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41

Ibidem, p. 147.

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42

Juan Valera, 2002, pp. 479-480. San Petersburgo, 13 de abril, 1857.

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43

Consumación amorosa que no tardó en llegar, pues el 1 de mayo de 1857, dos semanas más tarde, le comenta varios episodios de su estancia en San Petersburgo, entre ellos el de su relación amorosa con Magdalena Brohan: «Ni hay en esta estación muchas tertulias, pero los teatros francés y alemán me distraen, y la Brohan, aunque ya voy conociendo sus artes, me tiene aún en la concha de Venus amarrado. Hoy me toca ir a verla por la tarde, de dos a cinco. El duque [de Osuna] estuvo anoche, de siete a diez. Tres horas para cada uno. La extensión es igual, no sé si la intensidad de la cita lo será también», ibidem, p. 517.

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44

Ibidem, p. 585. Carta a José Freuller y Alcalá Galiano, Madrid, 25 de agosto de 1858.

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45

Juan Valera, 1868, p. 118.

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46

Ibidem, p. 74. Carta a José Valera, Madrid, 23 de febrero de 1850. Meses más tarde le comenta a su padre los pormenores de la dote y las ventajas de su casamiento: «Como cálculo no me parece una cosa ventajosísima el casarme con la niña; pero no deja, sin embargo, de tener sus ventajas. Ella no es rica, pero su posición es muy buena, y el duque, Cueto y sus amigos me levantarían y ayudarían entonces. La Culebrosa, además, tendrá por lo menos 10 o 12 mil reales de alimentos y su título de marquesa. Como cosa deleitable no deja de serlo, porque la muchacha es graciosísima», ibidem, p. 95.

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47

El testimonio de Valera no puede ser más taxativo, pues en carta a su hermana Sofía, 22 de octubre de 1853, le dice al respecto lo siguiente: «Todos supondrán que me caso por los 80.000 duros que tiene la novia. Advierte que te hablo como si conmigo mismo estuviera hablando. La novia tomó en casarse conmigo tal empeño, que no sabré como resistirme aunque quiera. Yo, cuando estuve aquí de agregado [Lisboa], le hice la corte, casi sin pensar, y por pasar el tiempo. Pude romper cuando me fui a Brasil, y aún desde allí pude romper no escribiendo. Pero al verme en Brasil solo, con poco dinero y menos comodidades, viviendo como san Alejo en el hueco de una escalera, melancólico y desabrido a pesar de las gracias de don José Delavat, y suponiendo con mi imaginación biliosa lo por venir más negro y feo, y temeroso de lo que acaso sea con efecto, me di a entender que el casarme estaría bien, y escribí a Julia», ibidem, pp. 256-257.

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48

Juan Valera, 1868, p. 120.

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49

Ibidem, p. 140.

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50

Juan Valera, 2002, p. 485. Carta dirigida a Leopoldo Augusto de Cueto desde San Petersburgo, 13 de abril de 1857.

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