por jornal, lo que equivaldría a 1.000 y 2.000 ptas. anuales (Moral 2012 nota nº 48 105).

 

15

En «La alumna de la Escuela de Estudios Superiores de Magisterio». En esta época y mientras que las profesoras numerarias de la Escuela Normal de Maestras ganaban anualmente 5.000 ptas. y las auxiliares 3.000 ptas., las maestras de enseñanza primaria tenían menor sueldo, que oscilaba entre 1.000 y 4.000 ptas./anuales (R. D. de 25-8-1911), al tiempo que las interinas no recibían más de 500 ptas. anuales (Moral 2012 105).

 

16

En «Las modistas deben asociarse». Por oficios, en 1914 las costureras ganaban por hora 0,25 ptas.; las sastras ganaban 0,35 ptas.; las gorreras 0,10 ptas. y las guarnicioneras 0,22 ptas. (Moral 2012 nota n° 48 105).

 

17

Unos años antes, Violeta [Consuelo Álvarez Pool] había denunciado la competencia desleal ejercida por las órdenes religiosas en la confección de prendas femeninas: «Bordados, flores, labores pintadas, encajes, blondas, trabajos de punto, se hacen en los conventos a precios inverosímiles, con cuya baratura no pueden competir las que no tienen como las monjas, otros medios de subsistencia que su trabajo; y además, es vergonzoso ver que debido a la competencia, se pagan de un modo irrisorio labores que exigen una minuciosidad y delicadeza excesivas» (Violeta 1904 3).

 

18

«Las modistas...». Entre otras deficiencias físicas, «las modistas solían tener el índice izquierdo acribillado; las costureras y camiseras también, aunque no tanto, porque al manejar agujas más pequeñas que las usadas por las modistas, no tenían que mover el antebrazo derecho, sino solo la muñeca... Pruebas palmarias de lo malsano, peligroso e incómodo que solía ser el trabajo» (Aguado y Ramos 2002 136).

 

19

Todo ello concuerda con el epígrafe 34 del «Programa» de ANME, al que Oyarzábal pertenecía desde su fundación y en el que se quería declarar obligatoria la enseñanza elemental de las criadas, solicitando a las señoras que permitieran a su servidumbre femenina asistir a clases para que aprendieran a leer y a escribir (Scanlon 1976 359).

 

20

«La señora de compañía». El Día. Madrid. 29-3-1917:6. Un año después volvería a denunciar la situación de las señoras de compañía en «Prejuicios arcaicos». El Sol. Madrid.19-4-1918: 2.